Técnicos de Exteriores e Interior no ven posible el voto en urna como lo plantea el Parlamento gallego
El secretario general de Asuntos Consulares y Migratorios, del Ministerio de Asuntos Exteriores, Javier Elorza, y el director general de Política Interior, del Ministerio del Interior, Adolfo Hernández, coincidieron el pasado miércoles en que no ven técnicamente posible implantar el sistema de votación en urna en el extranjero, para los españoles residentes en el exterior, como lo plantea la proposición de ley aprobada por el Parlamento de Galicia, que equivaldría a homogeneizar el sistema electoral con el del interior del país. Ambos comparecieron en la Subcomisión del Congreso que estudia la reforma de la Loreg y que ha comenzado por el voto de los residentes en el exterior, cuyas garantías son cuestionadas con mucha frecuencia.
Tras su comparecencia, Elorza explicó a la prensa que para ello se requerirían medios de todo tipo “y unos nuevos equilibrios jurídicos, porque la actual legislación no lo permitiría”. “Un consulado no puede hacer el trabajo del Ministerio del Interior, de un ayuntamiento, de una Junta Electoral de zona y de una notaría; un consulado es un centro ligado a la Administración, un organismo del Ejecutivo”, que no puede hacer funciones de fiscalización y supervisión de las elecciones, explicó, para señalar que sería necesaria una reforma de las estructuras.
También opinó que, precisamente por la complejidad que conlleva este sistema no podría estar articulado para las próximas elecciones autonómicas gallegas. “En unas elecciones intervienen muchos órganos en España” y “hay un control judicializado y eso no lo tenemos en el exterior”.
“La complejidad es enorme, requiere cambiar leyes orgánicas, como la Loreg, pero también una serie de operaciones que no están diseñadas. Es una operación muy complicada que requiere dinero, medios y toda una estructura que garantice la celebración de elecciones justas”, explicó.
Elorza precisó que hay países que tienen el voto en urna para sus residentes en el exterior pero para elecciones presidenciales o para circunscripciones únicas, donde sólo hay que instalar una urna. Sólo hay un país en el mundo, Argentina, que permite el voto en urna en elecciones legislativas con circunscripciones múltiples, pero, observó, tiene censados 44.000 electores en el exterior, frente a los más de 1,2 millones que tiene España, y 22 circunscripciones electorales, ante 111 circunscripciones que tiene España sumando las del Congreso y las del Senado.
La movilidad del CERA
En cuanto a la depuración del CERA que pide el BNG, dijo que este censo está bastante ajustado a la realidad pero no es perfecto porque nadie tiene obligación de darse de baja cuando abandona una demarcación consular. Para mantenerlo, los consulados hacen peinados periódicos, para lo que en 2008 Exteriores cuenta con un presupuesto de 104.000 euros.
Elorza explicó que se calcula que el 15% de los inscritos en el CERA cambian de domicilio al año y que en España lo hace sólo el 5% de la población.
También el representante de Interior incidió en la complejidad del sistema propuesto por el Parlamento gallego de homogenización del procedimiento del exterior con el del interior a través del voto presencial en urna, algo que en principio no considera posible porque “en el territorio nacional hay mecanismos e instituciones y una administración electoral que intervienen en su propio territorio y tienen el control y la competencia y en el exterior ese ejecicio es difícil por no decir imposible”.
Consideró que además de difícil tendría un elevado coste para el Estado y también para los ciudadanos, que tendrían que desplazarse y en muchos casos recorrer grandes distancias en un día determinado del que es posible que no dispongan para estos efectos.
Recordó que ahora también existe la alternativa del voto presencial, aunque no en urna, para los residentes en el exterior, que pueden entregarlo en el Consulado, con garantías de identificación y de que legue a tiempo para el escrutinio, pues se tienen en cuenta los tiempos.
También resaltó que en el interior del país el control lo tiene la Administración electoral y que en el sistema propuesto no hay estas garantías de seguridad y eficacia.
Tras su comparecencia, Elorza explicó a la prensa que para ello se requerirían medios de todo tipo “y unos nuevos equilibrios jurídicos, porque la actual legislación no lo permitiría”. “Un consulado no puede hacer el trabajo del Ministerio del Interior, de un ayuntamiento, de una Junta Electoral de zona y de una notaría; un consulado es un centro ligado a la Administración, un organismo del Ejecutivo”, que no puede hacer funciones de fiscalización y supervisión de las elecciones, explicó, para señalar que sería necesaria una reforma de las estructuras.
También opinó que, precisamente por la complejidad que conlleva este sistema no podría estar articulado para las próximas elecciones autonómicas gallegas. “En unas elecciones intervienen muchos órganos en España” y “hay un control judicializado y eso no lo tenemos en el exterior”.
“La complejidad es enorme, requiere cambiar leyes orgánicas, como la Loreg, pero también una serie de operaciones que no están diseñadas. Es una operación muy complicada que requiere dinero, medios y toda una estructura que garantice la celebración de elecciones justas”, explicó.
Elorza precisó que hay países que tienen el voto en urna para sus residentes en el exterior pero para elecciones presidenciales o para circunscripciones únicas, donde sólo hay que instalar una urna. Sólo hay un país en el mundo, Argentina, que permite el voto en urna en elecciones legislativas con circunscripciones múltiples, pero, observó, tiene censados 44.000 electores en el exterior, frente a los más de 1,2 millones que tiene España, y 22 circunscripciones electorales, ante 111 circunscripciones que tiene España sumando las del Congreso y las del Senado.
La movilidad del CERA
En cuanto a la depuración del CERA que pide el BNG, dijo que este censo está bastante ajustado a la realidad pero no es perfecto porque nadie tiene obligación de darse de baja cuando abandona una demarcación consular. Para mantenerlo, los consulados hacen peinados periódicos, para lo que en 2008 Exteriores cuenta con un presupuesto de 104.000 euros.
Elorza explicó que se calcula que el 15% de los inscritos en el CERA cambian de domicilio al año y que en España lo hace sólo el 5% de la población.
También el representante de Interior incidió en la complejidad del sistema propuesto por el Parlamento gallego de homogenización del procedimiento del exterior con el del interior a través del voto presencial en urna, algo que en principio no considera posible porque “en el territorio nacional hay mecanismos e instituciones y una administración electoral que intervienen en su propio territorio y tienen el control y la competencia y en el exterior ese ejecicio es difícil por no decir imposible”.
Consideró que además de difícil tendría un elevado coste para el Estado y también para los ciudadanos, que tendrían que desplazarse y en muchos casos recorrer grandes distancias en un día determinado del que es posible que no dispongan para estos efectos.
Recordó que ahora también existe la alternativa del voto presencial, aunque no en urna, para los residentes en el exterior, que pueden entregarlo en el Consulado, con garantías de identificación y de que legue a tiempo para el escrutinio, pues se tienen en cuenta los tiempos.
También resaltó que en el interior del país el control lo tiene la Administración electoral y que en el sistema propuesto no hay estas garantías de seguridad y eficacia.