EL 22% DE LOS GALLEGOS EMIGRADOS PIENSA EN EL RETORNO DEFINITIVO COMO POSIBILIDAD DE FUTURO
Santiago Camba presentó los resultados del ‘Barómetro de la Inmigración 2011’
El secretario xeral de Emigración, Santiago Camba, presentó, junto con el subdirector xeral do Retorno e da Inmigración, Antonio Aguarón, los resultados de la segunda encuestas ‘Barómetro de la Inmigración’ correspondiente al año 2011, en el que, entre otros datos, se recoge que el 22% de los gallegos emigrados piensan en el retorno definitivo como posibilidad de futuro, aunque la mitad habla de retorno temporal, sobre todo por cuestiones familiares.
El secretario xeral de Emigración, Santiago Camba, presentó, junto con el subdirector xeral do Retorno e da Inmigración, Antonio Aguarón, los resultados de la segunda encuestas ‘Barómetro de la Inmigración’ correspondiente al año 2011, en el que, entre otros datos, se recoge que el 22% de los gallegos emigrados piensan en el retorno definitivo como posibilidad de futuro, aunque la mitad habla de retorno temporal, sobre todo por cuestiones familiares.
Además, en el estudio se recoge que los todos los emigrantes gallegos encuestados consideraron que la promulgación de la Lei de Retorno en Galicia, que ya está preparando el departamento que dirige Santiago Camba, será un hecho “importante” o “muy importante”.
Para la elaboración del Barómetro se realizaron 1.912 entrevistas telefónicas y presenciales a ciudadanos españoles y extranjeros mayores de 18 años. De ellas, 798 corresponden a ciudadanos españoles residentes en la Comunidad, 801 a extranjeros residentes en Galicia, y 313 a ciudadanos gallegos con residencia en el extranjero. Esta variedad de orígenes y residencias permite una comparación interesante entre la propia percepción y la visión foránea.
El Barómetro refleja opiniones y percepciones en una triple perspectiva. En primer lugar, sobre el trato habitual existente entre los ciudadanos nacidos en Galicia y las personas inmigrantes; en segundo término, en relación a los planes de futuro de los inmigrantes para establecerse definitivamente en el territorio gallego o retornar al propio; y finalmente, sobre si las condiciones de vida de los inmigrantes son mejores aquí que en su país de origen. Además, y dada la vocación de continuidad de la iniciativa puesta en marcha por el departamento de Camba, permitirá, con el paso de los años, una perspectiva real de la evolución de la perspectiva popular del hecho migratorio.
Menos relación, pero mejor
Entre los datos más destacables del estudio se sitúa que el 38 por ciento de los encuestados dicen que la relación entre inmigrantes y nativos mejoró en los últimos tiempos, aunque se registra un 22 por ciento de extranjeros residentes en Galicia que creen que la relación con los gallegos es peor que en el 2010.
También desciende el porcentaje, tanto de gallegos como de foráneos, que dicen mantener relaciones habituales unos con los otros. Igual que sucedía el pasado año, la mayor parte de las amistades surgen en el ámbito laboral.
Cabe destacar la diferencia de perspectiva respeto del porcentaje de inmigrantes en Galicia. Así, mientras una amplísima parte de los propios inmigrantes, y también de los gallegos residentes en el extranjero, aciertan con el porcentaje, una buena parte de los nativos residentes en Galicia calculan muy por encima de la cifra real.
El 37% de los residentes gallegos consideran que los inmigrantes están bastante o muy integrados, y hace falta destacar que este porcentaje aumenta en el caso de los extranjeros: la mitad se ve bastante o muy integrados, aunque, en contraste, hay que señalar que el 44% cree que lo está poco o nada.
