EL ESCRITOR PRESENTÓ SU ÚLTIMO LIBRO EN EL MUSEO DO MOBLE E DA MADEIRA DE A ESTRADA
Neira Vilas rememora las principales cabeceras de la prensa gallega en Cuba
El escritor Xosé Neira Vilas, autor de ‘Memorias dun neno labrego’, presentó el pasado día 10 en el Museo do Moble e da Madeira (MOME) de A Estrada ‘A prensa galega en Cuba’, una obra donde repasa la importante actividad periodística gallega desarrollada en el país caribeño entre 1878 y 1960.
El escritor Xosé Neira Vilas, autor de ‘Memorias dun neno labrego’, presentó el pasado día 10 en el Museo do Moble e da Madeira (MOME) de A Estrada ‘A prensa galega en Cuba’, una obra donde repasa la importante actividad periodística gallega desarrollada en el país caribeño entre 1878 y 1960 y gracias a la cual los emigrantes recibían información de actualidad, no solo a nivel local sino también de Galicia, trabajos literarios, biografías o literatura popular.
“Nunca una colectividad emigrante tuvo una prensa tan abundante y de tan alta calidad como la de los gallegos de Cuba, en ningún país y en ninguna época”, afirmó durante la presentación Xosé Neira Vilas, quien también destacó que A Estrada era el escenario idóneo para presentar esta obra. Según explicó, Waldo Álvarez Ínsua, fundador de ‘El Eco de Galicia’, la primera publicación periódica de Cuba y América que salió a la calle entre 1878 y 1901, era natural de esta localidad pontevedresa.
El libro ‘A prensa galega en Cuba’, editado por la Xunta de Galicia, a través del Centro Ramón Piñeiro para la Investigación en Humanidades, es fruto de tres años de intenso trabajo y contiene fichas descriptivas de 71 publicaciones, la mayor parte de ellas con artículos en gallego y en castellano, y datos relativos a su creación y dirección, así como a las colaboraciones que favorecieron su puesta en marcha y desarrollo. Además, incluye las tapas de casi todas las revistas y semanarios y hasta en algunos casos imágenes de las sedes de los medios de comunicación que sacaron a la luz.
Algunas de estas publicaciones, la mayoría periódicos semanales o revistas mensuales, tuvieron una vida efímera, pero otras duraron un largo periodo de tiempo. Éste fue el caso de ‘El Eco de Galicia’, que salió a la calle durante 22 años, la revista ‘Galicia’, que dejó de publicarse tras 28 años, o ‘Follas Novas’, que sació la curiosidad de los emigrantes a lo largo de 11.
La importancia de la prensa gallega en Cuba radica en que fue en este país donde vio la luz, según recordó Neira Vilas, “la primera publicación escrita totalmente en lengua gallega en la diáspora: ‘A gaita gallega”, fundada y dirigida por Manuel Lugrís Freire y Ramón Armada, y donde la información gallega bullía en las calles, llegando a existir simultáneamente 11 publicaciones en 1910. En el resto de países la prensa de los emigrantes gallegos se limitaba a simples boletines con balances económicos de sociedades, obituarios, nacimientos o bodas.
Al acto de presentación de ‘A prensa galega en Cuba’ asistió, además del coordinador científico del Centro Ramón Piñeiro, Manuel González, el secretario general de Política Lingüística de la Consellería de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria, el estradense Valentín García, quien destacó que la obra pone de manifiesto que “la lengua gallega sirve de vínculo esencial con la emigración” y que “el gallego fue y será siempre un elemento de unión, no de separación ni de conflicto”.
“Nunca una colectividad emigrante tuvo una prensa tan abundante y de tan alta calidad como la de los gallegos de Cuba, en ningún país y en ninguna época”, afirmó durante la presentación Xosé Neira Vilas, quien también destacó que A Estrada era el escenario idóneo para presentar esta obra. Según explicó, Waldo Álvarez Ínsua, fundador de ‘El Eco de Galicia’, la primera publicación periódica de Cuba y América que salió a la calle entre 1878 y 1901, era natural de esta localidad pontevedresa.
El libro ‘A prensa galega en Cuba’, editado por la Xunta de Galicia, a través del Centro Ramón Piñeiro para la Investigación en Humanidades, es fruto de tres años de intenso trabajo y contiene fichas descriptivas de 71 publicaciones, la mayor parte de ellas con artículos en gallego y en castellano, y datos relativos a su creación y dirección, así como a las colaboraciones que favorecieron su puesta en marcha y desarrollo. Además, incluye las tapas de casi todas las revistas y semanarios y hasta en algunos casos imágenes de las sedes de los medios de comunicación que sacaron a la luz.
Algunas de estas publicaciones, la mayoría periódicos semanales o revistas mensuales, tuvieron una vida efímera, pero otras duraron un largo periodo de tiempo. Éste fue el caso de ‘El Eco de Galicia’, que salió a la calle durante 22 años, la revista ‘Galicia’, que dejó de publicarse tras 28 años, o ‘Follas Novas’, que sació la curiosidad de los emigrantes a lo largo de 11.
La importancia de la prensa gallega en Cuba radica en que fue en este país donde vio la luz, según recordó Neira Vilas, “la primera publicación escrita totalmente en lengua gallega en la diáspora: ‘A gaita gallega”, fundada y dirigida por Manuel Lugrís Freire y Ramón Armada, y donde la información gallega bullía en las calles, llegando a existir simultáneamente 11 publicaciones en 1910. En el resto de países la prensa de los emigrantes gallegos se limitaba a simples boletines con balances económicos de sociedades, obituarios, nacimientos o bodas.
Al acto de presentación de ‘A prensa galega en Cuba’ asistió, además del coordinador científico del Centro Ramón Piñeiro, Manuel González, el secretario general de Política Lingüística de la Consellería de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria, el estradense Valentín García, quien destacó que la obra pone de manifiesto que “la lengua gallega sirve de vínculo esencial con la emigración” y que “el gallego fue y será siempre un elemento de unión, no de separación ni de conflicto”.