EL ESCRITOR RECUERDA QUE “NO HAY PRESTIDIGITADOR QUE HAGA DESAPARECER CIENTOS DE MILES DE EMIGRANTES”

Manuel Rivas denuncia las consecuencias de la reforma del voto exterior

El escritor gallego Manuel Rivas denunció el pasado viernes, 20 de enero, en un artículo titulado ‘Cando as palabras queren emigrar’ y publicado en el periódico ‘El País’ la escasa participación de los emigrantes gallegos en las pasadas elecciones generales consecuencia, según el reconocido novelista, de la reforma del voto exterior.
Manuel Rivas denuncia las consecuencias de la reforma del voto exterior
 Manuel Rivas.
Manuel Rivas.
El escritor gallego Manuel Rivas denunció el pasado viernes, 20 de enero, en un artículo titulado ‘Cando as palabras queren emigrar’ y publicado en el periódico ‘El País’ la escasa participación de los emigrantes gallegos en las pasadas elecciones generales consecuencia, según el reconocido novelista, de la reforma del voto exterior.
El censo de residentes ausentes, “eufemismo técnico producto del pensamiento de nuevo rico”, refleja una caída del 35% al 4,21% y por ello Manuel Rivas se propone encontrar las causas de esta “auténtica hecatombe en la participación electoral”, fruto de la discriminación que padecen los emigrantes, a los que los políticos consideran un “encordio”, “una cosa de otro tiempo, una accidente histórico superado, y el exilio… eso ya era arqueología del tiempo de la Guerra de Troya y la Odisea de Homero”.
A pesar de ello, Manuel Rivas asegura que “no hay prestidigitador que haga desaparecer cientos de miles de emigrantes. Ni el tejido solidario y cultural que, a pesar de tantas adversidades, mantiene viva la diáspora”, una emigración “que se compromete en el lugar donde vive sin por eso renunciar al camino de quita y pon y que comunica con la nación de origen”.
En este texto, el reconocido escritor analiza las lecturas hechas por los partidos políticos tras estos resultados. “Habrá quien haga la broma de que esta vez no votaron los difuntos, como ocurrió en algunas convocatorias manipuladas por las redes de agentes o tratantes que movían los grandes políticos”, un caciquismo que, según relata Manuel Rivas, “fue planeado y explotado hasta niveles de delincuencia por las burocracias partidarias, aprovechándose en muchos casos de las situaciones de necesidad”.
Por otra parte, explica que con la reforma del voto exterior también se ha intentado impedir el voto de la diáspora alegando que “un emigrante no conoce suficientemente la realidad gallega como para decidir con su voto”, razón que el escritor contrarresta preguntando “¿cuántos gallegos que residen en Galicia no viven en el desinterés y en la indiferencia sobre los problemas comunes?”.
Ante estas posturas, el conocido escritor habla desde su experiencia fruto de su trato “con gente de aquí y de allá” y asegura que “Galicia existe en gran parte a causa de la emigración, de la re-existencia de la emigración y la herencia del exilio”. Además, sostiene que “en los lugares hoy más activos de la emigración (como Buenos Aires y Montevideo, en América, y París y Basilea, en Europa) hay más conocimiento histórico y más ángulo de visión sobre Galicia, como una ‘cosmopolis’ y no como un agujero en la esfera, que es lo que uno encuentra en ciudades como Coruña y Vigo”.
En su discurso considera que la reforma del voto exterior “se hizo totalmente a espaldas de la emigración” y que “los que antes eran destinatarios de grandilocuentes discursos… pasaron a no valer un peso” y “a ser tratados como son tratados los parientes incómodos, que debían salir en la foto”.
Sin embargo, el autor de ‘El lápiz del carpintero’ dice que “la vida da muchas vueltas” y hace alusión a que “hoy comienza a hablarse de una nueva emigración de la juventud gallega”, especialmente a Brasil y Argentina, país en el que, recomienda, los jóvenes deberían visitar el Museo de la Emigración que fue abierto por la Federación de Asociaciones Gallegas de la República Argentina en el barrio de San Telmo.