Legislación, y situación actual
Respeto a si las leyes españolas son o no tolerantes para la regularización de los inmigrantes, existe un dato que muestra una gran diferencia en los resultados entre los gallegos de la diáspora y los residentes en la Galicia territorial. Así, el 68% del gallegos residentes en el extranjero considera que la legislación es excesivamente tolerante, frente a tan sólo un 9% de los españoles residentes en Galicia. Cuanto a los propios inmigrantes, la mayoría de ellos se decantan por considerarlas “idóneas” e incluso “tolerantes”.
Otro dato llamativo es que más de una cuarta parte de los inmigrantes encuestados califican su situación como “peor” que cuándo salieron de su país, pero más de la mitad la consideran “igual” o “mejor”.
Posibles efectos de la crisis
Una mayoría amplia, incluso de gallegos residentes en Galicia, considera un hecho positivo o muy positivo la presencia de niños inmigrantes en las aulas, y el 40% considera la integración de los extranjeros como un hecho positivo para el desarrollo del país. Y case todos los encuestados creen que los niños foráneos no retrasan el normal funcionamiento de las aulas.
Eso sí, se constata un descenso en la visión del hecho migratorio cómo algo positivo para la economía española en la población nativa residente en la Galicia territorial, un hecho seguramente derivado de las peores condiciones económicas que sufre toda la sociedad. Muchos gallegos residentes aquí consideran además que los inmigrantes tienen más derechos que los propios gallegos (se trata de un nuevo apartado de la encuesta de 2011, por lo que no se puede observar la evolución respecto a 2010).
Comparativa con el ‘Oberaxe’
En líneas generales, los datos del segundo Barómetro de la Inmigración dibujan líneas similares a las del Informe anual sobre la situación de la discriminación y la aplicación del principio de igualdad de trato por origen racial el étnico en España, editado por el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe), si bien la percepción de los gallegos nativos resulta bastante más “integradora” que la de los españoles en su conjunto, estudio realizado nos últimos meses de la anterior legislatura nacional.
Esto puede explicarse por la profunda huella histórica que dejó el hecho de la emigración en el inconsciente colectivo gallego, y también por la menor presión inmigratoria -especialmente de países extra comunitarios- que recibe Galicia respeto de otras zonas de España.
El Barómetro de la Inmigración, que está llamado a convertirse en un elemento de referencia de gran utilidad para las instituciones públicas y personales que están trabajando en el campo migratorio, es el primero impulsado desde la actual Administración autonómica. La elaboración del estudio en años sucesivos, además de permitir el análisis de la evolución de las opiniones y percepciones sobre la inmigración en Galicia, también posibilitará ahondar en aquel tipo de consultas que puedan tener más interés en cada momento, dado el carácter especialmente dinámico y cambiante del hecho migratorio.
Además, en el estudio se recoge que los todos los emigrantes gallegos encuestados consideraron que la promulgación de la Lei de Retorno en Galicia, que ya está preparando el departamento que dirige Santiago Camba, será un hecho “importante” o “muy importante”.
Para la elaboración del Barómetro se realizaron 1.912 entrevistas telefónicas y presenciales a ciudadanos españoles y extranjeros mayores de 18 años. De ellas, 798 corresponden a ciudadanos españoles residentes en la Comunidad, 801 a extranjeros residentes en Galicia, y 313 a ciudadanos gallegos con residencia en el extranjero. Esta variedad de orígenes y residencias permite una comparación interesante entre la propia percepción y la visión foránea.
El Barómetro refleja opiniones y percepciones en una triple perspectiva. En primer lugar, sobre el trato habitual existente entre los ciudadanos nacidos en Galicia y las personas inmigrantes; en segundo término, en relación a los planes de futuro de los inmigrantes para establecerse definitivamente en el territorio gallego o retornar al propio; y finalmente, sobre si las condiciones de vida de los inmigrantes son mejores aquí que en su país de origen. Además, y dada la vocación de continuidad de la iniciativa puesta en marcha por el departamento de Camba, permitirá, con el paso de los años, una perspectiva real de la evolución de la perspectiva popular del hecho migratorio.
