La Casa de Galicia en Madrid acoge la muestra pictórica ‘Desde el umbral del color’, de Farruco Mosteiro

| 4 de junio de 2015, 12:41
Mosteiro en su intervención
Farruco Mosteiro y Ramón Jiménez, durante la inauguración de la muestra.

La Casa de Galicia en Madrid acoge hasta el día 29 de este mes la muestra de pintura ‘Desde el umbral del color’, de Farruco Mosteiro, artista multidisciplinar cuyas obras son gritos de cromatismo con ecos que se expanden más allá de los lienzos. Mosteiro, a quien las musas han favorecido en varias disciplinas –danza, música y pintura–, es capaz de aunarlas en un mismo punto, “su propio ritmo vital”, que marca de igual modo cada una de ellas.

El acto de inauguración corrió a cargo del coordinador de Actividades de la Casa Ramón Jiménez, quien en sus palabras recordó que Farruco Mosteiro es natural de A Coruña, ciudad en la que asistió a los talleres de Pucho Ortiz y de Alberto Carpo, pintor éste último que expuso en esta misma sala hace aproximadamente 15 años. “Maestro y alumno unidos en este espacio por un fino hilo conductor”, dijo seguro de que “nos acompaña también el invisible Carpo, quien sin duda dará su aprobación a esta muestra del aprovechamiento de su discípulo Farruco, un pintor desbordante de color y de pretensiones ilimitadas cuyas obras parecen querer escapar de los límites impuestos por el marco”. Trasladó también a la sala la imagen que Farruco evoca, tras aclarar que el artista es además de pintor, músico y danzante, término que prefiere al de bailarín: “Yo a Farruco me lo imagino como a los derviches danzantes de Konya, como a un místico giróvago que va esparciendo colores puros como cabos sueltos que nos lanzara para que libremente los atáramos según nuestra interpretación”.

Coincide Jiménez con la autora del prólogo del catálogo Ánxeles Penas, en “el grito de color” que supone  para Farruco, “el pistoletazo de salida de una aventura mental y cósmica, su Big Bang particular, del que nos quiere hacer partícipes”. En este sentido, aparecen más imágenes de “un viaje por el universo, imágenes fascinantes, comparables, desde mi punto de vista a las que nos envía de vez en cuando el telescopio espacial Hubble. Vaya pues para Farruco Mosteiro mi felicitación por apostar por lo grande, por plantar en el diminuto tiesto de un lienzo la semilla de lo infinito”.

Para Farruco Mosteiro, “es una pintura en estado puro, sin ideas prefijadas donde el color fluye por si mismo, las formas llevan la cadencia de la naturaleza, color y formas tienen un ritmo liberado y universal de esta manera nos dejan estimular la fantasía libremente”. Y añadió que “es una pintura intuitiva, sensorial y sensibilizadora, es una puerta a la esencia (al alma, al centro, a nuestro ser)”.

La forma de entender la pintura de Mosteiro es sintiéndola “ella sugiere el transcender de la belleza, el contenido profundo llegará luego, en un ejercicio espiritual entre espectador y cuadro”.

La exposición, que ofrece cuadros de diferentes formatos y variadas texturas, podrá ser visitada hasta el 29 de junio. El horario de lunes a sábados es de 10 a 14 y de 16 a 20 horas. Domingos y festivos: de 10 a 14 horas.

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