“El Sanatorio se tiene que manejar total, completa y absolutamente desde la República Argentina”
En una entrevista concedida a ‘Galicia en el Mundo’, José Luis Seoane señaló que “es esencial” que el 29 de agosto se vote porque “sólo eso dará legitimidad y fuerza al gobierno que venga”. Sea quien sea, aclaró, el que obtenga la mayoría de los votos y deba encarar la transformación que hay que poner en marcha en esta institución centenaria. En relación a la situación planteada el viernes pasado, día 30 de julio, Seoane recordó que el estatuto del Centro Gallego dice que se considera que “hay una sola lista cuando han pasado 40 días de la convocatoria a elecciones y sólo una cumple los requisitos para presentarse”.
El plazo para presentar la candidatura conforme al reglamento se cumple este lunes, día 9, por lo cual, hasta ese momento, si hubiere que subsanar alguna cuestión formal se puede hacer.
Por otra parte, el dirigente opinó que aunque la institución en estos momentos “no está bien”, la situación es “salvable” y se mostró confiado en que el Centro Gallego “pueda convertirse en una empresa absolutamente viable”.
Seoane también adelantó a esta publicación algunas de las iniciativas que pondrá en marcha si obtiene el respaldo de los socios, a través de los sufragios.
Pregunta. ¿Qué sucedió el viernes pasado?
Respuesta. reo que se armó un show invitando al periodismo a un supuesto acto de entrega de listas donde se pretende decir que sólo una lista se ha entregado en forma y donde determinadas personas se ponen en fiscales, no sé de qué, y pretenden tomar decisiones por encima de la Junta electoral y de la Junta Directiva del Centro cuando no hay ningún motivo para hacerlo.
Yo creo que cuando uno quiere realmente que haya elecciones no entra en cuestiones de forma. Por supuesto que si hubiera cuestiones de fondo habría que valorarlas pero acá no estamos hablando de una candidatura prohibida, sino de candidatos que son válidos y lo que se pretende discutir es si una lista tenía que estar firmada por todos o no. Esto es un disparate jurídicamente hablando. No puedo entender un acto de esa irresponsabilidad. Pero repito, cada uno sabe lo que hace. Nosotros estamos en término y no hay ningún inconveniente.
P. ¿La lista que usted encabeza ha sufrido alguna impugnación?
R. Nosotros no hemos sido formalmente impugnados, por ahora, pero hubo cartas, documentos, y una cantidad de cuestiones que muestran por lo menos la intención de avanzar en este sentido y me preocupa porque, insisto, si olvidamos que lo importante es votar para dar legitimidad a una gestión que tendrá que tomar determinaciones, estamos en problemas. Me parece que resolver esto de una manera leguleya no es el camino. Por el contrario, una mutual debe resolver de otra manera sus diferencias. Acá hay dos proyectos y uno de ellos debe ser preferido al otro por voluntad de los socios y no por chicanas jurídicas. Como abogado digo que esto no se puede manejar así.
P. ¿En qué situación se encuentra el Centro Gallego?
R. Para entender esta historia es necesario remitirse brevemente a la crisis de 2001. Hasta entonces el Centro Gallego era una mutual que se manejaba a sí misma, sin inconvenientes, pero debido a la crisis los dirigentes recurren en busca de ayuda al Gobierno gallego y constituyen la Fundación Galicia Salud. Desde ese momento, con independencia del color político del Gobierno de Galicia, éste ha ayudado fuertemente al Centro Gallego de Buenos Aires. Yo creo que esa situación es desde algún lugar buena y, obviamente, uno está agradecido por todo el esfuerzo que ha hecho y está haciendo por nuestra institución el Gobierno gallego, pero, por otro lado, la experiencia tampoco ha sido positiva desde el punto de vista de la gestión. El Centro Gallego de Buenos Aires es una institución mucho más deficitaria, más que antes. En este punto quiero decir también que desde hace 20 años el Centro es manejado por la coalición de las cinco agrupaciones y que por lo tanto nadie es nuevo acá. No hay un solo dirigente, de un lado o del otro, que pueda decir “somos la renovación”, todos somos parte de esta historia.
