EL PRESIDENTE CREE QUE “POSIBLEMENTE” SEA LA CAPITAL LUSA EL LUGAR DONDE ESTA OFICINA “TENGA MÁS SENTIDO”

Touriño asume estudiar la apertura de una delegación de la Xunta en Lisboa

El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, se comprometió la pasada semana a estudiar “seriamente” la posibilidad de abrir en la próxima legislatura una oficina de la Xunta en Lisboa. Touriño, quien celebró una cena-coloquio con empresarios portugueses y gallegos afincados en la capital del país vecino, adquirió tal compromiso después de que uno de los participantes le alertase sobre la importancia de abrir una dependencia en Lisboa.
Touriño asume estudiar la apertura de una delegación de la Xunta en Lisboa
  El presidente Touriño, durante la cena organizada por la Cámara de Comercio Hispano-Lusa.
El presidente Touriño, durante la cena organizada por la Cámara de Comercio Hispano-Lusa.

El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, se comprometió la pasada semana a estudiar “seriamente” la posibilidad de abrir en la próxima legislatura una oficina de la Xunta en Lisboa. Touriño, quien celebró una cena-coloquio con empresarios portugueses y gallegos afincados en la capital del país vecino, adquirió tal compromiso después de que uno de los participantes le alertase sobre la importancia de abrir una dependencia en Lisboa. “No me queda más que tomar nota, asumirla y definirla”, le respondió. El PP entiende que antes de comprometerse, Touriño debería analizar con detalle los costes de la nueva delegación.

 

El volumen económico de las relaciones de Galicia con Portugal es el segundo en importancia, tras Francia, según reconoció el presidente Touriño durante su visita institucional a Lisboa, motivo por el que “probablemente”, la capital lusa sea el lugar “donde tenga más sentido y donde sea más viable” una oficina de estas características, dijo el presidente de la Xunta.
“Creo que puedo asumir ese compromiso”, apuntó, después de que un participante en la cena-coloquio –a la que asistieron unas 200 personas– le preguntase por el motivo por el cual Galicia no cuenta con representación institucional estable en Lisboa, mientras que sí la tiene en Montevideo, Buenos Aires y Bruselas.
Touriño admitió que los recursos públicos son limitados y hay que valorar decisiones como ésta, pero reconoció que había hablado “algo de eso” con el primer ministro portugués, José Sócrates, con quien se entrevistó durante su visita al país vecino.
“Me llevo esta tarea, la filtraremos, tendré que hablar con el conselleiro de Economía, pero creo que vale la pena”, manifestó Touriño respecto a la creación de la oficina, al tiempo que dijo confiar en tener la oportunidad de estar en Lisboa cuando se inaugure. Tras asegurar que habrá ocasión de debatir sobre este asunto, se mostró seguro de que la creación de una representación de la Xunta en Portugal será un objetivo de la próxima legislatura.
El PPdeG, que ya criticó en anteriores ocasiones la apertura de delegaciones de la Xunta en Buenos Aires y Montevideo, entiende que el presidente, antes de abrir una nueva delegación en el exterior, debería analizar con detalle los posibles costes que acarreará, porque, en los casos de Buenos Aires y Montevideo, “la Xunta no reparó en gastar sumas elevadas para financiar el funcionamiento de dos delegaciones, mientras los gallegos residentes en esos países presentan serias carencias asistenciales que no pueden mejorarse por falta de recursos económicos”, dice el PPdeG en un comunicado.
Los ‘populares’ gallegos aclaran que, si su partido llega al gobierno tras las elecciones autonómicas del 1-M, no repetirán “los errores del bipartito” y evitarán “poner en marcha nuevas oficinas montadas de espaldas a las entidades gallegas, como hizo el bipartito en Buenos Aires y Montevideo”.
“Se trata de evitar derrochar elevadas sumas económicas en nuevas dependencias y estructuras administrativas excesivamente caras, cuyo coste podría minimizarse contando con la colaboración de los centros gallegos”, reconoció la vicesecretaria xeral del PPdeG, Susana López Abella, quien afirmó que “eso de abrir delegaciones lujosas para acomodar a responsables socialistas dedicados a captar voto de exterior pasará a la historia el próximo 1 de marzo.
La delegación de la Xunta en Buenos Aires fue inaugurada por el presidente Touriño hace un año y al frente está la ex diputada socialista María Xosé Porteiro. Cuenta con un local de 650 metros cuadrados y en los doce meses que lleva en funcionamiento atendió 236 visitas institucionales, albergó 28 ponencias, promovió 18 actividades propias y participó en 89 actos.
Por su parte, la oficina de Montevideo, abierta al público desde el pasado 15 de noviembre, permanecerá sin delegado hasta después de las elecciones gallegas. El ex director xeral de Calidade e Avaliación Ambiental de la Xunta, Joaquín Buergo, ostenta la máxima representación de esta oficina, que, hasta la designación de un delegado, depende de la de Buenos Aires.
La incertidumbre política por el adelanto electoral al 1 de marzo también impedirá, por el momento, abrir en Bruselas la que sería la tercera delegación oficial de la Xunta en el exterior. La representación de Galicia en la capital de la Europa comunitaria se lleva a cabo desde hace años a través de la Fundación Galicia Europa. Se trata de una institución con mayoría de capital privado de la que la Xunta no quiere prescindir. Por eso, la fundación y la delegación que está pendiente de crearse en Bruselas compartirán el mismo espacio físico en la capital comunitaria.