JOSÉ MARTINEZ SUFRE EL SÍNDROME DE DIÓGENES
Un anciano retornado de Puerto Rico es víctima de un atraco en su casa de Vigo
José Martínez Barcia, un anciano antiguo propietario del restaurante ‘La Galleguita’ de Puerto Rico, fue asaltado la semana pasada en el interior de su domicilio, ubicado en el barrio vigués de Teis, por un joven de 27 años, natural del municipio de Porriño, que le intimidó con un cuchillo para robarle el dinero.
José Martínez Barcia, un anciano antiguo propietario del restaurante ‘La Galleguita’ de Puerto Rico, fue asaltado la semana pasada en el interior de su domicilio, ubicado en el barrio vigués de Teis, por un joven de 27 años, natural del municipio de Porriño, que le intimidó con un cuchillo para robarle el dinero.
Según el dueño de la casa, el supuesto ladrón le golpeó en los brazos y le arrinconó contra una esquina para amedrentarle y poder recorrer la vivienda en busca de dinero y objetos de valor.
En un descuido del asaltante, José Martínez logró salir de casa y pedir auxilio en un Centro de Día desde donde alertaron a la policia local. Un patrulla se trasladó hasta el lugar y acompañó al hombre a su casa. Entonces, los agentes comprobaron que el supuesto ladrón seguía en el interior de la vivienda y que se fugaba saltando por un balcón. Ante esa situación fue necesario que uno de los efectivos emprendiese una persecución para arrestar al supuesto atracador. Una vez detenido, el dueño de la vivienda, José Martínez, lo identificó y señaló que ya le había robado en otras ocasiones.
Esta versión fue corroborada por sus vecinos, ya que había sufrido dos o tres robos con anterioridad.
Padece el síndrome de Diógenes
José Martinez es un anciano que regresó a Vigo procedente de Puerto Rico hace 30 años y que, tras el fallecimiento de su mujer, vive solo. Sus vecinos le atribuyen un alto nivel adquisitivo, ya que vive en un chalé de cuatro pisos y terraza y, como él mismo dice, “yo tengo la pensión americana y la española”.
Sin embargo, muestra el aspecto de un hombre desarreglado y desamparado cuyo domicilio desprende un olor desagradable.
Tanto es así que uno de sus vecinos, Edmundo Schwarz le comenta tras el atraco que “tú aquí solo no estás bien, esto no es vivir”. “Ya no regula, ni de mente, ni de salud”, indicó, para añadir: “Hoy en día es inhumano que este hombre viva solo en estas condiciones”. Algunos allegados apuntan a que sufre el síndrome de Diógenes, caracterizado por el abandono personal y aislamiento en el hogar, donde acumula objetos.
Los que le llevan comida, José y María, reconocen que “vive solo como un miserable”, pero no quiere irse. “Mientras un familiar no reclame la incapacitación judicial, no se le puede obligar a ir a una residencia”.
A pesar de vivir en estas condiciones, José Martínez no quiere oir hablar de ayuda, ni de asistencia social, ni de familiares. Solamente visita en escasas ocasiones a unos familiares lejanos en la localidad de A Guarda.
Según sus vecinos, José Martínez todavía tiene un hijo y una hija residentes en el país puertorriqueño.
Según el dueño de la casa, el supuesto ladrón le golpeó en los brazos y le arrinconó contra una esquina para amedrentarle y poder recorrer la vivienda en busca de dinero y objetos de valor.
En un descuido del asaltante, José Martínez logró salir de casa y pedir auxilio en un Centro de Día desde donde alertaron a la policia local. Un patrulla se trasladó hasta el lugar y acompañó al hombre a su casa. Entonces, los agentes comprobaron que el supuesto ladrón seguía en el interior de la vivienda y que se fugaba saltando por un balcón. Ante esa situación fue necesario que uno de los efectivos emprendiese una persecución para arrestar al supuesto atracador. Una vez detenido, el dueño de la vivienda, José Martínez, lo identificó y señaló que ya le había robado en otras ocasiones.
Esta versión fue corroborada por sus vecinos, ya que había sufrido dos o tres robos con anterioridad.
Padece el síndrome de Diógenes
José Martinez es un anciano que regresó a Vigo procedente de Puerto Rico hace 30 años y que, tras el fallecimiento de su mujer, vive solo. Sus vecinos le atribuyen un alto nivel adquisitivo, ya que vive en un chalé de cuatro pisos y terraza y, como él mismo dice, “yo tengo la pensión americana y la española”.
Sin embargo, muestra el aspecto de un hombre desarreglado y desamparado cuyo domicilio desprende un olor desagradable.
Tanto es así que uno de sus vecinos, Edmundo Schwarz le comenta tras el atraco que “tú aquí solo no estás bien, esto no es vivir”. “Ya no regula, ni de mente, ni de salud”, indicó, para añadir: “Hoy en día es inhumano que este hombre viva solo en estas condiciones”. Algunos allegados apuntan a que sufre el síndrome de Diógenes, caracterizado por el abandono personal y aislamiento en el hogar, donde acumula objetos.
Los que le llevan comida, José y María, reconocen que “vive solo como un miserable”, pero no quiere irse. “Mientras un familiar no reclame la incapacitación judicial, no se le puede obligar a ir a una residencia”.
A pesar de vivir en estas condiciones, José Martínez no quiere oir hablar de ayuda, ni de asistencia social, ni de familiares. Solamente visita en escasas ocasiones a unos familiares lejanos en la localidad de A Guarda.
Según sus vecinos, José Martínez todavía tiene un hijo y una hija residentes en el país puertorriqueño.