La obra del artista plástico Manolo Valdés se muestra en un museo porteño
El creador Manolo Valdés, considerado uno de los más destacados dentro del panorama del arte contemporáneo, presenta su trabajo en Argentina.
El museo de arte español ‘Enrique Larreta’ está exponiendo la obra del pintor, escultor y artista gráfico valenciano Manolo Valdés.
El creador Manolo Valdés, considerado uno de los más destacados dentro del panorama del arte contemporáneo, presenta su trabajo en Argentina.
El museo de arte español ‘Enrique Larreta’ está exponiendo la obra del pintor, escultor y artista gráfico valenciano Manolo Valdés.
La muestra, que se podrá visitar hasta el domingo 29 de agosto, consta de una selección de grabados que evocan la iconografía de retratos pintados por Velázquez. Algunas de las obras expuestas; la serie Reina Mariana o Infanta Margarita, junto al resto de las obras que acompañan la exhibición, evocan emblemáticos cuadros de la historia. Se trata pues, de juego visual donde los personajes se convierten en siluetas habitadas por motivos que condensan tradición y vanguardia.
En esta intersección los motivos de cada obra conjugan imágenes propias con otras, fácilmente reconocibles, de Picasso, Miró, Léger o Kandinsky. Con una especie de ‘collage’ diferente sobre cada uno de ellos, estos grabados se convierten en una única pieza de arte. Por la peculiaridad de su técnica, se establecen un diálogo entre el ayer y el hoy proponiendo al espectador a un encuentro lúdico que apela a la memoria y a los sentidos.
El museo de arte español ‘Enrique Larreta’ está exponiendo la obra del pintor, escultor y artista gráfico valenciano Manolo Valdés.
La muestra, que se podrá visitar hasta el domingo 29 de agosto, consta de una selección de grabados que evocan la iconografía de retratos pintados por Velázquez. Algunas de las obras expuestas; la serie Reina Mariana o Infanta Margarita, junto al resto de las obras que acompañan la exhibición, evocan emblemáticos cuadros de la historia. Se trata pues, de juego visual donde los personajes se convierten en siluetas habitadas por motivos que condensan tradición y vanguardia.
En esta intersección los motivos de cada obra conjugan imágenes propias con otras, fácilmente reconocibles, de Picasso, Miró, Léger o Kandinsky. Con una especie de ‘collage’ diferente sobre cada uno de ellos, estos grabados se convierten en una única pieza de arte. Por la peculiaridad de su técnica, se establecen un diálogo entre el ayer y el hoy proponiendo al espectador a un encuentro lúdico que apela a la memoria y a los sentidos.