El Congreso rechaza una iniciativa de reforma de la Loreg de Rosa Díez
El pleno del Congreso de los Diputados rechazó el pasado martes la toma en consideración de una proposición de ley del Grupo Mixto de reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg) defendida por la diputada de UPyD Rosa Díez, en la que se insistía en una reforma a favor de la proporcionalidad de la representación parlamentaria de los partidos políticos respecto al respaldo electoral obtenido en las urnas. La iniciativa fue rechazada por 333 votos en contra, dos a favor y dos abstenciones.
Díez recordó que el 23 de febrero de este año defendió en la Cámara una proposición no de ley que instaba al Gobierno a impulsar urgentemente la reforma de la Ley Electoral y explicó que lo hizo a la vista de que la iniciativa que se discutió el martes “dormía el sueño de los justos desde abril del año 2008 en la Comisión Constitucional”. También que entonces sólo IU apoyó la propuesta y que el resto de los grupos la remitieron a la Subcomisión parlamentaria que en aquel momento estudiaba la reforma de la Loreg. Subcomisión que en la actualidad ya ha emitido su informe y que, entre otras, cosas se ha pronunciado sobre este asunto y el sistema de voto de los residentes en el exterior.
Desde la perspectiva de su reclamación, Díez criticó los trabajos de la Subcomisión afirmando que a la vista de sus conclusiones “no cuesta demasiado imaginarse el verdadero objetivo de la misma o por lo menos de algunos: evitar el debate transparente y frenar todo tipo de avance hacia un sistema electoral más justo, todo ello gracias al pacto de hierro entre el Partido Socialista y el Partido Popular para que nada cambie y se consoliden los privilegios y la desigualdad en la ley que regula el sistema electoral”.
Según la diputada de UPyD, “el sistema electoral español vigente se diseñó en plena transición política para cumplir con lo que parecía entonces un objetivo importante: promover un bipartidismo fuerte y evitar la excesiva atomización de fuerzas políticas en el Parlamento para facilitar los acuerdos y construir la democracia”, pero treinta años después “ya no es de recibo” pues “aleja a los ciudadanos de la participación política y pervierte el sentido de su voto”.
“El sistema actual conculca dos derechos fundamentales: el derecho pasivo de todas las formaciones políticas a ser elegidas en igualdad de condiciones y el derecho activo de cada uno de los ciudadanos de elegir en igualdad de condiciones”, mantuvo, considerando “intolerable” que “el voto de cada ciudadano tenga un valor diferente a la hora de transformarse en representación política en función de la parte de España en la que viva o de la opción política que apoye”.
En ese sentido indicó que en las últimas elecciones generales el PSOE necesitó 66.801 votos para conseguir un escaño, el PP necesitó 66.740, IU necesitó 484.973 y UPyD 306.079 y en favor de su tesis hizo algunas referencias a la Constitución y al informe del Consejo de Estado, que fueron rechazadas posteriormente por otros grupos parlamentarios.
El único apoyo de IU
Sólo IU apoyó la iniciativa de UPyD. Su portavoz, Gaspar Llamazares, resaltó que el sistema electoral español prima las posiciones mayoritarias en detrimento de las minorías y valoró que el sistema electoral se aleja cada vez más de la igualdad y de la representación de los ciudadanos.
“Hemos llegado a una situación en la que nuestro sistema político real, nuestro sistema electoral es contrario al principio democrático de una persona, un voto, y contrario al carácter proporcional que consagra la Constitución española. En realidad en la mayor parte de las circunscripciones nuestro sistema electoral es mayoritario y el resultado en esta Cámara es contraproporcional; es decir, aquellos que tienen 300.000 votos multiplican por tres la representación de aquellos que tienen un millón de votos. Eso es contraproporcional, es una perversión y una devaluación del sistema democrático”, sostuvo.
Contenido dudoso
Joan Ridao, de ERC, coincidía en que “el actual sistema beneficia de forma extraordinaria a los dos grandes partidos” y “es tremendamente injusto con todos los demás o con casi todos los demás” pero consideró que parte del contenido de la propuesta “es francamente dudoso, por no decir tramposo, porque es verdad que está bien que las comunidades autónomas sean circunscripción, pero no que la mitad de las elecciones de los diputados se hagan en una circunscripción estatal reservada a partidos de amplia implantación territorial, lo cual penaliza a fuerzas como Esquerra Republicana”, por lo que anunció su voto en contra de la iniciativa.
