JULIO OLMOS, CONSEJERO DE TRABAJO E INMIGRACIÓN DE LA EMBAJADA EN ARGENTINA

“Los centros deben hacer un esfuerzo importante para adaptarse a la realidad”

Tras haber desempeñado el cargo de agregado laboral en Uruguay, Julio Olmos fue designado consejero de Trabajo de España en Argentina hace apenas unas pocas semanas. Olmos llegó a Buenos Aires en reemplazo de su antecesor, Guillermo Hernández, y, en lo que va de su ejercicio, ha mantenido contacto con numerosos directivos de asociaciones españolas, ha visitado centros y se ha reunido con los delegados autonómicos de Galicia, El País Vasco y Cataluña. ‘Galicia en el Mundo’ conversó con él sobre sus primeras impresiones y proyectos.
“Los centros deben hacer un esfuerzo importante para adaptarse a la realidad”
 Julio Olmos, durante su intervención en el acto de donación de una ambulancia al Hogar para Ancianos.
Julio Olmos, durante su intervención en el acto de donación de una ambulancia al Hogar para Ancianos.

Tras haber desempeñado el cargo de agregado laboral en Uruguay, Julio Olmos fue designado consejero de Trabajo de España en Argentina hace apenas unas pocas semanas. Olmos llegó a Buenos Aires en reemplazo de su antecesor, Guillermo Hernández, y, en lo que va de su ejercicio, ha mantenido contacto con numerosos directivos de asociaciones españolas, ha visitado centros y se ha reunido con los delegados autonómicos de Galicia, El País Vasco y Cataluña. ‘Galicia en el Mundo’ conversó con él sobre sus primeras impresiones y proyectos.

 

