Testimonio de Pablo Oliver, ponente y animador de la Jornada de Jóvenes
He participado en el Congreso de la Confederación de Padres de Familias Emigrantes Residentes en Francia y, recapitulando lo sucedido, me doy cuenta que tanto la organización del mismo, como el nivel y la calidad de los intercambios han sido de un excelente nivel.
He participado en el Congreso de la Confederación de Padres de Familias Emigrantes Residentes en Francia y, recapitulando lo sucedido, me doy cuenta que tanto la organización del mismo, como el nivel y la calidad de los intercambios han sido de un excelente nivel.
Tras el discurso de bienvenida y de apertura por el presidente, exponiendo la situación de las asociaciones, intervino el consejero técnico de la Consejería de Educación. De manera muy didáctica nos hizo descubrir las evoluciones de los programas de formación de las Agrupaciones de Lengua y Cultura Españolas (ALCE). Más allá de las reales cualidades pedagógicas del interlocutor, me sorprendió su capacidad de escucha y su voluntad de remontar los comentarios y proposiciones hechos por la asistencia para mejorar lo existente.
Por la tarde, tuvimos una ponencia muy completa, ofrecida por un asesor técnico de la Confederación que nos venía de Alemania, sobre los logros de las asociaciones de españoles a través de Europa y una proyectiva sobre sus retos en los años futuros. Se habló de conceptos como “capital social” (una riqueza relacional que hasta nos olvidamos de que tenemos en la comunidad emigrante) y de probables olas de nuevas migraciones españolas debidas a la crisis.
Más tarde, en el grupo de jóvenes en el que tuve el placer de participar, tres profesionales y empresarios compartieron sus experiencias. El primero presentó las realidades del mercado laboral de una manera muy formal y a la vez muy comprensible para los participantes. A ello se sumó una presentación sobre el uso de las nuevas tecnologías por los jóvenes, y en particular las redes sociales, en el momento de lanzarse al mercado laboral, que concluyó con una presentación sobre la temática del “emprendimiento” como alternativa al mundo salarial.
A continuación nos reunimos para el resumen, por la Comisión Permanente, de los resultados de la última legislatura. Me impresionó tanto la pasión y la seriedad del presentador de las actividades como la cantidad de ellas realizadas en tan poco tiempo y sobre todo con tan pocos medios. Falta de recursos económicos que el tesorero subrayó muy claramente en la exposición de las cuentas. También fue grato observar cómo los participantes se dirigían a los demás con muchísimo respeto y voluntad de encontrar una solución o mejora para el futuro.
Para finalizar se hizo una presentación que tenía por objetivo informar a padres y abuelos sobre la realidad de internet, sus fuerzas y límites, de manera que cada uno de los participantes saliese con ideas claras sobre lo que puede y debe hacer en la educación de nuestros hijos y nietos a la hora de “soltarlos” frente al océano de internet y los riesgos que presenta para ellos.
Se concluyó con un par de discursos breves y firmes sobre la voluntad de esta organización de seguir enfrentándose con determinación e independencia al mantenimiento de las ALCE y a temáticas ligadas a la mujer y la tercera edad. Con esto dicho, se prosiguió a la nominación de la Comisión Permanente, donde tuvimos la grata sorpresa de que una mujer fuese nombrada vicepresidenta. ¡Hasta en esto la Confederación es moderna y novedosa, bravo!
Tras una buena cena, nos reunimos todos en la sala de conferencias, donde compartimos durante larga risas, guiños, refranes, emociones y aplausos. Salgo de este Congreso con las pilas cargadas de energía positiva, buen humor y voluntad de seguir creciendo personalmente, luchar por la educación de nuestros hijos y en particular para mantener nuestra cultura española y compartir lo mejor de mí mismo con gente como ésta, con quienes comparto valores comunes de trabajo y compromiso, buen sabor de la vida, ánimo para cambiar y mejorar las cosas y buen humor.
Tras el discurso de bienvenida y de apertura por el presidente, exponiendo la situación de las asociaciones, intervino el consejero técnico de la Consejería de Educación. De manera muy didáctica nos hizo descubrir las evoluciones de los programas de formación de las Agrupaciones de Lengua y Cultura Españolas (ALCE). Más allá de las reales cualidades pedagógicas del interlocutor, me sorprendió su capacidad de escucha y su voluntad de remontar los comentarios y proposiciones hechos por la asistencia para mejorar lo existente.
Por la tarde, tuvimos una ponencia muy completa, ofrecida por un asesor técnico de la Confederación que nos venía de Alemania, sobre los logros de las asociaciones de españoles a través de Europa y una proyectiva sobre sus retos en los años futuros. Se habló de conceptos como “capital social” (una riqueza relacional que hasta nos olvidamos de que tenemos en la comunidad emigrante) y de probables olas de nuevas migraciones españolas debidas a la crisis.
Más tarde, en el grupo de jóvenes en el que tuve el placer de participar, tres profesionales y empresarios compartieron sus experiencias. El primero presentó las realidades del mercado laboral de una manera muy formal y a la vez muy comprensible para los participantes. A ello se sumó una presentación sobre el uso de las nuevas tecnologías por los jóvenes, y en particular las redes sociales, en el momento de lanzarse al mercado laboral, que concluyó con una presentación sobre la temática del “emprendimiento” como alternativa al mundo salarial.
A continuación nos reunimos para el resumen, por la Comisión Permanente, de los resultados de la última legislatura. Me impresionó tanto la pasión y la seriedad del presentador de las actividades como la cantidad de ellas realizadas en tan poco tiempo y sobre todo con tan pocos medios. Falta de recursos económicos que el tesorero subrayó muy claramente en la exposición de las cuentas. También fue grato observar cómo los participantes se dirigían a los demás con muchísimo respeto y voluntad de encontrar una solución o mejora para el futuro.
Para finalizar se hizo una presentación que tenía por objetivo informar a padres y abuelos sobre la realidad de internet, sus fuerzas y límites, de manera que cada uno de los participantes saliese con ideas claras sobre lo que puede y debe hacer en la educación de nuestros hijos y nietos a la hora de “soltarlos” frente al océano de internet y los riesgos que presenta para ellos.
Se concluyó con un par de discursos breves y firmes sobre la voluntad de esta organización de seguir enfrentándose con determinación e independencia al mantenimiento de las ALCE y a temáticas ligadas a la mujer y la tercera edad. Con esto dicho, se prosiguió a la nominación de la Comisión Permanente, donde tuvimos la grata sorpresa de que una mujer fuese nombrada vicepresidenta. ¡Hasta en esto la Confederación es moderna y novedosa, bravo!
Tras una buena cena, nos reunimos todos en la sala de conferencias, donde compartimos durante larga risas, guiños, refranes, emociones y aplausos. Salgo de este Congreso con las pilas cargadas de energía positiva, buen humor y voluntad de seguir creciendo personalmente, luchar por la educación de nuestros hijos y en particular para mantener nuestra cultura española y compartir lo mejor de mí mismo con gente como ésta, con quienes comparto valores comunes de trabajo y compromiso, buen sabor de la vida, ánimo para cambiar y mejorar las cosas y buen humor.