La lucha de clases dictará la posición social de los gallegos en Venezuela
Hijo de gallegos, nacionalista, destacado defensor de la lucha social y sindical en Venezuela, y director del sitio web www.aporrea.org. Éstos son algunos de los aspectos que definen a Gonzalo Gómez, quien acompañado por el secretario confederal de comunicación de la Confederación Intersindical Galega (CIG), Manuel Mera, y la abogada de la asociación de víctimas del golpe de Estado del 11 de abril de 2002, Aramita Padrino, impartió en Vigo una conferencia sobre la situación de los gallegos en Venezuela y la realidad de ese país después de las elecciones.
En estos momentos, según Gonzalo Gómez, Venezuela se encuentra inmersa en un proceso revolucionario de clases sociales donde los emigrantes gallegos y sus descendientes deben buscar su sitio, ya que “la actualidad política venezolana está unida a la actualidad de los gallegos en Venezuela”.
Así como los primeros emigrantes estaban relacionados con el exilio republicano y las secuelas de la Guerra Civil española, sus descendientes, según el conferenciante, muestran el proceso histórico venezolano y las características de la sociedad venezolana y latinoamericana, puesto que, a pesar de la creación de asociaciones como la Hermandad Gallega, han ido perdiendo con el paso del tiempo parte de sus raíces.
Sin embargo, Gonzalo Gómez reconoció que la mayoría de los gallegos no son partidarios del régimen de Hugo Chávez y se mostró muy crítico ante esta postura, ya que, desde su punto de vista, Venezuela no ha hecho más que progresar en ámbitos como la economía, la educación o la agricultura.
En el bando contrarrevolucionario destacó la figura de Juan Fernández, dirigente de la Gente del Petróleo, y a “los gerentes de la industria petrolera, imperialistas”, a los que acusó de tener “una participación destacada en la conducción del golpe de Estado y del sabotaje petrolero en 2002 y 2003”.
Por otra parte, destacó a los “gallegos comprometidos que dejaron su sangre y se involucraron en la lucha armada de los años 60” y resaltó el papel que gallegos o hijos de gallegos están desempeñando en el gabinete ejecutivo de Hugo Chávez. Entre ellos nombró a Farruco Sesto, ex ministro de Cultura y actual ministro de Vivienda, y a María Cristina Iglesias, dirigente nacional de Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Gonzalo Gómez tampoco se olvidó de José Manuel Iglesias, participante en el movimiento de medios comunitarios alternativos y presidente de Ávila TV, así como del conductor del programa ‘La Hojilla’, Mario Silva. El sindicalista reconoció que estas personas no están cerca de la galleguidad, pero tienen “posiciones progresivas de interés por lo que sucede en Galicia”.
Gómez concluyó que “la lucha de clases da lugar a la ubicación en dos bandas dentro de este proceso revolucionario” y criticó a “los gallegos que dicen que el régimen de Chávez es autoritario y se quejan de todo, pero ganan más dinero”.
Tras su intervención, Aramita Padrino relató el movimiento popular que tuvo lugar el 22 de abril de 2002 y dio las claves, a través de imágenes, sobre cómo se produjo ese día ‘La Masacre de Puente Llaguno’, que acabó con numerosos heridos y 19 personas muertas.