    Pregunta. ¿Cómo han sido estas primeras semanas a cargo de la Consejería de Trabajo?
    Respuesta. Estas primeras semanas han sido de contacto con la colectividad, estoy conociendo los centros, viendo también el trabajo que se está haciendo con los distintos programas financiados por la Dirección General de la Ciudadanía Española. También he tomado contacto a nivel de Embajada y Consulado, con los funcionarios que están prestando servicios desde allí y, en tercer lugar, con el personal de la propia Consejería que integran cerca de 45 funcionarios que están desarrollando a lo largo de los últimos años un cometido muy importante porque la carga de trabajo que se está presentando en la Consejería es, cada vez, mayor.
    Por otro lado, he intentado también, como responsable de la Administración Central, a través de esta Consejería, ver a los distintos actores de las Comunidades Autónomas que esencialmente pueden ser potenciales interesados en las distintas iniciativas que se están llevando a cabo desde la Consejería de Trabajo.
    P. ¿Cómo lo han recibido?
    R. Me he encontrado con una colectividad que, en términos generales, me ha recibido con los brazos abiertos. Me ha dado una sensación, francamente, de una cálida bienvenida. En segundo lugar, los centros me han trasladado su interés por conocer cuál es la posición de la Consejería en cuanto a su participación en el mecanismo de enlace con la colectividad. Otro de los temas sobre los que hemos conversado es ver cómo se está produciendo la incorporación de los jóvenes a los centros y de qué manera o en qué medida podemos también colaborar en las administraciones de los centros y a su mantenimiento, siempre y cuando, en tanto contribuyan a la promoción de la cultura y de los valores de España en el exterior, que no es una tarea fácil.
    P. ¿Cómo ve el futuro de las asociaciones hispanas?
    R. Pienso que los centros tienen que hacer la misma reflexión que se plantea la Administración y cualquier organización, en el general, que es tratar de anticiparse a los escenarios que se les puedan presentar en los próximos años. En este sentido, la Consejería de Trabajo en Argentina está estudiando cuál será el perfil de los españoles residentes en este país dentro de 15 ó 20 años para poder orientar las líneas de acción. Creo que los centros deben hacer un esfuerzo muy importante para adaptarse a la realidad. La población que creó las asociaciones por razones de edad en los próximos años no podrán continuar dirigiéndolos por lo que serán los jóvenes quienes deban hacerse cargo de su conducción. Hay que ver en qué medida ese cambio, esa transición generacional, se consigue hacer de la forma más ágil posible y contando con la capacidad y el talento de quien lo deba hacer. Hay que pensar que no podemos poner a una persona en un puesto determinado por el mero hecho de ser joven o de ser mujer sino que tenemos que colocarlo en función de sus capacidades y eso es muy importante tenerlo claro.
    P. En relación a la colectividad, ¿a través de qué mecanismos la Consejería se contacta con los  colectivos que residen en el interior del país?
    R. En principio, la Consejería cuenta con delegaciones en Mendoza, Córdoba, Rosario y Bahía Blanca que tramitan los principales programas y con 60 Viceconsulados que están trabajando durante todo el año. Al respecto quiero destacar que están trabajando ‘Ad honorem’ y que están haciendo un buen trabajo como interlocutores, muchas veces, de la administración y de la ciudadanía.
    En tercer lugar, la Consejería presta un servicio de Infobus. Por medio de tres autobuses se les informa, reciben y tramitan las ayudas y las distintas iniciativas que desde la Consejería se ponen en marcha. Uno de los infobuses ha estado, por ejemplo, la semana pasada en Avellaneda prestando servicios a la ciudadanía española que allí reside.
    Otra de las vías a través de la cual podemos mantener contacto con los colectivos del interior son los consejos de residentes españoles.
    P. ¿Cuáles son los proyectos de Fundación España?, ¿se plantean cambios?
    R. Con respecto a la Fundación España, creo que nos tenemos que plantear cuál debe ser su papel de aquí en adelante y yo entiendo que ese horizonte tiene que pasar por la elaboración de un plan estratégico que permita, en definitiva, que España tenga más presencia en Argentina; más allá de continuar colaborando en la prestación de aquellos servicios que puedan ser necesarios o imprescindibles para nuestros ciudadanos más carenciados en Argentina.
    Si bien España siempre ha tenido fuera una gran presencia y un buen nombre asociado, últimamente, al deporte, es un país muy consolidado democráticamente y una potencia económica y científica de primer nivel. Creo que en eso es en lo que tenemos que insistir y tener en cuenta que si a los españoles que están en el extranjero les va bien a España le va bien y, al revés, si a España le va bien a nuestros ciudadanos en el extranjero les debe ir bien.
    P. Brevemente, ¿qué líneas de trabajo están en marcha?
    R. La Fundación España lleva unos años prestando atención en proyectos de carácter esencialmente social, vinculados con el tratamiento del Alzheimer, la musicoterapia y con las ayudas para casos urgentes. También se dio un impulso inicial al proyecto de jóvenes, propiciando la creación de un espacio propio para la definición de soluciones a sus propias demandas, de cara al futuro.
    P. Fundamentalmente, ¿a través de la realización de congresos?
    R. Sí, inicialmente, se impulsó la realización de congresos de jóvenes. En esta línea, ya se pueden ver plasmadas en acciones concretas las conclusiones que ellos mismos elaboraron, como la creación de una asociación de jóvenes y la constitución de un centro de información juvenil, etc.
    Estoy convencido de que la Fundación debe contar con los mejores elementos que tiene: la ciudadanía española en el exterior. Tenemos que contar, para lo que puede ser esa nueva tarea o esos nuevos cometidos, con nuestros ciudadanos articulados a través de los centros, las empresas y, lo que es muy importante también, a través de la propia administración.
    P. En el contexto actual, ¿contempla la posibilidad de introducir algún tipo de modificación en los programas sociales que presta actualmente la Consejería?
    R. Yo creo que la Consejería desde sus orígenes, en los años 60, ha venido atendiendo y haciéndolo bien, a aquellos ciudadanos más carenciados que necesitan un apoyo; respaldo que se les está brindando a través de las prestaciones sociales, las prestaciones por incapacidad y también por medio del convenio sanitario, ofreciendo una cobertura sanitaria.
    Mientras eso se mantiene lo que se tiene que plantear de cara al futuro es cómo abarcamos nuevos espacios, como las políticas de igualdad de género, en ver cómo conseguimos que los jóvenes entren a formar parte de los centros y participen también en el diseño de las políticas que les puedan interesa. Por otra parte, quiero señalar que son muchos los ciudadanos que se han acercado al Consulado para regularizar y obtener su ciudadanía. En este punto creo que es importante que estos nuevos ciudadanos tengan a su alcance un conjunto de disposiciones para conocer cuáles son sus derechos y sus obligaciones porque si bien siempre parece que nos estamos centrando en los derechos, también existen obligaciones que todo ciudadano debe tener en cuanto a ese sentimiento de identificación, de participación y de sentirse de alguna manera español en el exterior, con independencia de donde uno este.
    P. ¿Cuáles son las líneas de trabajo en materia de sanidad?
    R. En materia de sanidad venimos complementando los sistemas de salud que existen en los países de destino. En Argentina, tenemos un convenio firmado por Jesús Caldera, cuando era Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, por el cual el Estado español se obliga a complementar la cobertura sanitaria de aquellos españoles que estando o residiendo en Argentina no tienen la cobertura médica asegurada o, teniéndola, ésta no cubriera unos mínimos que podríamos entender acordes a lo que sería la seguridad social española. Este complemento, en estos momentos, pasa por la elección de una obra social; muchos de ellos se han asociado a la obra social OSPAÑA, aunque también los hay de otras obras. En definitiva, lo que se establece es un compromiso de calidad en cuanto  a la prestación de esos servicios   que cada uno ha elegido.
    P. ¿Hay posibilidades de que se reduzcan los recursos destinados a estos programas?
    R. No, el compromiso social que ya ha sido puesto de manifiesto, en varias ocasiones, por la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración y es que no se verá afectada ni la política social, ni la política sanitaria. Entendiendo por política social al sistema de prestaciones asistenciales, prestaciones por incapacidad y las ayudas sociales; mientras que por política sanitaria entendemos la cobertura que se está prestando a través de este convenio. Yo creo que no es lo mismo, en este caso, reducir el programa de centros que recortar en prestaciones sociales. No es lo mismo una ayuda para cambiar una cortina de un centro o pagar un aire acondicionado que pagar una pensión asistencial o dar una ayuda social para comprar una prótesis o para comprar medicamentos. Estamos en una época en la que hay que priorizar los gastos, en la que tenemos que evaluar claramente cuáles son nuestra prioridades y desde el punto de vista del gobierno de España la prioridad es el compromiso social es para con nuestra ciudadanía en el exterior.
    P. El Centro Gallego de Buenos Aires tendrá elecciones el próximo 29 de agosto, ¿cómo ve este proceso?
    R. Desde la Consejería de Trabajo e Inmigración no podemos hacer otras cosa que estar a la espera del desarrollo del proceso electoral que está convocado. Es un proceso electoral democrático en el cual compiten dos listas y ante esto la administración central está a la espera del resultado, como no puede ser de otra manera, para, a partir del día siguiente, trabajar y apoyar, como venimos haciendo a lo largo de los último tiempos, al Centro Gallego de Buenos Aires, que es en definitiva lo que importa en esta situación.