SEGÚN AFIRMA ISIDORO SÁNCHEZ, INTELECTUAL Y EX EURODIPUTADO CANARIO
Casi noventa mil canarios podrían perder el voto
El destacado intelectual canario y ex eurodiputado Isidoro Sánchez afirmó que casi noventa mil canarios emigrantes podrían perder el voto de concretarse el acuerdo de “los dos partidos políticos españoles que aspiran a liderar La Moncloa en las elecciones del 2012”. Sánchez recordó las palabras de la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, en Montevideo, el pasado mes de marzo, cuando afirmó que “un país que no cuida a sus emigrantes no es un país fuerte” y aseguró que “cada vez los entiendo menos\".

El destacado intelectual canario y ex eurodiputado Isidoro Sánchez afirmó que casi noventa mil canarios emigrantes podrían perder el voto de concretarse el acuerdo de “los dos partidos políticos españoles que aspiran a liderar La Moncloa en las elecciones del 2012”.
Sánchez recordó las palabras de la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, en Montevideo, el pasado mes de marzo, cuando afirmó que “un país que no cuida a sus emigrantes no es un país fuerte” y aseguró que “cada vez los entiendo menos. Me refiero al doble lenguaje de los dos partidos políticos españoles que aspiran a liderar desde La Moncloa el gobierno de un Estado que sabe perfectamente que hay cerca de un millón cuatrocientos mil ciudadanos que tienen la nacionalidad española y residen en el extranjero (…) de ellos casi noventa mil son canarios.
Sánchez afirmó que “lo digo por las evidencias que llegan a mi archivo personal por distintos medios y me han hecho saltar del sillón del despacho que está orientado al Teide, al poniente. Se ha conformado en el Congreso de los Diputados una subcomisión que estudia las reformas de algunas leyes como la de los Partidos y la Orgánica del Régimen Electoral General, es decir de una norma que afecta a los derechos fundamentales de los ciudadanos españoles, y en el caso que nos ocupa a los que residen en el extranjero, es decir a los emigrantes”, y, agrega, “pretenden en este mes de abril cerrar un acuerdo que impida a los emigrantes votar en determinadas elecciones que se celebrarán en este país emblemático del mundo planetario donde no se ponía el sol, España. Es que quieren limitar el derecho fundamental de votar y ser votado, el ejercicio del sufragio activo y el sufragio pasivo, tal como reconoce la vigente Constitución española en diferentes artículos”.
Comenta que, “curiosamente, intentan formalizar este arreglo descabellado en un mes tan singular como el de abril, tan ligado al mundo de la cultura, del idioma y de la lectura. En unos días en los que los miembros españoles del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE) van a reunirse en Madrid para debatir sus problemas: sociales, económicos y ahora políticos, por este dichoso ‘Veto al Voto de los españoles en el extranjero’, es decir a los españoles repartidos por el mundo”.
Sánchez afirma que “por eso todos los responsables de las asociaciones españolas del exterior están mostrando su rechazo de antemano ante tamaña barbaridad, un asalto a los derechos constitucionales de más de un millón de españoles que tienen la desgracia de vivir en el exterior, fuera de casa. Aunque lleves toda una vida en el país de acogida, serás un “musiu”, como diría el fallecido fotógrafo canario Justo Molina, quien murió en su Venezuela del alma”.
Si Cervantes levantara la cabeza
“Como podemos comprobar se está tratando este asunto en unos momentos en los que el Rey de España entregará en Alcalá de Henares el premio Cervantes al escritor mexicano José Emilio Pacheco. Si don Miguel de Cervantes levantara la cabeza les recomendaría a sus señorías que leyeran bien la Constitución Española de 1978, además del poemario ‘Como la lluvia’ del poeta mexicano”, añade Sánchez.
Recordó que “este tema de los derechos fundamentales perdidos por los españoles en el extranjero no es nuevo. Desde las primeras décadas del siglo XX tenemos constancia de la penosa, irregular e injusta situación de los españoles en América, desde el punto de vista de los derechos que pierden y los que no llegan a adquirir antes los pueblos y los gobiernos americanos” y recuerda que el periodista canario Francisco González Díaz, en su obra ‘Un canario en Cuba’, dijo que “cierto es que después de un período de residencia se les concede nueva ciudadanía, pero tienen que solicitarla, aparejando esta solicitud consecuencias muy tristes para su amor propio” y razonó que “la emigración surge porque las gentes se ven obligadas a marchar fuera porque estaban aventadas por la pobreza social, económica y política de su tierra natal”.
Reflexionó que en internet “he podido leer los acuerdos adoptados en ese XV Congreso de las Agrupaciones Socialistas de América, de Montevideo, presidido por la joven responsable del socialismo español, Leire Pajín. Me llamó la atención el título adoptado: ‘Avanzando por los Derechos de todos los Españoles’. En una de las resoluciones se refiere a la valoración positiva del desarrollo del Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior que ha permitido igualar los derechos de los españoles residentes en España con los residentes en el exterior” y agrega que “otra señala que quieren seguir profundizando en los derechos sociales de los ciudadanos españoles residentes en el exterior y apoyan el compromiso del Gobierno español por cumplir con su programa electoral en lo relativo a la representación política de los ciudadanos españoles en el exterior. También pude constatar en algunos periódicos digitales la presencia de algunos líderes del PP en diversas repúblicas del Cono Sur, en Uruguay y en Argentina. Y la reacción de los emigrantes allá afincados: ‘Perder el derecho al voto es perder la columna vertebral de la democracia”.
