Otro año más, los valencianos en Venezuela, a los pies de su ‘Mare de Déu dels Desamparats’

| 2 de junio de 2014, 15:49
Mª Dolores Moreno Pérez, vicepresidenta primera; Felipe Sáez Sanfélix, presidente; Amparo de Marroco, Mercedes Hernández Hernández, tesorera; entre otros.

Nuestra ‘Geperudeta’ o ‘Mare de Déu dels Desamparats’, y tantos otros nombres como llaman los valencianos a la Virgen de los Desamparados, la patrona de Valencia, fue venerada por sus fieles el domingo 4 de mayo.
En Venezuela son más de sesenta años que los valencianos rinden tributo en su día reuniéndose en la Iglesia de San Pedro en Valle Abajo (Caracas). Una reunión a la que sus fieles asisten con fervor mariano pero también con amor a su ‘terreta’.
Por eso cuando los valencianos entonan el himno de la Comunitat Valenciana las lágrimas corren por sus mejillas y se les pone un nudo en la garganta que no les impide cantar ni gritar ‘Vixca La Mare de Deu’, ‘Vixca Valencia’.
Este año la Asociación de Valencianos Residentes en Venezuela (ASOVAL), ente presidido por Felipe Sáez Sanfélix, quiso darle un homenaje al padre Miguel Acevedo Sidretgles por su  dedicación como custodio de la imagen de la Virgen y su trabajo hacia los más necesitados, con un comedor para personas en situación de calle. Asimismo, al sacristán Andrés, que sin su ayuda no saldría nada bien, y a las damas de la Iglesia que se encargan de guiar los actos.
Asoval también agradeció a las monjas del Colegio San Pedro, que les han cedido en otras ocasiones sus instalaciones para la reunión de encuentro que este año, lamentablemente, no se pudo realizar.
El acto religioso comenzó con una ofrenda floral encabezada por Caroline Iborra, María Luisa Urbina y la niña Camila Regueiro, vestidas de falleras; y Felipe Sáez Sanfélix, presidente de Asoval, seguidos del resto de asistentes que llenaron la imagen de flores.
La vicepresidenta, María Dolores Moreno Pérez, pidió a la Virgen por los valencianos que  partieron a la eternidad y por la querida Venezuela, la patria de adopción.
El padre Acevedo Sidretgles, en su homilía, pidió a los jóvenes que “sigan las tradiciones de sus mayores” y recordó la historia de su culto: “Nace como protectora de las personas que para su época eran los más desamparados de la tierra, las personas con enfermedades mentales. Poco a poco en el patronato que se funda con su nombre acoge a niños y ancianos”. En 1493, por Real Privilegio de Fernando ‘El Católico’ se empieza a llamar Nuestra Señora de los Desamparados. En 1885 es la proclamación canónica como patrona de Valencia. En 1923 se produce la coronación pontificia. En 1947 es nombrada capitana general de los Ejércitos Nacionales; en 1954, alcaldesa honoraria y perpetua de Valencia; en 1961, patrona primera y principal de la Región Valenciana. Hasta 1684 se celebraba el 8 de diciembre, a partir de esa fecha se comienza a celebrar el segundo domingo de mayo. La celebración litúrgica comienza el sábado y termina el domingo con el traslado y la procesión por el casco antiguo de la ciudad del Turia, Valencia, en donde se encuentra su Catedral.


Origen del culto
El 24 de febrero de 1407 el padre Jofré se dirigía a la catedral para pronunciar un sermón de una misa durante la Cuaresma, cuando presenció el maltrato de un enfermo mental en una calle de Valencia próxima a Santa Catalina (actual Martín Mengod, anteriormente llamada Platerías). Este hecho le llevó a tomar la decisión de fundar una casa para enfermos mentales. La hermandad se constituyó bajo la advocación de “Nostra Dona Sancta Maria dels Folls, Innocents e Desemparats” (Nuestra Señora de los Locos Inocentes y Desamparados).
El objetivo de la hermandad era atender a los enfermos, y debido a la hambruna de la época y el gran índice de orfandad en las calles se encontraban numerosos niños desamparados. El hospicio se amplió para recoger a los niños desamparados, locos, expósitos y abandonados.
El año 1414 llegaron cuatro jóvenes, vestidos de peregrinos, a la cofradía. Al recibirles el hermano cofrade que vivía en la casa, le dijeron que en dos días les podían hacer una imagen de la Virgen si les daban un lugar donde hacerlo y comida. Les llevaron al lugar conocido como La Ermita.
Pasados cuatro días y no oyéndose ningún ruido, forzaron la puerta y encontraron la imagen de la Virgen María. Los extraños peregrinos habían desaparecido; poco después sanó la esposa de un miembro de la hermandad, ciega y paralítica. El suceso dio origen a la leyenda de que “la feren els àngels” (la hicieron los ángeles).
El 21 de abril de 1885, el papa León XIII concedió una bula pontificia por la que nombraba patrona de Valencia a la Virgen de los Desamparados.

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