La poetisa María Salomé Molina traslada a su obra las vivencias de su tiempo

‘Como esa tela sedosa, liviana’, poesía que brota de la tierra con olor a mejorana y a trigo es esta de María Salomé Molina (de Albacete, España), liviana, casi inasible mujer de extraordinaria sensibilidad creadora.
La poetisa María Salomé Molina traslada a su obra las vivencias de su tiempo
 Salomé López Molina.
Salomé López Molina.
‘Como esa tela sedosa, liviana’, poesía que brota de la tierra con olor a mejorana y a trigo es esta de María Salomé Molina (de Albacete, España), liviana, casi inasible mujer de extraordinaria sensibilidad creadora. Poesía telúrica pero enamorada de la luna es esta con la que Salomé nos pone en los sentidos el olor de la tierra, del heno y del mar, la canción de la lluvia y de “las pajas de los caminos que escriben a máquina”. Poesía sensorial en función de acercarnos los campos de España, esos campos de que hablaban los libros de lecturas de Alfredo M. Aguayo, cuando en las escuelas primarias de Guatemala aún se leía.
María Salomé tiene gran sensibilidad para percibir, sentir y trasladarnos las vivencias de la tierra y del “labrador de rostros ceniciento, piel dura” y gran amor por el surco. Siente fascinación por los chopos, por las espigas que andan “preñados de letras” y por “la brisa que deletrea instantes de luz”. Leer su poesía es sentir el prodigio de la naturaleza que en la recreación lírica de María Salomé tiene árboles que “se abrazan con sí mismos y van comentando con el viento las cosas del día”. Su versión estética de la tierra despierta emociones y nos permite “leer en el viento” el trasfondo divino que anima la creación entera; trasfondo que sólo los poetas perciben con la nitidez necesaria para entregarnos un reflejo en palabras, en bellas palabras y metáforas, de esa realidad mucho más deslumbrante que aquella de la que nos informan los sentidos y la percepción común.
Con María Salomé descubrimos y disfrutamos la esencia del espectáculo de la naturaleza que está a nuestro alcance para profundizarlo y embebernos con su magia y su vibración.
De la mano de la poeta española penetramos en el sustrato estético que sirve de soporte a las cosas y fenómenos, seguramente porque la naturaleza es originalmente emoción y por eso poesía.
Bienvenida sea tu poesía que me hace recordar al humanista mexicano José Vasconcelos y su tesis de la emoción como fuente y vía de conocimiento, de un conocimiento intuitivo y más profundo.

Semblanza
Nacida en Albacete (España), 23 de diciembre 1960. Poeta, dibujante. Extremadamente sensible, y una gran imaginación. A estas cualidades se agrega tenacidad excepcional.
Salomé López Molina, miembro de varias asociaciones culturales como el de Relaciones Exteriores española trabajó para varias revistas trazadores en todo el mundo. Entre muchas publicaciones incluyen ‘La Voz’.
Salomé López Molina trabaja activamente desde hace varios años, nuestra revisión
‘Mi Sabios Poética’.