También quiero recordar que el déficit del Centro Gallego de Buenos Aires crece enormemente cuando se incrementa, en más del 30%, el personal durante el período 2006-2008, momento en el que la autoridad máxima en la Fundación en Argentina era Jorge Núñez, actual presidente de la agrupación Unión Gallega. No digo con esto que sea culpa de Núñez; él es una persona seria a la que yo respeto muchísimo.
P. ¿De quién es culpa?
R. Es culpa de malas gerencias. No se puede manejar una institución a 12.000 kilómetros de distancia. Es una fantasía pensar que un gobierno puede manejar a un gerente a 12.000 kilómetros. Han venido acá y han hecho lo que han querido y en general ha sido muy malo lo que han hecho. Entonces, no digo esto para imputarle nada a Jorge Núñez, lo que digo es que todos, las cinco agrupaciones, tenemos que ver con lo que pasó en el Centro Gallego en los últimos 20 años y ninguna puede decir que lo hizo el otro.
Yo no voy a hacer eso, pero tampoco voy a permitir que justamente la agrupación que manejó la institución desde el año 2006 al 2008 incrementando el déficit por encima de un millón de pesos, el personal en más del 30% y la deuda a más del doble, se rasgue las vestiduras cuando se presenta el proyecto 3A Recoletas, me parece que es una falta de respeto a la inteligencia media de los socios, una pavada. Todos somos corresponsables de lo mal y lo bien que se han hecho las cosas en los últimos 22 años, porque han sido gobiernos de coalición y todas las agrupaciones han estado comprometidas con eso; no es aceptable que alguien diga a esta altura de las circunstancias “yo no tengo nada que ver, yo no sé qué pasa, nos enteraremos de qué sucede cuando ganemos”. Hace 22 años que son gobierno como nosotros; de qué estamos hablando, esto es una falta de respeto, ahora resulta que nacieron de un repollo.
La dirigencia de la otra lista planteó dudas respecto a cómo usted llegaba a cifrar la deuda en 90 millones de pesos y no 75, que sería –según informan– el monto oficial.
Durante el período 2006-2008, la Fundación Galicia Salud contrajo créditos muy importantes del exterior. Créditos, en euros, que hay que pagar. Yo no sé si se acuerdan, pero los estamos pagando en este momento; si los sacamos de la cuenta tenemos que la deuda es de 75 millones de pesos, en lugar de 90 millones. Como quieran, pero están y hay que pagarlos. Me parece que todos sabemos de qué estamos hablando, sobre todo porque son deudas que se contrajeron justamente en ese período.
P. ¿Con qué fin se contrajo esa deuda?
R. Hay que recordar que entre el año 2006 y 2008, vinieron al Centro Gallego ocho millones de euros que se mal administraron. Obras no hubo ninguna, se pagaron sueldos y se fue manejando esto como se pudo. Yo no quiero hacer una valoración de este tema, en este momento, pero de esos ocho millones poco más de dos millones fueron un crédito, no un regalo, y ese crédito se está pagando ahora.
P. Usted dice que no se puede manejar una institución a 12.000 kilómetros, ¿cuál es la propuesta entonces?
R. Creo que debemos retomar el control del Centro Gallego, que la Fundación Galicia Salud tiene que continuar pero no del modo que la conocemos. Hay que hacer una reforma del estatuto que signifique, por un lado, llevar la gerencia general a una situación de normalidad porque el estatuto da poderes de excepcionalidad a un gerente y no tiene sentido. Desde ese punto de vista lo que estoy proponiendo es que sea el directorio de la Fundación quien tenga el poder real, más allá de que existan gerentes; pero no pueden ser ellos los representantes legales de la Fundación.
Por otro lado, creo que la Fundación debe ser enteramente argentina. Debe continuar porque es una herramienta jurídica muy interesante para que esto funcione pero creo que llegó la hora de que el Centro Gallego asuma el control total de esa Fundación.
P. ¿Cuál sería el papel del Gobierno gallego en esa nueva composición?
R. Yo creo que el Gobierno de Galicia ni tuvo, ni tiene, ni tendrá, interés en manejar esto. Fue una necesidad del momento. De hecho ya le hemos presentado nuestro proyecto con la propuesta de volver a retomar nosotros el gobierno de la institución, con la colaboración de ellos, y nos han dado su visto bueno. Esta institución es deficitaria y lo va a seguir siendo por muchos años porque no se sale de un déficit como el que tenemos de un día para el otro, por muy bien que se gestione. La expectativa, entonces, es que vayamos superando el déficit y que las ayudas del Gobierno gallego vayan en disminución; pero por varios años vamos a seguir necesitando estas ayudas. El Gobierno lo sabe y está dispuesto a colaborar. Reitero, creo que es el momento de que retomemos el control de Centro Gallego, más allá de que utilicemos la Fundación como una herramienta jurídica pero desde el Centro Gallego y para el Centro Gallego.
