La precandidata María Muñiz responde a ‘Crónicas de la Emigración’
Es extraño que en una formación política haya tres mujeres que aspiran a la dirección y ningún hombre, como es el caso en el PSOE Europa en estos momentos. ¿Qué reflexión le merece esta circunstancia?
La participación de mujeres en todos los ámbitos, especialmente en política, es positiva. Deberíamos llegar a la situación en la que no sorprenda que las mujeres lideren proyectos; será el signo de la normalización; a menudo se piensa que las mujeres ocupan los puestos que no quieren los hombres, pero no es así: las mujeres estamos donde se dirimen los problemas y debemos seguir luchando por la igualdad plena: es uno de los pilares de nuestra ideología.
¿En qué es mejor su candidatura que las de sus otras dos compañeras de partido?
Tengo el proyecto que necesita el PSOE Europa para su revitalización desde abajo, desde las agrupaciones; un proyecto para la implicación de la militancia en la acción política desde la transparencia, el debate y la transmisión bidireccional de ideas, formación e información, y por supuesto un proyecto que implica la responsabilidad política ante los militantes por parte de los representantes del PSOE Europa en los distintos órganos de representación.
Mi proyecto representa el cambio respecto a los últimos años en los que en el PSOE Europa, centrado en el único tema del voto en el exterior, se ha desatendido de otros muchos temas tan o más importantes que el del voto, tanto en el plano del funcionamiento interno (la formación de los militantes, la información a las agrupaciones, la promoción de nuevas formas de participación) como en el de la acción política del PSOE Europa: no hay prácticamente acción política desde el año 2009, no hay iniciativas legislativas enviadas a nuestros grupos parlamentarios (desde la programación de TVE internacional hasta la mejora del acceso a cursos de español para segundas y terceras generaciones, o las facilidades para los viajes del IMSERSO, por poner solo algunos ejemplos): la secretaría de economía está vacante desde el año pasado, las campañas electorales se han reducido al mínimo; la acción cultural, las relaciones con la administración española en el exterior, las informaciones sobre las actividades de nuestros representantes en los CRE…
Solo hay que abrir en la página web del PSOE Europa las páginas de las diferentes secretarías para ver lo que se ha hecho. En casi todas, la actividad se para en el año 2009.
Ahora se presentan tres candidaturas y al Congreso Federal el PSOE Europa presentó tres listas de delegados, ¿está fracturada la Federación?
Mi aspiración es la unidad, de donde procederá la fortaleza, del PSOE Europa. Aspiro a integrar a las distintas sensibilidades en el proyecto que encabezo y que, al final del proceso, trabajemos todos juntos por el PSOE. Yo ya ofrecí este trabajo conjunto a alguna de las candidatas, y espero que se pueda concretar.
En todo caso, no se puede negar que hay una cierta fractura lógica articulada en torno a distintos proyectos: por una parte los continuistas de quienes han participado en las anteriores Ejecutivas con los resultados de disminución de la militancia, desaparición de agrupaciones –incluso las recientemente creadas– y poco ímpetu para lanzar iniciativas políticas distintas de la iniciativa loable de la modificación del voto en el exterior. Por otra, el proyecto que lidero, que sobre todo busca la eficacia en la solución de problemas reales. Hubo también diferentes posiciones en la delegación del PSOE Europa al 38º Congreso federal: quienes apoyaban la opción Chacón y rechazaron la gestión del Partido, y quien como yo avaló a Rubalcaba y representé a quienes en nuestras agrupaciones y nuestro congreso no rechazaron la gestión.
Es la democracia y ahora la democracia llama a que los militantes elijan libremente y una vez que lo hagan, yo seré la primera en ofrecer la integración o en ponerme a disposición del nuevo equipo.
¿Cuáles serían las bases fundamentales de su gestión si resultase elegida secretaria general de la Federación?
Las bases fundamentales de mi gestión serán: la transparencia política a través de la consulta a las agrupaciones, el envio de información para sus debates y la recepción de sus ideas para trasladarlas a los diferentes órganos, como el Comité Federal; y la transparencia en las cuentas: cada euro del PSOE Europa se gastará con transparencia en el proyecto común, en el apoyo a las actividades de las agrupaciones. Mi gestión se basará en la verdad de un censo claro y realista, en la reconstrucción de las agrupaciones en lugares donde hay nuevas oleadas de españoles y sin embargo no hay agrupaciones que sirvan de acogida y referente de una oferta de participación política. Mi gestión tendrá una política de información y comunicación entendida como derechos de los militantes y no como derecho de propaganda de los dirigentes.
