ELECCIONES GENERALES DEL 20-N
La participación en Venezuela fue “escasa”, según fuentes consulares
La participación de los españoles que residen en Venezuela para las elecciones generales del pasado domingo, 20 de noviembre, ha sido “escasa”, informaron fuentes consulares.
La participación de los españoles que residen en Venezuela para las elecciones generales del pasado domingo, 20 de noviembre, ha sido “escasa”, informaron fuentes consulares.
El Consulado General de España en Caracas abrió su puertas los días 16, 17 y 18, en jornadas de 12 horas, desde la 8:00 de la mañana hasta la 8:00 de la noche, para atender a aquellos votantes que decidieron acercarse a la Oficina Consular de carrera. Bajo esta modalidad sólo acudieron a sufragar 175 personas de las 2.172 que habían solicitado su voto previamente. En Venezuela tenían derecho al sufragio 144.845 ciudadanos españoles inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA).
El cónsul general en Venezuela, Aníbal Julio Jiménez Abascal, declaró a ‘Magazine Español’ que “han venido a votar 175 personas al Consulado, siendo la provincia con más votantes la de Santa Cruz de Tenerife, con 94”. Le siguen Madrid con 19 votos, Ourense 17 papeletas, Asturias 9, León 7, Lugo 6, Pontevedra 4, A Coruña 2, Ávila 2, Vitoria/Gasteiz 2, Girona 2, Las Palmas 2, Sevilla 2, Logroño 1, Zaragoza 1, Jaén 1, Huesca 1, Melilla 1, Cantabria 1, y Palencia con 1 voto.
Jiménez Abascal explicó que la gran discrepancia entre los números de los 144.845 inscritos en el CERA con los participantes obedece, entre otras cosas, a las particularidades de una comunidad que lleva muchos años asentada en Venezuela y que tradicionalmente no participa mucho en este tipo de convocatorias.
No obstante, reconoció que el nuevo sistema de voto rogado, que obliga al votante a solicitar el sufragio para que posteriormente le sea enviado, ha “complicado” la participación en las elecciones a los españoles en el país.
A esto se le deben sumar los problemas con el correo local y la burocracia en los envíos en ambas direcciones.
El cónsul general advirtió, al cierre de esta edición, que “hasta ahora, no hemos recibido ningún voto por correo”, puntualizando que “hace ya varios días que se podía recurrir a este sistema para enviar el sufragio”. Los votos que lleguen al apartado de correos del Consulado General, ubicado en la agencia de Ipostel en Altamira (1060), para que sean válidos deberán traer matasellos con fecha sábado 19 de noviembre, y serán enviados a España este mismo lunes para su conteo en la Oficina Provincial del Censo Electoral correspondiente.
Representantes de los tres partidos con mayor presencia entre la comunidad española radicada en Venezuela –Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Partido Popular (PP) y Coalición Canaria (CC)– se encontraban apostados en el Consulado para acompañar la urna durante los tres días, que fue cerrada el viernes a las 10:15 de la mañana, hora tope en la que debió finiquitarse el proceso para el envío a España de la valija especial que contenía los votos de los ciudadanos que se personaron en el Consulado General en Caracas.
La anécdota de la jornada es que los diplomáticos españoles, incluidos el embajador, Juan Serrat Cuenca-Romero, y el propio cónsul general, ejercieron el derecho al sufragio a última hora, motivado a que el sobre con el material electoral les llegó apenas una par de horas antes del cierre del proceso.
Récord de abstención
Las elecciones generales del 20 de noviembre en España ya tienen como primer legado que serán las que registren una mayor abstención de los españoles residentes en el extranjero, superior al 90 por ciento.
A pesar de que el número de inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) ha aumentado hasta situarse en 1.463.473 personas –258.144 más que en 2008–, sólo uno de cada diez ha solicitado votar.
De este porcentaje, no todos acabarán ejerciendo el sufragio, puesto que se han denunciado numerosas quejas de electores a los que la documentación no les está llegando a tiempo desde España para poder mandar las papeletas a los consulados antes del día 19.
La crisis del voto emigrante tiene su principal causa en el cambio de la ley electoral española aprobada el pasado mes de enero, que se ha unido al tradicional problema de la correspondencia.
Además de suprimir la participación de los expatriados en los comicios locales, la reforma legal instauró el llamado voto rogado para las generales y regionales.
Esta fórmula obliga a quienes viven en el extranjero a comunicar personalmente su voluntad de ejercer su derecho de sufragio.
Ya en las regionales del pasado mes de mayo, votó menos del cinco por ciento de los inscritos en el CERA, después de que lo pidiera el 8,2 por ciento.
El Gobierno español reconoce que la participación de la comunidad emigrante en las elecciones de este pasado domingo es “muy insuficiente”, como afirma la directora general de Ciudadanía Española en el Exterior del Ministerio de Trabajo e Inmigración, Pilar Pin Vega.
En 2008, el índice de participación del CERA fue del 31,74 por ciento, no lejos del récord de 1989, cuando se registró un 36,15.
En declaraciones, Pin Vega admite que la reforma legal ha causado “malestar y rebeldía” en los emigrantes que marcharon de España hace décadas, en sus hijos y nietos que se han nacionalizado y en quienes se han mudado al extranjero en los últimos años por cuestiones laborales o personales.
La directora general asume que la instauración del voto rogado les ha desincentivado. “El procedimiento de voto es complicado”, admite Pilar Pin, quien recuerda que la ley “la hizo el Parlamento, no el Gobierno”.