Repetición
El portavoz del PNV, Aitor Esteban Bravo, resaltó que la propuesta se repetía en la Cámara con exactamente los mismos argumentos que ya expuso la misma diputada, con los que fue rechazada en su día y recriminó algunas contradicciones a la representante de UPyD en defensa de sus intereses, como, expuso, el rechazo a la provincia como circunscripción electoral y su defensa en Cataluña frente a la idea de las veguerías. “¿No es democrático un sistema mayoritario uninominal como el británico o un sistema uninominal mayoritario a dos vueltas como el francés?, ¿no son democráticos?, ¿no valen?, ¿el sistema electoral alemán no sirve?”, preguntó ante los cuestionamientos de la diputada Díez, y citó a la “República de Weimar en la que no habiendo límites mínimos, lo que se produjo fue una multiplicidad de partidos dentro de la Cámara con los cuales era sencillo formar mayorías negativas en contra del Gobierno, pero absolutamente imposible, ello llevó al fracaso del propio sistema, conformar un Gobierno”.
“Yo creo que el sistema actual da una cierta estabilidad y una capacidad de representatividad relativamente razonable”, añadió, incitando a los partidos que se sienten perjudicados a concentrar su voto. Además, sostuvo que este tema fue hablado “largo y tendido” en la Subcomisión que estudió la reforma de la Loreg.
Cosa ya votada
Por CiU, Jordi Xuclà también subrayó la reiteración del debate y observó que en los tribunales se utiliza el criterio de “la cosa juzgada”. “Aquello que ha sido juzgado no vuelve a ser visto por los tribunales. Con el Reglamento de esta Cámara en la mano la diputada proponente puede plantear esto cada semana, pero desde el punto de vista político, señorías, este es un asunto que fue discutido en Pleno hace unos meses, pero fue especialmente discutido en profundidad en la subcomisión de reforma de la Ley Electoral, cuyo dictamen se votó el último día del mes de junio de este año, en el cual los distintos grupos parlamentarios y los distintos diputados del Grupo Mixto fijaron su criterio sobre esta propuesta que hoy se vuelve a plantear en el Pleno. Si en los tribunales se habla de cosa juzgada, en el ámbito político éste es un debate de cosa ya votada y cosa ya discutida en esta legislatura”, expuso. “Democráticamente éste es un modelo que se ha descartado”, añadió.
Sin respaldo
El portavoz del PP, Juan Carlos Vera, también rechazó la iniciativa “entre otras razones porque no alcanzamos a ver si la reforma que se nos propone es para aumentar la proporcionalidad y el pluralismo o si persigue exclusivamente intereses coyunturales”. Hizo notar asimismo que “nos consta que esta iniciativa no cuenta con el menor respaldo, con el respaldo que debe tener cualquier reforma de la Ley Electoral” y que “durante dos años hemos venido trabajando en una subcomisión creada en el seno de la Comisión Constitucional para estudiar y abordar las posibles reformas que nos permitieran mejorar nuestra ley con esas propuestas que contaran con ese respaldo al que me refería”, indicando que “precisamente una de las propuestas que no contó con el respaldo mínimo exigible para ser tomada en consideración fue la que hoy nos trae aquí la señora Díez”.
Expuso también que para el PP el sistema electoral es aceptable “porque es representativo de la voluntad de los ciudadanos, porque permite la gobernabilidad, porque da estabilidad y porque es un sistema equilibrado que da representación a las minorías”. “Nuestra Ley Electoral no es un sistema injusto ni antidemocrático ni pervierte, como se ha dicho, los principios de proporcionalidad e igualdad, ni supone una estafa a los ciudadanos, como también se ha sugerido”, mantuvo.
Argumentos incorrectos
Igualmente rechazó la iniciativa Elviro Aranda, portavoz del PSOE, para quien “esta iniciativa y sus argumentos están llenos de tópicos, tópicos falsos, y se usan argumentos notablemente incorrectos cuando no falsos”.
“Mi partido y mi grupo parlamentario no están de acuerdo en entrar en una reforma electoral que no suscite el acuerdo, el apoyo similar al que dio lugar la actual. Pero, desde el punto de vista material también es importante que una vez que hayamos suscitado ese consenso tengamos en cuenta los diferentes principios o valores del sistema electoral que son relevantes para su funcionamiento”, dijo.