La Asociación Galega de Cuxhaven celebró su Fiesta de Primavera
Ni el cielo gris, ni la lluvia constante que caía el pasado sábado 28 de mayo impidió a los gallegos de la región de Cuxhaven (Alemania) asistir a la tradicional Fiesta de Primavera que la Asociación Cultural Galega celebra por trigésimo quinto año consecutivo en esta ciudad portuaria, todavía hoy hogar de muchos emigrantes procedentes de Galicia.
Ya desde la mañana, la gente fue llegando al local donde se celebraba el evento. Delante de ese almacén habilitado como sala de fiestas, el propio presidente de la asociación y otras dos o tres personas ofrecían en un estand sardinas asadas, chorizos y carne a la parrilla. Ya dentro, podían degustarse otras especialidades culinarias de Galicia. A las tres de la tarde el local se había llenado por completo, pero no eran solamente españoles los asistentes, sino que también numerosas familias jóvenes alemanas se mezclaban entre el público.
Poco después comenzaron las actuaciones, en las que participaron, en primer lugar, los grupos de los más pequeños. Mientras un equipo de niños vestidos de futbolistas mostraban su destreza con el balón en el escenario, otro grupo de niñas con el atuendo tradicional gallego, esperaba su turno para actuar, charlando entre ellas en el más puro alemán, un signo de que la tercera generación convive con dos culturas sin ningún problema.
La fiesta, que se prolongó hasta más allá de la medianoche, fue una vez más punto de encuentro de muchos de los emigrantes gallegos que viven dispersos por las diferentes localidades de la región.
Participaron en el programa de festejos grupos de danzas tradicionales y modernas de diferentes asociaciones españolas y alemanas de Cuxhaven, entre ellas, la Asociación de Padres de Familia. El Centro Gallego de Hamburgo, que puso a disposición de los socios un autobús para trasladarse a esa ciudad, colaboró con la actuación de su grupo de baile, ‘Airiños da Terra’. Pero la crisis por la que atraviesan los centros gallegos se hizo notar en la falta de participación de grupos de otras ciudades de Alemania, una crisis que no se debe únicamente a la falta de medios, según comentaba Albino Abal Núñez, presidente de la entidad organizadora.