Poniéndole ‘peros’ al DELE
La apertura del Diploma de Español como Lengua Extranjera (DELE) –que imparte el Instituo Cervantes como título prestigiado– a los descendientes de emigrantes españoles no satisface a todos los padres, que lo aprecian, sí, pero sólo como un complemento a otras actuaciones. Así ocurre en la Confederación, donde valoran que se trata de un título para niños extranjeros, que no tienen el español como idioma materno, como subrayan que es el caso de sus hijos. También denuncian mal funcionamiento pues, dicen, se avisó a los padres el 20 de mayo de que los exámenes eran tres días más tarde y en ciudades que distaban 150 kilómetros de sus lugares de residencia.
Lo que quieren es un diploma específico sobre las clases de Lengua y Cultura Española, que se imparten para niños cuyo idioma nativo es el español. En estas aulas, denuncian, el problema es que hay muchos profesores interinos y pocos funcionarios y piden a la Administración que se plantee bajar el nivel de los exámenes de acceso a estas plazas para que no queden vacantes, como ha sucedido en Alemania.