Lamenta que no se hayan introducido fórmulas para que los electores reciban a tiempo las papeletas por correo después de ‘rogarlas’. Tuvieron de plazo hasta el pasado 22 de octubre para comunicar por correspondencia o fax su deseo de votar.
El Consulado General de España en Caracas abrió su puertas los días 16, 17 y 18, en jornadas de 12 horas, desde la 8:00 de la mañana hasta la 8:00 de la noche, para atender a aquellos votantes que decidieron acercarse a la Oficina Consular de carrera. Bajo esta modalidad sólo acudieron a sufragar 175 personas de las 2.172 que habían solicitado su voto previamente. En Venezuela tenían derecho al sufragio 144.845 ciudadanos españoles inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA).
El cónsul general en Venezuela, Aníbal Julio Jiménez Abascal, declaró a ‘Magazine Español’ que “han venido a votar 175 personas al Consulado, siendo la provincia con más votantes la de Santa Cruz de Tenerife, con 94”. Le siguen Madrid con 19 votos, Ourense 17 papeletas, Asturias 9, León 7, Lugo 6, Pontevedra 4, A Coruña 2, Ávila 2, Vitoria/Gasteiz 2, Girona 2, Las Palmas 2, Sevilla 2, Logroño 1, Zaragoza 1, Jaén 1, Huesca 1, Melilla 1, Cantabria 1, y Palencia con 1 voto.
Jiménez Abascal explicó que la gran discrepancia entre los números de los 144.845 inscritos en el CERA con los participantes obedece, entre otras cosas, a las particularidades de una comunidad que lleva muchos años asentada en Venezuela y que tradicionalmente no participa mucho en este tipo de convocatorias.
No obstante, reconoció que el nuevo sistema de voto rogado, que obliga al votante a solicitar el sufragio para que posteriormente le sea enviado, ha “complicado” la participación en las elecciones a los españoles en el país.
A esto se le deben sumar los problemas con el correo local y la burocracia en los envíos en ambas direcciones.
El cónsul general advirtió, al cierre de esta edición, que “hasta ahora, no hemos recibido ningún voto por correo”, puntualizando que “hace ya varios días que se podía recurrir a este sistema para enviar el sufragio”. Los votos que lleguen al apartado de correos del Consulado General, ubicado en la agencia de Ipostel en Altamira (1060), para que sean válidos deberán traer matasellos con fecha sábado 19 de noviembre, y serán enviados a España este mismo lunes para su conteo en la Oficina Provincial del Censo Electoral correspondiente.
Representantes de los tres partidos con mayor presencia entre la comunidad española radicada en Venezuela –Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Partido Popular (PP) y Coalición Canaria (CC)– se encontraban apostados en el Consulado para acompañar la urna durante los tres días, que fue cerrada el viernes a las 10:15 de la mañana, hora tope en la que debió finiquitarse el proceso para el envío a España de la valija especial que contenía los votos de los ciudadanos que se personaron en el Consulado General en Caracas.
La anécdota de la jornada es que los diplomáticos españoles, incluidos el embajador, Juan Serrat Cuenca-Romero, y el propio cónsul general, ejercieron el derecho al sufragio a última hora, motivado a que el sobre con el material electoral les llegó apenas una par de horas antes del cierre del proceso.
Récord de abstención
Las elecciones generales del 20 de noviembre en España ya tienen como primer legado que serán las que registren una mayor abstención de los españoles residentes en el extranjero, superior al 90 por ciento.
A pesar de que el número de inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) ha aumentado hasta situarse en 1.463.473 personas –258.144 más que en 2008–, sólo uno de cada diez ha solicitado votar.
De este porcentaje, no todos acabarán ejerciendo el sufragio, puesto que se han denunciado numerosas quejas de electores a los que la documentación no les está llegando a tiempo desde España para poder mandar las papeletas a los consulados antes del día 19.
La crisis del voto emigrante tiene su principal causa en el cambio de la ley electoral española aprobada el pasado mes de enero, que se ha unido al tradicional problema de la correspondencia.
Además de suprimir la participación de los expatriados en los comicios locales, la reforma legal instauró el llamado voto rogado para las generales y regionales.
Esta fórmula obliga a quienes viven en el extranjero a comunicar personalmente su voluntad de ejercer su derecho de sufragio.
Ya en las regionales del pasado mes de mayo, votó menos del cinco por ciento de los inscritos en el CERA, después de que lo pidiera el 8,2 por ciento.
El Gobierno español reconoce que la participación de la comunidad emigrante en las elecciones de este pasado domingo es “muy insuficiente”, como afirma la directora general de Ciudadanía Española en el Exterior del Ministerio de Trabajo e Inmigración, Pilar Pin Vega.
En 2008, el índice de participación del CERA fue del 31,74 por ciento, no lejos del récord de 1989, cuando se registró un 36,15.
En declaraciones, Pin Vega admite que la reforma legal ha causado “malestar y rebeldía” en los emigrantes que marcharon de España hace décadas, en sus hijos y nietos que se han nacionalizado y en quienes se han mudado al extranjero en los últimos años por cuestiones laborales o personales.
La directora general asume que la instauración del voto rogado les ha desincentivado. “El procedimiento de voto es complicado”, admite Pilar Pin, quien recuerda que la ley “la hizo el Parlamento, no el Gobierno”.
Lamenta que no se hayan introducido fórmulas para que los electores reciban a tiempo las papeletas por correo después de ‘rogarlas’. Tuvieron de plazo hasta el pasado 22 de octubre para comunicar por correspondencia o fax su deseo de votar.