SONIA LóPEZ, PRIMERA NOVELA DE UNA HIJA DE EMIGRANTES EXTREMEñOS

“La emigración y el retorno son temas que forman parte de mis inquietudes”

Sonia López Sánchez acaba de publicar su primera novela en Alemania. Hija de emigrantes españoles, casada y madre de dos hijos, la joven autora nació en Cáceres hace treinta y dos años.
“La emigración y el retorno son temas que forman parte de mis inquietudes”
 Sonia López muestra su libro.
Sonia López muestra su libro, que traducido al castellano se titula ‘Hermano miedo y hermana esperanza’.

Sonia López Sánchez acaba de publicar su primera novela en Alemania. Hija de emigrantes españoles, casada y madre de dos hijos, la joven autora nació en Cáceres hace treinta y dos años. Su infancia transcurrió en Kelkheim, lugar al que habían emigrado sus padres, luego vivió por algún tiempo en Frankfurt-Höscht; actualmente reside en Hattersheim, entre Frankfurt y Wiesbaden. De profesión es técnica de ‘marketing’ en una empresa del sector energético, ocupación que dejó temporalmente para dedicarse a su familia. Sus ocupaciones favoritas son la fotografía y al arte, pero lo que más le gusta es escribir.

Sus ocupaciones favoritas son la fotografía y al arte, pero lo que más le gusta es escribir. Su novela ‘Bruder Angst und Schwester Hoffnung’, (‘Hermano miedo y hermana esperanza’), trata de una joven que decide dejar todo lo que hasta entonces había sido su vida en Alemania para volver a España, su país de origen, y comenzar allí una nueva vida. La obra gira en torno al conflicto de identidad con el que se ven confrontados muchos de los emigrantes de la segunda generación, sobre las dudas ante el posible retorno, el temor al fracaso, y la lucha por salir adelante en un país que a pesar de ser el suyo, no por eso deja de ser extraño. En la novela, la protagonista quiere realizar un sueño que ya soñaron sus padres, aunque sabe que no va a ser fácil. En su empeño por llevar a buen término su plan y, tal vez, la oportunidad de su vida, afronta situaciones difíciles, pasando por altos y bajos que no logran apartarla del camino tomado en busca de la felicidad, un camino que no recorre sola.
El destino, la muerte, la salud y la enfermedad son también elementos que forman parte de la trama de esta novela de 220 páginas, en la que “nada es como parece”. La escritora recurre a vivencias personales, pero también a una sólida información sobre cada uno de los temas tratados. Los elementos autobiográficos dan una pincelada de autenticidad a la historia. La novela está escrita en alemán y acaba de publicarse en la editorial alemana, Rosamontis Verlag.
Pregunta. ¿Cuando vinieron sus padres a Alemania?
Respuesta. Mis padres emigraron a Alemania en septiembre de 1972. Vinieron con un contrato de un año. Mi madre se fue a España en 1976, para dar a luz a su segunda hija, que soy yo. Nací el día 7 de agosto. Cuando mi madre volvió aquí yo tenía cinco meses y medio. Sus experiencias fueron tan malas, que decidió que mi hermano, que es menor que yo, naciera en Alemania, al igual que mi hermana mayor. Esta circunstancia de haber sido la única de los hermanos que naciera en España, me hace sentirme un poquito “especial”.
P. ¿Además de escribir, que hace actualmente?
R. Me dedico a la familia. Estoy casada con un español, también hijo de emigrantes, y tenemos dos niños, uno de cuatro años y medio y otro de dos. Cuando el pequeño cumpla los tres años, me reincorporaré a mi trabajo.
P. ¿Realizó su formación profesional en Alemania o en España?
R. Estudié ‘técnica comercial de industria’ (Industriekauffrau) en Alemania. Este aprendizaje lo hice en alemán en Süwag Energie AG y, al mismo tiempo en español, los sábados. Las prácticas las hice, durante cinco semanas, en la Siemens AG en Madrid. A continuación estudié ‘técnico superior’ en esta especialidad, (Industriefachwirt), y me cambié al departamento de ‘marketing’. Luego saqué dos certificados de ‘marketing’.
P. ¿En qué momento comenzó a escribir la novela?
R. Sé exactamente el día en el que escribí las primeras frases de mi novela, porque da la casualidad que fue en un día tan marcado como el fatídico 11 de septiembre de 2001.
Lamentablemente, mis vacaciones se acabaron y con ellas mis ambiciones de escribir aquel libro.
Fue a principios de 2004, cuando volví a sacar los apuntes del cajón y seguí con mi relato. Pero pocos meses después, nuevamente lo dejé. Finalmente, la muerte de una joven amiga fue la que despertó en mí el definitivo deseo de acabar lo que había comenzado, de hacer lo que, desde hacía ya tanto tiempo, había querido hacer: escribir un libro y contar mi historia para mí, para mi querida amiga y para todos aquellos que quisieran compartirla conmigo.
P. ¿Qué le motivó a escribir sobre un tema de emigración?
