LA FORMACIóN QUE LIDERA PABLO IGLESIAS, CON 15 ESCAñOS, Y CIUDADANOS, CON 9, ENTRAN EN EL PARLAMENTO

Las ‘andaluzas’ abocan a Díaz a establecer pactos, hunden al PP y aúpan a Podemos

Las elecciones autonómicas en Andalucía dibujan un arco parlamentario alejado de las pretensiones de la líder socialista, Susana Díaz –responsable de adelantar los comicios en esta comunidad autónoma–, ya que los socialistas mantienen el número de escaños obtenido en la convocatoria de 2012.

Las ‘andaluzas’ abocan a Díaz a establecer pactos, hunden al PP y aúpan a Podemos
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Susana Díaz fue aclamada con gritos de “presidenta, presidenta” en su primera comparecencia tras la victoria.

Las elecciones autonómicas en Andalucía dibujan un arco parlamentario alejado de las pretensiones de la líder socialista, Susana Díaz –responsable de adelantar los comicios en esta comunidad autónoma–, ya que los socialistas mantienen el número de escaños obtenido en la convocatoria de 2012. Por su parte, el PP, con Juan Manuel Moreno Bonilla al frente, rebaja en 17 el número de representantes en la Cámara, mientras Podemos, formación que lidera Teresa Rodríguez, se sitúa en tercer lugar, con 15 diputados, seguida de Ciudadanos que, con 9, desplazn a IU al quinto puesto.

Con una participación de algo más de cuatro millones de votantes, lo que supone el 63,14% –un 2,53% más que en la cita electoral de 2012– del electorado, los andaluces han vuelto a apostar por el PSOE-A para gobernar la comunidad autónoma y con un respaldo similar al que le dieron en la pasada cita con las urnas.
Los socialistas obtuvieron en esta ocasión 47 diputados, los mismos que con José Antonio Griñán, lo que le permitió a éste formar gobierno con Izquierda Unida hasta que la propia Díaz, quien le sustituyó al frente del ejecutivo, decidió romper el pacto y adelantar las elecciones, aduciendo discrepancias de criterio, que no fueron compartidas por sus socios de gobierno.
El resultado electoral del PSOE-A el pasado domingo (35,48% de los votos) deja a la presidenta andaluza igualmente alejada de la mayoría absoluta y abocada a establecer nuevos pactos de gobierno, que bien podían llegar a cuajar con las nuevas formaciones a las que se da entrada en el Parlamento: Podemos y Ciudadanos, que han obtenido 15 y 9 diputados, respectivamente.
Los ‘populares’, liderados por Moreno Bonilla, han sufrido el mayor descalabro con respecto a la anterior convocatoria, al pasar de 50 a 33 representantes en la Cámara, lo que se puede interpretar como un voto de castigo a los recortes impulsados por el Gobierno de Mariano Rajoy en la actual legislatura. El PP, que obtuvo el 26,7% de los votos, pierde en esta ocasión más de 500.000 sufragios.
La irrupción de Podemos en el Parlamento andaluz responde a las expectativas creadas por el partido que lidera Pablo Iglesias a nivel nacional y que concurre por primera vez a unas elecciones en Andalucía. Pese a las prisas de Susana Díaz de convocar elecciones cuanto antes para evitar el ‘rearme’ de esta formación política en la Comunidad, Teresa Rodríguez ha sabido sacar provecho del descontento de la población ante la forma de gobernar de las dos fuerzas políticas mayoritarias (PSOE y PP) y ha conseguido entrar en el Parlamento con 15 diputados. Las encuestas previas a la cita con las urnas ya le daban a Podemos una importante representación y el resultado del escrutinio (14,85% de los sufragios) no ha hecho más que confirmar los datos.
Por lo que respecta a Ciudadanos, otra de las formaciones ‘sorpresa’ en este periodo político en España, obtiene, con Juan Marín al frente, ocho escaños (9,26% de los votos) en su primera aparición ante el electorado andaluz.
Al igual que el PP, IU fue otra de las grandes derrotadas de la noche, ya que, además de perder representación, al pasar de 12 a 5 diputados, también pierde visibilidad en la legislatura que se abre, una vez roto el pacto con el PSOE-A.
UPyD y Partido Andalucista se han quedado sin representación en la Cámara.
La hegemonía socialista en la comunidad andaluza solo se rompió en la convocatoria de 2012, en plena crisis económica, cuando el PP, liderado por Javier Arenas, obtuvo 50 diputados, frente a los 47 de José Antonio Griñán, quien, no obstante, consiguió mantener el poder en la región gracias a un pacto con IU.
La estrategia política diseñada por Susana Díaz parece no haber dado los resultados esperados y la gobernabilidad de la comunidad más poblada de España y en la que el PSOE lleva 33 años gobernando va a ser compleja. Susana Díaz tendrá que trenzar acuerdos con otras formaciones para sacar adelante leyes y proyectos en el futuro. Y lo tendrá que hacer con el calendario electoral en contra, ya que parece difícil que, en un momento como el actual, cuando se preparan elecciones municipales, autonómicas y generales, algún partido vaya a cerrar pactos con el PSOE en Andalucía.
Durante la campaña, Díaz ha recalcado que no está dispuesta a pactar con el PP o con Podemos, dos partidos de los que se siente profundamente lejana, según aseguró. Repecto a los otros dos partidos (Ciudadanos e IU) la dirigente socialista apenas se ha referido a ellos.
En lo que atañe a la federación de izquierdas, todo parece indicar que será complicado un pacto, ya que la ruptura del Gobierno de coalición dejó heridas que todavía no han cicatrizado y, en cualquier caso, los cinco diputados de IU no llegan para alcanzar la mayoría. Por lo que respecta a Ciudadanos también será complicado porque su lider a nivel nacional, Albert Rivera, tiene unas expectativas elevadas ante las elecciones generales y tendría muy complicado explicar un acuerdo con los socialistas en Andalucía.

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