Por otra parte, la Xunta de Galicia, como va a seguir colaborando económicamente con nosotros, tiene la posibilidad de nombrar auditores cuando quiera a los efectos de controlar a dónde van las ayudas que envía.
P. Usted estuvo en Galicia
R. Yo le he transmitido esta idea a la conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, al secretario xeral da Emigración, Santiago Camba, y al propio presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, con quien tuve la suerte de compartir una hora y poder explicarle cuáles eran nuestros proyectos. El presidente sabe muchísimo de sanidad, realmente es un especialista en la materia, y tuve la suerte de que me diera una cantidad de consejos para intentar superar, de la mejor forma posible, esta crisis. Mantuvimos una charla muy concreta porque él está muy enterado de lo que está pasando y tiene una idea muy clara de hacia dónde tenemos que ir. En este sentido, compartimos los puntos de vista, no tenemos diferencias. Yo, por mi parte, le expliqué humildemente cuál era mi intención en esto y él, básicamente, la compartió y me dio algunas ideas que son muy interesantes.
P. Cuando habla de que la Fundación sea una fundación argentina, ¿cómo se manifestaría esto en lo concreto?
R. Nuestra idea es que el Sanatorio se tiene que manejar total, completa y absolutamente desde la República Argentina. Creo que hay que hacerlo a través de una Fundación por una cantidad de razones jurídicas que exceden este reportaje. En este momento, la Fundación es una herramienta compartida con el Gobierno de Galicia; lo que pasa es que ese compartir la herramienta tiene una cantidad de implicancia que exceden el marco del apoyo, porque Galicia va a seguir estando, pero de alguna manera se da una sociedad en la que el Centro Gallego termina siendo responsabilidad de nadie. En el esquema actual el gerente no reporta ni acá ni allá enteramente; lo que hace que ni Galicia, ni el Centro Gallego, sean enteramente responsables y me parece que no es la manera de gestionar algo tan complejo como esto, que es un hospital que tiene 1.300 empleados. La fórmula pienso que tiene que ser que el Centro Gallego maneje el hospital, con el respaldo y acompañamiento de la Xunta de Galicia, que es esencial. Nosotros no nos cortamos solos, presentamos un proyecto que cuenta con el conocimiento y el apoyo de la Xunta. El tema se habló, yo creo que profundamente, y sé que el gobierno de Alberto Núñez Feijóo cumple sus promesas y me juego enteramente el pellejo en esto porque estoy convencido de que nos van a apoyar como nos lo han dicho.
P. Si resulta electo, ¿por dónde habría que comenzar el trabajo?
R. Para avanzar en el Centro Gallego necesitamos un acuerdo con el Gobierno argentino y el apoyo de los gobiernos de España y Galicia (no importa el signo político), cosa que estamos teniendo.
Nosotros tenemos muchos problemas, pero uno de los más importantes, es la deuda con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). La AFIP, como corresponde a una empresa en crisis, ofrece posibilidades de renegociar deuda y estamos trabajando en ello de la mano de la Embajada. Por otro lado, el Gobierno argentino otorga subsidios que tienen que ver con trabajadores, y esto es perfectamente obtenible por el Centro Gallego, en la medida en que reconozcamos que somos una empresa en crisis porque el problema que tiene la Fundación es que como es mitad del Gobierno de Galicia y mitad nuestra debe 100 millones de pesos, pero pareciera que está bárbara y que no tiente ningún problema. La verdad es que una empresa que tiene una deuda terrible, que tiene un déficit terrible y que somos una empresa bien en crisis, entonces, a partir de ese reconocimiento y siendo una empresa argentina, perfectamente el Gobierno nacional puede subsidiar determinadas cosas y hay que hacerlo porque es necesario, justo y razonable.
