ESCRITOR DE CUENTOS, NOVELAS Y ENSAYOS, VIVIÓ 18 AÑOS EN INGLATERRA, DONDE MURIÓ

El Cervantes recupera la obra de Arturo Barea, uno de los principales escritores del exilio

| 13 de diciembre de 2017, 18:10
Cervantes-Arturo e Ilsa Barea
Arturo e Ilsa Barea en el jardín de su casa de Faringdon.

El Instituto Cervantes inaugura este miércoles la primera exposición panorámica sobre la vida y la obra de Arturo Barea (1897-1957), uno de los principales y más leídos escritores del exilio republicano español. Bajo el título ‘Arturo Barea. La ventana inglesa’, contiene todos sus libros en diversos idiomas (43 volúmenes), así como revistas, artículos, cartas y otros objetos relevantes, entre ellos su máquina de escribir original.

Presentarán este gabinete bibliográfico el director del Instituto Cervantes, Juan Manuel Bonet; el comisario, el autor británico William Chislett, y el escritor Antonio Muñoz Molina, acompañados por Juan Marqués, asesor. Organizada con el patrocinio de la Fundación Iberdrola España, se podrá visitar hasta el 16 de marzo en la sede central del Cervantes.

Cuando se cumplen 120 años del nacimiento de Arturo Barea y 60 de su muerte en Inglaterra, el Instituto Cervantes recupera y reivindica su figura, insuficientemente conocida en España debido al exilio en el que vivió en aquel país durante 18 años ‒hasta su muerte‒, y al hecho de que todas sus obras, excepto la primera, se publicaron primero en inglés. De ahí el título de la exposición, que se presenta como una ventana inglesa. Todavía hoy, algunos de sus títulos ni siquiera se han editado en español.

Escritor de cuentos, novelas y ensayos, destaca en su obra la célebre trilogía ‘La forja de un rebelde’, que se publicó en inglés entre 1941 y 1946 traducida por su esposa, la austriaca Ilsa Barea. Aparecida por primera vez en español (en Buenos Aires) en 1951, no se pudo editar en España hasta 1977. Dividida en tres tomos (‘La forja’, ‘La ruta’ y ‘La llama’), convirtió a Barea en el quinto autor español más traducido del mundo en torno a 1950.

El Instituto Cervantes expone ahora diversas ediciones de esa gran novela autobiográfica en la que Barea repasa su azarosa vida, desde su infancia hasta su salida de España en 1938. La muestra también contiene los estudios que realizó sobre García Lorca o Miguel de Unamuno, documentos y cartas (casi todos inéditos) y la máquina de escribir que utilizaba.

Destaca la única grabación que existe con su voz, de 12 minutos y datada en Argentina en mayo de 1956, un año antes de morir. Se trata de un testigo de su prolífico paso por la BBC británica, donde fue una de las voces hispánicas más escuchadas. Como periodista y comunicador, Arturo Barea dio un total de 856 charlas entre 1940 y 1957 para la sección de América Latina de la emisora bajo el seudónimo de Juan de Castilla.

Rutas Cervantes

Un mapa con los lugares del Madrid de Barea completa la exposición. Bonet anunció el proyecto Rutas Cervantes, que ofrecerá visitas guiadas por los lugares del escritor en la capital, una suerte de paseos literarios a partir del 13 de enero todos los sábados.

En rueda de prensa previa, el director del Cervantes repasó la trayectoria vital y literaria de Arturo Barea; comparó su obra cumbre con otras sagas escritas por autores de la talla de Max Aub, Ramón J. Sender (en un bando de la lucha ideológica española) o Agustín de Foxá (en el otro bando), y agradeció el trabajo de Chislett y de Muñoz Molina, a quien definió como “paladín de la causa Barea” y mensajero imprescindible para crear la exposición.

Muñoz Molina elogió “la modestia, el rigor y el valor documental” de la muestra, y dijo que la reivindicación del autor “tiene que ver con el proceso de reconstitución de la cultura democrática española”, que todavía hoy padece “grandes huecos y lagunas”.

William Chislett relató que su interés por Arturo Barea surgió a raíz de la serie de Televisión Española (1990) ‘La forja de un rebelde’, dirigida por Mario Camus. Nacido en Oxford, indagó en ese condado inglés la huella del escritor español hasta que halló su tumba en el cementerio de Faringdon. Desde entonces, ha seguido investigando su legado, tarea en la que le ayudó una sobrina nieta de Barea, quien le facilitó la mencionada grabación radiofónica y otros valiosos documentos.

Miguel Solana, responsable del equipo de Presidencia de la Fundación Iberdrola España, afirmó que esta entidad está “encantada” de colaborar con el Instituto Cervantes patrocinando la muestra, gracias a la cual “podemos recuperar la obra” del autor de ‘Valor y miedo’ (1938).

El catálogo contiene una presentación de Bonet, el artículo de Muñoz Molina ‘La vocación de Arturo Barea’ y el ensayo del comisario, ‘Arturo Barea: del Madrid de la Guerra Civil al exilio en la campiña inglesa’. Chislett, autor de 20 libros, fue corresponsal del periódico ‘The Times’ en Madrid entre 1975 y 1978, y es analista asociado del Real Instituto Elcano desde 2002.

El volumen se cierra con el repaso a ‘Los libros de Arturo Barea’ que ha escrito Juan Marqués, quien fue el comisario de una reciente muestra del Instituto en homenaje a Max Aub.

Este es el tercer gabinete bibliográfico tras los dedicados al Nobel Camilo José Cela (que fue inaugurado por los Reyes) y al Persiles de Miguel de Cervantes. Los próximos, anunció Bonet, girarán sobre la biblioteca de la Real Academia de Ciencias y al poeta Leopoldo de Luis.

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