El Servicio Exterior español cuenta ya con un millar de diplomáticos
El servicio exterior español cuenta desde el pasado martes con 1.000 diplomáticos a su servicio, de los que el 23 por ciento de ellos son mujeres, tras los 42 nuevos funcionarios (14 de ellos mujeres) de la última promoción de la Carrera Diplomática a los que el Rey les entregó sus despachos.
El servicio exterior español cuenta desde el pasado martes con 1.000 diplomáticos a su servicio, de los que el 23 por ciento de ellos son mujeres, tras los 42 nuevos funcionarios (14 de ellos mujeres) de la última promoción de la Carrera Diplomática a los que el Rey les entregó sus despachos. En la tradicional ceremonia celebrada en la Escuela Diplomática, el Rey les felicitó por haber elegido una “prestigiosa” carrera y les recordó que su tarea a partir de ahora consistirá en “defender y promover los intereses de España en un mundo en el que la diplomacia se ha convertido en instrumento imprescindible para (...) la seguridad, el crecimiento económico” y el “bienestar” ciudadano.
El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, se refirió a esta 64ª promoción como “la del G-20” por el auge que ha experimentado la diplomacia económica y la acción multilateral en este siglo XXI.
Moratinos destacó que hoy en día el servicio exterior español tiene más cosas que aportar en África, Asia y América Latina, por lo que animó a los nuevos diplomáticos a solicitar estos destinos, en lugar de aspirar a ocupar los “cómodos salones europeos”.
El director de la Escuela, José Antonio Martínez de Villareal, aconsejó a los nuevos diplomáticos que mantengan una “lealtad clara, pero no sumisa a sus superiores”.
El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, se refirió a esta 64ª promoción como “la del G-20” por el auge que ha experimentado la diplomacia económica y la acción multilateral en este siglo XXI.
Moratinos destacó que hoy en día el servicio exterior español tiene más cosas que aportar en África, Asia y América Latina, por lo que animó a los nuevos diplomáticos a solicitar estos destinos, en lugar de aspirar a ocupar los “cómodos salones europeos”.
El director de la Escuela, José Antonio Martínez de Villareal, aconsejó a los nuevos diplomáticos que mantengan una “lealtad clara, pero no sumisa a sus superiores”.