QUIERE REIVINDICAR LA FIGURA DEL MÉDICO, POETA, POLÍTICO Y HUMANISTA DE MONDOÑEDO

La Casa de Galicia en Madrid acogió la presentación del Grupo Literario Leiras Pulpeiro, fundado en 2013

| 19 de marzo de 2014, 15:44
a
Matías Escalera, Julia María Labrador, Ramón Jiménez, Fernando Gómez Contreras, Xe Freyre Marta Gómez Pérez, Ramón Reimunde Beatriz Rodríguez y Cés.

La Casa de Galicia en Madrid acogió la presentación del Grupo Literario Leiras Pulpeiro, con un acto en el que intervinieron Matías Escalera, Julia María Labrador, Xe Freyre, Ramón Reimunde. Además también asistieron la nieta, el bisnieto y la tataranieta de Manuel Leiras, María Teresa Contreras Leiras, Fernando Gómez Contreras y Marta Gómez Pérez.

El acto, presidido por el coordinador de Actividades Culturales de la Casa, Ramón Jiménez, estuvo organizado por el profesor, escritor y crítico Matías Escalera y se inició con la proyección de un breve audiovisual para dar a conocer y difundir entre el público en general de Madrid –cerca de medio centenar de personas–, los aspectos más destacados de la vida y obra de Manuel Leiras Pulpeiro.

Escalera leyó unas palabras del catedrático de Literatura Española y presidente de la Asociación Española de Críticos Literarios, Ángel Basanta, que no pudo asistir por un problema familiar de última hora y en las que señalaba su “apoyo a un grupo, que en un tiempo mercantilista como el actual aporta una generosa dedicación y su función social”.

La coordinadora del grupo, la filóloga Julia María Labrador, explicó el origen del grupo, que surgió tras un acto que conmemoraba el centenario del fallecimiento de Leiras, en 2012 y varias personas deseaban prolongar el interés más allá de un acto puntual. El Grupo Literario Leiras Pulpeiro fue constituido sobre su tumba, a modo de homenaje, el 7 de julio de 2013, por un total de doce personas: Ramón Reimunde, Xe Freire, Antonio Reigosa, César Morán, Isabel Morán, Fran Bouso, Jesús Chao, Ernesto González, Matías Escalera, Elías Noel Fernández, Julia María Labrador y José Luis Fernández Ansedes. Actualmente lo integran más de una treintena de profesionales del mundo de las artes, la cultura o la investigación, y su objetivo era y sigue siendo reivindicar la figura del médico, poeta, político y humanista de Mondoñedo (1854-1912), y de todo lo relacionado con la comarca mindoniense.

En sus palabras, el historiador Xe Freyre hizo una descripción de la época y de la Galicia en la que vivió Leiras, en una región que había perdido más de 900.000 personas por la emigración y siempre votaba a los liberales para que le representaran en el Gobierno. “Leiras no era un santo, pero predicaba con el ejemplo”. Se casó por lo civil, lo que provocó una auténtica tormenta en un Mondoñedo que por otra parte era ciudad sede obispal. También dejó escrito su deseo de que su entierro fuera civil.

Para Ramón Reimunde, marino y catedrático de Lengua, “la ética sobrevive a la estética y 100 años después las ideas de Leiras siguen vigentes”, escribió sus poemas en el gallego popular porque para él lo más importante era llegar al pueblo. Sentía un gran amor por Galicia, su lengua, la defensa de la mujer, su preocupación por los que sufrían y eran oprimidos. “Mondoñedo ama a Leiras y si van allí pueden comprobarlo”, dijo.

El acto terminó con la actuación del cantautor, profesor y escritor César Morán; y la audición del poema de Leiras ‘Levádeme’, musicado en los años cincuenta por el compositor Rafael Rodríguez Albert, cuya hija se puso en contacto con la organización para hacer este  regalo y también acudió al acto.

Manuel Leiras Pulpeiro (Mondoñedo, Lugo, 1854-1912), además de médico, fue un poeta en lengua gallega y castellana muy singular, por lo popular y sencillo de su poesía y por el extraordinario conocimiento y utilización de la lengua gallega de su tiempo, sobre todo en el léxico. No tenía ninguna pretensión de notoriedad, pues estaba más preocupado porque su poesía sencilla llegase al pueblo e influyese en él con su denuncia de las injusticias sociales, que por la fama literaria.

Como médico, fue conocido como “el médico de los pobres”, por su generosidad para con las familias de los trabajadores, y ejerció con esmero su profesión entre ellos en tiempos de extrema precariedad. Era fiel a sus ideas, un hombre valiente, republicano y anticlerical –en una ciudad sede obispal–. En su tumba, visitada por sus seguidores, dice su epitafio: “Amó la verdad y practicó el bien”.

Más acciones:
MÁS NOTICIAS
  • Colección Crónicas de la Emigración

Boletín de noticias

Si quiere recibir información actualizada de Crónicas de la Emigración, envíenos su correo electrónico.
Suscribirse al boletín

Álbumes de Fotos

Hemeroteca