Félix Giménez recibió en Neuquén la distinción ‘Personalidad destacada de la colectividad española’

| 10 de mayo de 2014, 16:50
Muchas personas asistieron al agasajo, en el que se sirvió una exquisita paella.

La Asociación Española de Socorros Mutuos de Neuquén organizó un agasajo, el pasado 30 de abril, en sus instalaciones del complejo deportivo, para hacer entrega a Félix Giménez Domene, de la distinción ‘Personalidad destacada de la colectividad española’, que fuera aprobada en el Congreso de la Federación Regional de Sociedades Españolas, realizado recientemente en Puerto San Julián.

En el transcurso del evento, se sirvió una exquisita paella a la valenciana preparada por Constantino Pérez, ‘el Tío’, y se brindó, luego de los postres, con los artesanales Roscos de Alcóntar, pueblo originario del homenajeado, que fueron confeccionados por su esposa, Encarnación Lozano, presente también en la ocasión.

A la reunión fueron invitados los ex miembros del Consejo Directivo de la Asociación Española que durante más de tres décadas dirigió con eficacia Félix Giménez. Al momento de entregar el certificado, el presidente, Ricardo C. López, se dirigió a los presentes explicando que la Federación instaló el tema de la distinción a manera de lo que antes figuraba en los Estatutos como ‘Miembro honorario’. Se aprobó en el último Congreso la innovación, que lleva a esta merecida distinción honoraria, y comentó, además, que para la Institución fue muy fácil elegir un destinatario, ya que la trayectoria de Giménez Domene excede las palabras. Sólo recordar que es un orgullo contarlo entre los hombres que siguieron fielmente los pasos de los fundadores y que su figura hoy es destacada en la toda la comunidad neuquina.

López explicó que en San Julián se aprobó la entrega a 19 dirigentes de Asociaciones Españolas y que al recibir en su nombre el diploma en el Congreso, con sumo placer hacía entrega del mismo, junto con el vicepresidente, Juan Lozano.

Al recibirlo, como es su costumbre, las palabras de Félix Giménez estuvieron llenas de agradecimiento y humildad. Lo primero porque dijo que nunca hubiera podido hacer lo que se hizo en la Asociación Española si no hubiera contado con un grupo incondicional de colaboradores y amigos que fueron su apoyo y fortaleza, que nunca estuvo solo en cada una de las tareas emprendidas, que si hubo éxitos en la gestión son producto del esfuerzo colectivo. Que recuerda su paso por la Institución como algo que se convirtió en cotidiano y que no le costó porque nunca lo hubiera hecho solo: todos los que componían el Consejo Directivo y otros que no formaban parte de él, pero participaban como sus familias, formaron un ‘piño’ incondicional y, si bien agradecía y valoraba mucho esta distinción, entendía que había muchos otros que también la merecían y otros que, desgraciadamente, ya no están y que se hubieran hecho acreedores de igual manera. Por ellos, dijo, debemos siempre tener memoria activa de su fecundo paso por la Asociación Española.

Más acciones:
MÁS NOTICIAS
  • Colección Crónicas de la Emigración

Boletín de noticias

Si quiere recibir información actualizada de Crónicas de la Emigración, envíenos su correo electrónico.
Suscribirse al boletín

Hemeroteca