Castelao Bragaña destaca que Amarelo de Castro visitó todas las instituciones gallegas

Hasta siempre querido Fernando

Desde ‘...mi Buenos Aires querido...’ la Ciudad y Argentina, el país que recibieron –y de manera muy generosa– la mayor cantidad de gallegos, agradezco a ‘Galicia en el Mundo’ –que siempre me ha tratado con compresión y afecto, de lo que otros carecieron, de manera especial su director Luis y las dos Elenas: Carbajales y Fernández– por haberme invitado a participar del ‘especial’ –bien merecido, por cierto, que llevarán a cabo, con motivo del fallecimiento de Don Fernando Amarelo de Castro.

Hasta siempre querido Fernando
Castelao Bragaña
Castelao Bragaña.

Desde ‘...mi Buenos Aires querido...’ la Ciudad y Argentina, el país que recibieron –y de manera muy generosa– la mayor cantidad de gallegos, agradezco a ‘Galicia en el Mundo’ –que siempre me ha tratado con compresión y afecto, de lo que otros carecieron, de manera especial su director Luis y las dos Elenas: Carbajales y Fernández– por haberme invitado a participar del ‘especial’ –bien merecido, por cierto, que llevarán a cabo, con motivo del fallecimiento de Don Fernando Amarelo de Castro.

La tarea no es para nada grata, pues siempre es doloroso escribir acerca de la desaparición , aunque solo sea física, de una persona con la que se ha mantenido una muy larga y estrecha relación, transformándose, de tal manera, en un  amigo.

Aunque ello, se vea compensando, en parte, por el cumplimiento de un deber, que se hace con placer, como lo es recordar al amigo, con el que ya no contamos.

Conocimos a Fernando hace muchos años, manteniendo reuniones en distintos lugares de España, y del mundo, por temas de emigración y también por la Enxebre Orden da Vieira, de la que era uno de los fundadores.

Pero hay dos que deseamos puntualizar, que son:

1. El llamado Consejo General de la Emigración –del que fui Consejero y Presidente en dos ocasiones, la tercera no la computo, por cuanto la finalización fue inmediata al inicio, aprovecho para agradecer a los Consejeros el apoyo que me brindaron en las tres ocasiones y la comprensión y afecto en la última– donde en Plenos celebrados en Madrid y otras Ciudades de España, el Sr. Amarelo –actuando en representación de la Comunidad de Galicia– supo ser un defensor de los derechos de nuestra gente, largamente merecidos y agregamos nosotros, aun hoy, tan largamente como postergados.

2. Su despacho en la Casa de la Parra, en la Plaza de La Quintana, Santiago de Compostela, donde se desempeñaba como Secretario de Relaciones con las Comunidades Gallegas en el Exterior, durante jornadas maratonianas.

Como no recordar su ‘modalidad’ de golpear la pared con los nudillos de su mano, para que concurrieran su colaboradores que estaban del otro lado.

Como no recordar el ‘postre’ que ofrecía, lleno de orgullo, a sus visitantes invitándolos a salir a la terraza de su oficina para tomar fotos que tendrían de fondo, nada mas ni nada menos, que el techo y las torres de nuestra hermosa e histórica Catedral plasmando para siempre la presencia de los representantes de las Instituciones Gallegas esparcidas por casi todos los rincones de la tierra.

Fernando, hizo de los asientos de los aviones la cama de su casa … vaya si  voló y voló.

Visitó, probablemente todas las Instituciones Gallegas cualquiera fuere el lugar, la distancia o la importancia que pudieren tener, llevando siempre la ayuda –cuando era necesaria y posible– la voz cálida, el cariño de los gallegos de la tierra hacia aquellos que residimos lejos de ella.

Cumplió Fernando con las exigencias –que siempre eran muchas– que le imponía a su labor el gobernante gallego que mas se preocupó e hizo por sus paisanos fuera de la tierra: Don Manuel Fraga Iribarne, cuyo ejemplo continua hoy don Alberto Nuñez Feijoo.

Bien podríamos decir que fue Fernando Amarelo de Castro el ‘Embajador’ de Galicia, ante los gallegos y aquellos países a los que el destino nos ha llevado y siempre, siempre, lo hizo con calidez, con una sonrisa, con el corazón abierto y la mano tendida: bien a lo paisano...que mas se podría pedir

Querido Fernando, en nombre propio y de muchos gallegos, a los que tuve el honor de representar ya fuere en las Instituciones Gallegas de Buenos Aires, en el C.R.E., en el Consejo General de la Emigración, como Consejero y luego como Presidente y en el Parlamento de Galicia, como Diputado, Portavoz de Emigración, solo me queda para decirte, muchas pero muchas gracias, has cumplido tu misión de  manera admirable y rogarle a Dios te conceda el descanso que mereces por tanta entrega.

Tu, con reconocimiento hacia los que te precedieron, diste los pasos fundamentales, que han seguido –tal el caso del primer Consejero de Emigración que tuvo Galicia, don Aurelio Miras Portugal– y seguirán quienes han conocido y conocen tu obra.

Esta vez, el avión que has tomado, ha partido sin retorno, que el viaje sea tranquilo, la llegada placentera y la estadía feliz.

Te lo mereces...

Hasta siempre...

José Manuel Castelao Bragaña

E-Mail: josemanuelcastelao @gmail,com

Hasta siempre querido Fernando