P. ¿Qué cosas podría subsidiar el Gobierno argentino?
R. El Gobierno argentino puede colaborar en el pago de salarios, inclusive, y esto se está gestionando también de la mano de la Embajada. Además, necesitamos apoyo del Gobierno de España para que la AFIP nos dé la posibilidad de renegociar nuestra deuda de otra manera.
P. ¿En qué se destinarían los aportes económicos del gobierno gallego?
R. El apoyo del Gobierno de Galicia, con un plan de no menos de 7 u 8 años de aportes económicos, le garantizarían al Centro Gallego restablecer la solidaridad intergeneracional. No se puede gestionar un hospital donde el 70% de su población tiene más de 65 años. Es imposible. La venta de servicios a terceros es una solución, pero relativa. De alguna manera las experiencias han demostrado que hemos crecido más en gastos que en recursos. La solución para nuestra institución, entonces, es incorporar unos 20.000 socios jóvenes, pero esto no se hace de un día para el otro. Va a llevar un tiempo importante y durante ese tiempo necesitamos que el Gobierno gallego nos siga ayudando.
Eso en relación con lo externo, en cuanto a cuestiones internas, básicamente tenemos que cobrar todo lo que hacemos, algo que hoy por hoy no hacemos, y necesitamos cambiar el perfil de socios, ampliándolo. Otro aspecto importante para destacar es que el gasto hay que bajarlo pero no lo vamos a hacer a través de la reducción de personal; el personal se irá reduciendo vegetativamente, es decir con quienes se vayan jubilando.
P. ¿Donde están los resultados de la auditoría de la empresa 3A Recoletas?
R. Yo no sé donde están. La auditoría tiene un sólo fin, más allá de que uno lo quisiera ver porque debe arrojar datos interesantes, el fin era establecer el monto de la deuda del Centro Gallego. No fue una auditoría de gestión sino una auditoría económica donde se trató de ver qué debe el Centro y qué se le debe al Centro. Entiendo que al final de la auditoría también hubo alguna idea de plan de negocio, pero yo no lo he visto y me gustaría verlo. No obstante, hoy por hoy, en esta etapa nuestra me parece mucho más importante las gestiones que estamos haciendo ante la AFIP, el Ministerio de Trabajo argentino y el Gobierno de Galicia, en cuanto a crédito. Es decir, si debo 90 millones de pesos, 1 ó 2 millones más o menos no me cambian mucho la ecuación aunque parezca una barbaridad. Esto de la auditoría es también un poco show. En referencia a lo que dice la otra lista de: “no está la auditoría”, “no sabemos qué hacer”. Insisto, si uno quiere hacerse cargo del Centro Gallego tendría que tratar de averiguar cómo está y para eso hay que mojarse. Hay que ir a hablar con la gente, con los gerentes, con el director médico, con los departamentos médicos, ver qué pasa con cirugía, con clínica, con todo, de esto se trata. Entonces decir yo no tengo nada que ver, no sé, voy a ver me parece muy cómodo. Yo tengo una idea de qué está pasando y qué voy a hacer si resultamos electos el 29 de agosto pero porque me estoy mojando con la gente y me estoy mojando con los gerentes y con el personal en general. Repito, es muy cómodo decir: yo no sé, voy a ver, cuando gane veo. Estamos hablando de una empresa demasiado grande. Si esto fuera una club, si fuera mi querido Lalín, está bárbaro: cuando ganamos vemos cuál es el problema, pero acá hay 1.300 personas que tienen que cobrar el salario y hay gente que hay que atender, entonces no se puede esperar 6 meses para aprender lo que hay que hacer. No es serio, por muy capaz que sea uno. Si alguien quiere hacerse cargo de la conducción de esta institución tiene que comprometerse, no puedes ponerte en que no se sabe qué pasa, que no sabe que hay que hacer con la obra social, que no sabe si hay que vender servicios a terceros, etc. No es serio.
P. ¿Ya está haciendo campaña?
R. Nosotros no tenemos recursos para hacer una campaña, lo que hacemos es repartir trípticos, dar a conocer nuestra propuesta por medio del boca a boca. En este sentido, tenemos mucha relación con la colectividad, soy una persona que provengo de una asociación gallega y nos conocemos entre todos, lo que nos hace relativamente fácil llegar a los centros y presentar las propuestas. En eso consiste nuestra campaña.