Durante una conferencia en la Universidad del Desarrollo de Santiago de Chile

Feijóo defiende la estabilidad, la unidad y el diálogo, frente a la polarización, la agitación y la política de trincheras

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, defiende la estabilidad, la unidad y el diálogo, frente a la polarización, la agitación y la política de trincheras. Feijóo hizo estas declaraciones durante una conferencia en la Universidad del Desarrollo de Santiago de Chile.

Feijóo defiende la estabilidad, la unidad y el diálogo, frente a la polarización, la agitación y la política de trincheras
Feijóo en la Universidad del Desarrollo de Santiago de Chile 2
Feijóo defendió la estabilidad de los frente a la polarización, agitación y política de trincheras.

El presidente del PP alerta de la pugna que enfrenta a los partidarios de la estabilidad con aquellos que se inclinan por la inestabilidad. “El ciudadano que habite un sistema político dotado de estabilidad, sabe que los cimientos básicos del edificio están a salvo de cualquier cambio, y que el futuro es previsible”, añade.

Considera que los movimientos políticos que auspician la inestabilidad se explican por su propia debilidad y que “las democracias, las libertades y las instituciones no se defienden por sí mismas, sino que hay que defenderlas sin conceder ni un centímetro a sus adversarios”.

El presidente del Partido Popular sitúa como valores que contribuyen a configurar la estabilidad el respeto por los hechos, por las transiciones ordenadas del poder, por el pacto y por el adversario. “El autoritario siempre buscará las brechas que le ofrezca el sistema para servir de cuña que quiebre los cimientos democráticos de un país”, indica Feijóo, quien remarca la incapacidad del populismo para gestionar los asuntos públicos.

“Allí donde el populismo no deriva en una simple dictadura que se apropia del poder, suele tener ciclos cortos ya que enseguida queda en evidencia su incapacidad gestora, además de aflorar sus consabidas peleas internas”.

Explica que la estabilidad política “no guarda parentesco con la quietud o la inmovilidad” sino que “garantiza cambios que van más allá de lo superficial”. “Un auto puede ser veloz y estable al mismo tiempo. Una nación puede experimentar transformaciones de gran calado manteniendo su estabilidad”, remarca.

Recuerda que algunos procesos revolucionarios se han traducido en avances muy escasos, cuando no en retrocesos en el bienestar y la convivencia. “El afán por cambiarlo todo lleva a no cambiar nada, a excepción del estatus personal de los revolucionarios que se convierten en casta privilegiada. El cambio de tipo revolucionario es sobre todo un cambio en el léxico político que se llena de palabras altisonantes y vacías, mientras que el cambio reformista es profundo y suele tener consecuencias duraderas”.

“Debemos andar juntos por el camino del fortalecimiento de las instituciones, de la cooperación y de la defensa de nuestros valores comunes. No solo porque lo sean, sino por la superioridad que han demostrado a lo largo de la Historia en cuanto a libertad política, cohesión social y prosperidad económica”.

El presidente del PP señala que la única “cura” en tiempos convulsos viene de la mano de las fuerzas que impulsan la estabilidad.

Destaca que el PP defiende la estabilidad porque es lo que corresponde a la madurez de nuestra democracia y representa la mejor respuesta a los desafíos de nuestra época.

Recuerda que en la Transición triunfó la cordura, “gracias a la sabia complicidad entre el pueblo español y las fuerzas políticas de la moderación”.