Opinión

Tiempos de vacunas

Pfizer, Sputnik V, la vacuna china, la de Oxford... El remedio anti-COVID 19 se ha convertido en una carrera contra reloj con claros tintes geopolíticos. Pero no sólo por parte de las multinacionales farmacéuticas, cuya capacidad para influir en gobiernos y organizaciones globales es de sobra conocido.

Pfizer, Sputnik V, la vacuna china, la de Oxford... El remedio anti-COVID 19 se ha convertido en una carrera contra reloj con claros tintes geopolíticos. Pero no sólo por parte de las multinacionales farmacéuticas, cuya capacidad para influir en gobiernos y organizaciones globales es de sobra conocido.

El de las vacunas es el pulso entre Occidente y el eje euroasiático ruso-chino. Cada quien por su lado, pero con el horizonte claro: dominar la patente de vacuna para amortiguar la pandemia. Nada más hay que ver de qué manera líderes políticos como el ruso Vladimir Putin se han involucrado de lleno en la efectividad de ‘su vacuna’. Un factor que acrecentará el poder del actor beneficiado en cuestión con la patente, el que logre avanzar en el proceso de vacunación ‘universal’ con mayor eficacia. Y todo ello también potenciado por las efectivas redes de propaganda.

Esta carrera por la vacunación ya ha comenzado. En España se anuncia para enero de 2021, toda vez el rebrote de la pandemia ya permite clarificar la capacidad de propagación del virus y de reacción del sistema inmunológico. Pero no se debe menospreciar otro actor: los que se niegan a ser vacunados, los que profetizan con supuestas conspiraciones en un mundo incrédulo y confuso. Ellos irán conformando lobbies importantes con radiación en la opinión pública.

En este atípico 2020 que está por terminar, donde la pandemia del COVID 19 ha concentrado la total atención, es previsible observar que la vacuna contra el virus será la gran protagonista de 2021. Y ello repercutirá en la geopolítica global pero también en la economía. Dos países serán los que pulsarán la puja: Estados Unidos de América y la República Popular de China. O lo que es lo mismo, Occidente y Oriente. Rusia intentará entrar en la ecuación, pero con capacidades limitadas. Las farmacéuticas jugarán sus cartas, pero muy ligadas a los liderazgos occidentales.

El otro tema estrella de 2021 será la economía. Y para ello no se avizora vacuna alguna, porque la crisis provocada por la pandemia tendrá sus repercusiones más serias el próximo año. Es así previsible una mayor intervención del sector público en concordancia con el sector privado, particularmente ante la necesidad de amortiguar la combinación entre desempleo y recesión.

No obstante, el horizonte post-COVID que puede surgir en la segunda mitad de 2021 parece anunciar un posible boom económico, en gran medida determinado por la eclosión de la economía digital y las transformaciones en las relaciones de poder.

Así, mientras la vacuna, venga de donde venga, será la protagonista de 2021, entramos de lleno en la fase clave de una década decisiva para la configuración del poder global en este siglo XXI. Repito, dos actores en liza: Estados Unidos de América y la República Popular China. Veremos si uno en declive y otro en ascenso, tal y como vaticinan varios ‘profetas’.

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