Menos relación, pero mejor
Entre los datos más destacables del estudio se sitúa que el 38 por ciento de los encuestados dicen que la relación entre inmigrantes y nativos mejoró en los últimos tiempos, aunque se registra un 22 por ciento de extranjeros residentes en Galicia que creen que la relación con los gallegos es peor que en el 2010.
También desciende el porcentaje, tanto de gallegos como de foráneos, que dicen mantener relaciones habituales unos con los otros. Igual que sucedía el pasado año, la mayor parte de las amistades surgen en el ámbito laboral.
Cabe destacar la diferencia de perspectiva respeto del porcentaje de inmigrantes en Galicia. Así, mientras una amplísima parte de los propios inmigrantes, y también de los gallegos residentes en el extranjero, aciertan con el porcentaje, una buena parte de los nativos residentes en Galicia calculan muy por encima de la cifra real.
El 37% de los residentes gallegos consideran que los inmigrantes están bastante o muy integrados, y hace falta destacar que este porcentaje aumenta en el caso de los extranjeros: la mitad se ve bastante o muy integrados, aunque, en contraste, hay que señalar que el 44% cree que lo está poco o nada.
Legislación, y situación actual
Respeto a si las leyes españolas son o no tolerantes para la regularización de los inmigrantes, existe un dato que muestra una gran diferencia en los resultados entre los gallegos de la diáspora y los residentes en la Galicia territorial. Así, el 68% del gallegos residentes en el extranjero considera que la legislación es excesivamente tolerante, frente a tan sólo un 9% de los españoles residentes en Galicia. Cuanto a los propios inmigrantes, la mayoría de ellos se decantan por considerarlas “idóneas” e incluso “tolerantes”.
Otro dato llamativo es que más de una cuarta parte de los inmigrantes encuestados califican su situación como “peor” que cuándo salieron de su país, pero más de la mitad la consideran “igual” o “mejor”.
Posibles efectos de la crisis
Una mayoría amplia, incluso de gallegos residentes en Galicia, considera un hecho positivo o muy positivo la presencia de niños inmigrantes en las aulas, y el 40% considera la integración de los extranjeros como un hecho positivo para el desarrollo del país. Y case todos los encuestados creen que los niños foráneos no retrasan el normal funcionamiento de las aulas.
Eso sí, se constata un descenso en la visión del hecho migratorio cómo algo positivo para la economía española en la población nativa residente en la Galicia territorial, un hecho seguramente derivado de las peores condiciones económicas que sufre toda la sociedad. Muchos gallegos residentes aquí consideran además que los inmigrantes tienen más derechos que los propios gallegos (se trata de un nuevo apartado de la encuesta de 2011, por lo que no se puede observar la evolución respecto a 2010).
Comparativa con el ‘Oberaxe’
En líneas generales, los datos del segundo Barómetro de la Inmigración dibujan líneas similares a las del Informe anual sobre la situación de la discriminación y la aplicación del principio de igualdad de trato por origen racial el étnico en España, editado por el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe), si bien la percepción de los gallegos nativos resulta bastante más “integradora” que la de los españoles en su conjunto, estudio realizado nos últimos meses de la anterior legislatura nacional.
Esto puede explicarse por la profunda huella histórica que dejó el hecho de la emigración en el inconsciente colectivo gallego, y también por la menor presión inmigratoria -especialmente de países extra comunitarios- que recibe Galicia respeto de otras zonas de España.
El Barómetro de la Inmigración, que está llamado a convertirse en un elemento de referencia de gran utilidad para las instituciones públicas y personales que están trabajando en el campo migratorio, es el primero impulsado desde la actual Administración autonómica. La elaboración del estudio en años sucesivos, además de permitir el análisis de la evolución de las opiniones y percepciones sobre la inmigración en Galicia, también posibilitará ahondar en aquel tipo de consultas que puedan tener más interés en cada momento, dado el carácter especialmente dinámico y cambiante del hecho migratorio.