R. ¿Qué me motivó a escribir? Pues, al principio solamente sabía que quería escribir... aún no tenía ni la más mínima idea del tema. Quise escribir sobre lo que me preocupa... y, sin lugar a dudas, la emigración y el retorno son temas que forman parte de mis inquietudes como hija de emigrantes.
Desde siempre me ha gustado escribir, más que leer o hablar. Mis primeros ‘pinitos’ los hice apenas aprendí a escribir. Hace un par de semanas me visitó mi maestra de entonces y me trajo una pequeña colección de mis primeros cuentos. ¡Menuda sorpresa, y qué ilusión!
P. ¿Cuando escribía sobre esos temas era consciente de que iban a interesar?
R. No, para nada. Es más, cuando comencé aún no estaban tan de moda el tema de la emigración como actualmente. Sobre todo en los medios de comunicación alemanes, ha tenido un ‘boom’ impresionante durante el pasado año, pero también sigue interesando en la actualidad.
A parte de esto, el tema de la emigración no tiene por qué ser el único centro de atención de la novela, ya que también refleja otros aspectos de la vida.
P. En la historia de Laura, la protagonista de la novela, ¿se reflejan sus sentimientos y experiencias como hija de emigrantes?
R. Totalmente. Solamente que Laura se atrevió a dejarlo todo para retornar y yo no.
P. La lectura de la obra invita a la reflexión a personas con historial migratorio, ¿fue esa su intención, ya puesta a escribirla?
R. ¡La verdad es que, primeramente, reflexioné yo misma!
Luego quise comunicar mis pensamientos, hacer entender lo que yo apenas acababa de entender. Sí, era mi intención hacer reflexionar sobre la propia identidad y la propia cultura a las personas, con o sin historial migratorio, pero también sobre el significado de la palabra ‘patria’ y sobre el valor de las cosas y de la vida.
Me gustaría invitar a los lectores, no solamente a relajarse y desconectar, sino también a ser conscientes de quiénes son, de dónde vienen y a dónde van, para que reflexionen y sean capaces de soñar y de realizar sus sueños.
P. ¿Cuánto tiempo necesitó para escribir la obra?
R. Necesité, en total, entre nueve y diez meses. Escribía por las noches, cuando los niños y mi marido dormían.
Al principio dediqué mucho tiempo a la búsqueda de información, ya que la novela también toca temas que, gracias a Dios, no he vivido personalmente, como por ejemplo la temática del cáncer.
Compaginar una tarea de éstas dimensiones con la familia y los compromisos que una siempre tiene, no resultó verdaderamente fácil. Pero soy tenaz.
P. ¿Se planteó usted retornar a España en alguna ocasión?
R. ¡En más de una ocasión! Pero nunca tuve el valor.
La mayoría de nuestros amigos se marcharon a España. Y nosotros quedábamos atrás...
Lo que pasa es que aquí nunca nos ha ido mal y es muy cómodo optar por lo seguro. Ahora que tenemos dos hijos, ya lo veo aún más difícil.
Nos veo en la misma trampa que se vieron nuestros padres, que vinieron por un año, luego pensaron quedarse otro más. Quisieron regresar “antes de que los niños entren en la guardería”, después, “antes de que los niños entren en la escuela”, y finalmente, “cuando nos jubilemos”.
Marchar a España significaría optar por ‘bienes’ al precio de ‘males’, cambiar muchas cosas sin saber con qué fin. Significaría cargarse de valor para vencer el miedo. Sufrir por la felicidad. Perder y ganar. Si la balanza dejara algún día de balancearse de un lado para el otro, sería más fácil tomar una decisión...
P. El libro está escrito en alemán, ¿se siente más alemana que española?
R. No, yo me siento española. Pero hay que admitir que me he criado en Alemania y que estoy más suelta en éste idioma que en el castellano.
P. ¿Es difícil encontrar una editorial que publique una novela a una autora aún desconocida?
R. ¿Difícil? ¡Diría que es casi imposible! Las grandes editoriales no se arriesgan a “perder el tiempo” con autores desconocidos. La mejor prueba la tienen con J.K. Rowling (Harry Potter), que al principio fue rechazada por todas las editoriales.
Yo finalmente opté por una editorial pequeña, lo que no favorece mucho el posible éxito de un libro, pero al menos le da una pequeña oportunidad.
Las editoriales grandes tienen la ventaja de que automáticamente te introducen en el mercado literario (la feria del libro, mucha publicidad, la presencia del libro en librerías, etc.), cosa que en mi caso no es así. Pero soy de la opinión que nunca hay que perder la esperanza.
P. ¿Piensa seguir escribiendo?
R. ¡Tengo la cabeza llena de ideas! La verdad es que me gustaría mucho. Pero me temo que tendré que esperar a que el tiempo me dé una segunda oportunidad.
Lo que sí me estoy planteando es buscar una editorial que tenga interés en traducir mi novela al castellano.