‘Lolo’ expone sus cerámicas en la Casa de Galicia en Madrid

La Casa de Galicia acogió el pasado lunes la inauguración de la muestra de cerámica titulada ‘Sueños en color hechos con tierra’ de Manuel Fernández López, ‘Lolo’ (Lugo, 1958).
‘Lolo’ expone sus cerámicas en la Casa de Galicia en Madrid
La Casa de Galicia acogió el pasado lunes la inauguración de la muestra de cerámica titulada ‘Sueños en color hechos con tierra’ de Manuel Fernández López, ‘Lolo’ (Lugo, 1958). En la exposición que podrá verse hasta el día 28 de noviembre, ‘Lolo’, investigador incansable, ofrece una selección de sus trabajos que funden tradición, vanguardia, sencillez y precisión, reflejo de su tierra y de sus inquietudes: paisaje, tiempo, artesanía y experimentación.
La presentación del acto corrió a cargo del coordinador de Actividades Culturales de la Casa, Ramón Jiménez, y en su intervención hizo hincapié en la palabra artista, “porque para realizar estas piezas que ven ustedes, hay que tener la vocación de transcendencia del artista, ir más allá del encomiable oficio del alfarero y tener los sueños que tiene ‘Lolo’, sueños que pueblan su imaginación de formas y colores bellísimos y delicados que sale a cazar como si fueran mariposas por los campos de su tierra natal. ¿Y puede alguien estar más arraigado a su tierra que quien hunde sus manos en sus entrañas para extraer el barro primigenio, la pasta portadora de los pigmentos que cada vez le convengan para pintar sus sueños de colores, como hace ‘Lolo’?”.
‘Lolo’ se inspira, para sus obras, además de en la tierra, en el cielo gallego, “azul o gris plomizo, que sobrevuela la tierra con sus particulares cántaros de nubes y la alimenta y calma su sed. Ahí, a los cielos de Galicia, mira Lolo para los sueños azules de sus piezas azuladas”.
Jiménez recordó también que tierra, agua y fuego son los tres elementos básicos naturales que dan vida a la cerámica, como acertadamente apunta Aurelia Balseiro en el prólogo del catálogo que hemos elaborado para la ocasión. Sí, la cerámica es un arte ancestral, pero fue necesario esperar a la invención del fuego, hace unos 80.000 años, para poder aportar la fuerza de la cocción a las piezas modeladas a fin de que éstas pudieran sostenerse en pie. Con el fuego las formas se irguieron, como en su momento se habían erguido los homínidos, iniciando así su larga andadura sobre esas famosas dos patas que acabarían por llamarse piernas.
Por su parte, ‘Lolo’ hizo gala en su intervención de su humor típicamente gallego. “Si supiera hablar bien, no me dedicaría a mancharme con el barro”, dijo. Tras los agradecimientos –en los que incluyó la asistencia de “Alejo Otero Besteiro, que pertenece a una saga de escultores y artistas queridos y admirados”–, quiso resaltar su gusto por lo tradicional, –no en vano es coleccionista de piezas tradicionales– e hizo un paralelismo entre su proceso creativo con el trabajo de los agricultores de antaño. “Labraban la tierra con mimo, dándole sus tiempos, sus descansos y miraban mucho al cielo, tanto para ver la hora, el tiempo, las fases de la luna... Yo también hago eso”, comentó.