Sánchez recordó las palabras de la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, en Montevideo, el pasado mes de marzo, cuando afirmó que “un país que no cuida a sus emigrantes no es un país fuerte” y aseguró que “cada vez los entiendo menos. Me refiero al doble lenguaje de los dos partidos políticos españoles que aspiran a liderar desde La Moncloa el gobierno de un Estado que sabe perfectamente que hay cerca de un millón cuatrocientos mil ciudadanos que tienen la nacionalidad española y residen en el extranjero (…) de ellos casi noventa mil son canarios.
Sánchez afirmó que “lo digo por las evidencias que llegan a mi archivo personal por distintos medios y me han hecho saltar del sillón del despacho que está orientado al Teide, al poniente. Se ha conformado en el Congreso de los Diputados una subcomisión que estudia las reformas de algunas leyes como la de los Partidos y la Orgánica del Régimen Electoral General, es decir de una norma que afecta a los derechos fundamentales de los ciudadanos españoles, y en el caso que nos ocupa a los que residen en el extranjero, es decir a los emigrantes”, y, agrega, “pretenden en este mes de abril cerrar un acuerdo que impida a los emigrantes votar en determinadas elecciones que se celebrarán en este país emblemático del mundo planetario donde no se ponía el sol, España. Es que quieren limitar el derecho fundamental de votar y ser votado, el ejercicio del sufragio activo y el sufragio pasivo, tal como reconoce la vigente Constitución española en diferentes artículos”.
Comenta que, “curiosamente, intentan formalizar este arreglo descabellado en un mes tan singular como el de abril, tan ligado al mundo de la cultura, del idioma y de la lectura. En unos días en los que los miembros españoles del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE) van a reunirse en Madrid para debatir sus problemas: sociales, económicos y ahora políticos, por este dichoso ‘Veto al Voto de los españoles en el extranjero’, es decir a los españoles repartidos por el mundo”.
Sánchez afirma que “por eso todos los responsables de las asociaciones españolas del exterior están mostrando su rechazo de antemano ante tamaña barbaridad, un asalto a los derechos constitucionales de más de un millón de españoles que tienen la desgracia de vivir en el exterior, fuera de casa. Aunque lleves toda una vida en el país de acogida, serás un “musiu”, como diría el fallecido fotógrafo canario Justo Molina, quien murió en su Venezuela del alma”.
Si Cervantes levantara la cabeza
“Como podemos comprobar se está tratando este asunto en unos momentos en los que el Rey de España entregará en Alcalá de Henares el premio Cervantes al escritor mexicano José Emilio Pacheco. Si don Miguel de Cervantes levantara la cabeza les recomendaría a sus señorías que leyeran bien la Constitución Española de 1978, además del poemario ‘Como la lluvia’ del poeta mexicano”, añade Sánchez.
Recordó que “este tema de los derechos fundamentales perdidos por los españoles en el extranjero no es nuevo. Desde las primeras décadas del siglo XX tenemos constancia de la penosa, irregular e injusta situación de los españoles en América, desde el punto de vista de los derechos que pierden y los que no llegan a adquirir antes los pueblos y los gobiernos americanos” y recuerda que el periodista canario Francisco González Díaz, en su obra ‘Un canario en Cuba’, dijo que “cierto es que después de un período de residencia se les concede nueva ciudadanía, pero tienen que solicitarla, aparejando esta solicitud consecuencias muy tristes para su amor propio” y razonó que “la emigración surge porque las gentes se ven obligadas a marchar fuera porque estaban aventadas por la pobreza social, económica y política de su tierra natal”.
Reflexionó que en internet “he podido leer los acuerdos adoptados en ese XV Congreso de las Agrupaciones Socialistas de América, de Montevideo, presidido por la joven responsable del socialismo español, Leire Pajín. Me llamó la atención el título adoptado: ‘Avanzando por los Derechos de todos los Españoles’. En una de las resoluciones se refiere a la valoración positiva del desarrollo del Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior que ha permitido igualar los derechos de los españoles residentes en España con los residentes en el exterior” y agrega que “otra señala que quieren seguir profundizando en los derechos sociales de los ciudadanos españoles residentes en el exterior y apoyan el compromiso del Gobierno español por cumplir con su programa electoral en lo relativo a la representación política de los ciudadanos españoles en el exterior. También pude constatar en algunos periódicos digitales la presencia de algunos líderes del PP en diversas repúblicas del Cono Sur, en Uruguay y en Argentina. Y la reacción de los emigrantes allá afincados: ‘Perder el derecho al voto es perder la columna vertebral de la democracia”.