¿Cree que la colectividad de españoles residentes en otros países europeos se juega algo en este Congreso? ¿Por qué?
Nos jugamos mucho. Nos jugamos la participación política y la certeza de tener en el PSOE una organización fiable para que nuestras preocupaciones y reivindicaciones sean trasladadas allí donde puedan concretarse en normas, o al menos estén en el centro del debate. Nos jugamos la capacidad de interlocución con el Partido y los grupos parlamentarios
Nos jugamos trascender el papel de meros votantes y convertirnos en participantes, pensantes, y constructores de los mensajes políticos del PSOE, no solo en los temas que afectan específicamente a la emigración, sino en todos los demás en los que podemos aportar las experiencias de los distintos países de Europa, información sobre las diferentes legislaciones, contactos con los partidos socialdemócratas europeos.
¿Cuáles cree que son los principales problemas que afronta la colectividad española que reside en otros países de Europa por el hecho de vivir estas circunstancias? ¿Cuáles son sus prioridades en este ámbito?
La ciudadanía española en el exterior no está exenta de los problemas que afectan a los ciudadanos residentes en España: la crisis y los recortes en servicios sociales, que en el exterior se traducen en recortes en las ayudas del IMSERSO, recortes en becas para la UNED o el Cervantes, recortes en las ayudas al retorno, recortes en las ayudas a la dependencia, a la ejecución de la Ley de Memoria Histórica. Por eso es urgente incluir en la agenda del PSOE la dimensión exterior de la crisis, la dimensión exterior del proceso de trituración de derechos en el que nos encontramos. Por eso es urgente también estar en contacto con las autoridades nacionales y los partidos hermanos de los países de residencia, para que tengan en cuenta en sus políticas a la ciudadanía española en sus territorios.
¿Quiere añadir algo más?
En estos tiempos es especialmente importante reivindicar el papel de la política, que a diferencia de las soluciones tecnocráticas que algunos reclaman, significa la posibilidad de optar por un modelo u otro.
El PSOE Europa tiene la oportunidad, con este congreso, de acompasarse con el PSOE en España y hacerlo y hacernos más fuertes. Y hacer así más fuerte la opción progresista para la salida de la crisis, los derechos ciudadanos y la protección del estado del bienestar.
La participación de mujeres en todos los ámbitos, especialmente en política, es positiva. Deberíamos llegar a la situación en la que no sorprenda que las mujeres lideren proyectos; será el signo de la normalización; a menudo se piensa que las mujeres ocupan los puestos que no quieren los hombres, pero no es así: las mujeres estamos donde se dirimen los problemas y debemos seguir luchando por la igualdad plena: es uno de los pilares de nuestra ideología.
¿En qué es mejor su candidatura que las de sus otras dos compañeras de partido?
Tengo el proyecto que necesita el PSOE Europa para su revitalización desde abajo, desde las agrupaciones; un proyecto para la implicación de la militancia en la acción política desde la transparencia, el debate y la transmisión bidireccional de ideas, formación e información, y por supuesto un proyecto que implica la responsabilidad política ante los militantes por parte de los representantes del PSOE Europa en los distintos órganos de representación.
Mi proyecto representa el cambio respecto a los últimos años en los que en el PSOE Europa, centrado en el único tema del voto en el exterior, se ha desatendido de otros muchos temas tan o más importantes que el del voto, tanto en el plano del funcionamiento interno (la formación de los militantes, la información a las agrupaciones, la promoción de nuevas formas de participación) como en el de la acción política del PSOE Europa: no hay prácticamente acción política desde el año 2009, no hay iniciativas legislativas enviadas a nuestros grupos parlamentarios (desde la programación de TVE internacional hasta la mejora del acceso a cursos de español para segundas y terceras generaciones, o las facilidades para los viajes del IMSERSO, por poner solo algunos ejemplos): la secretaría de economía está vacante desde el año pasado, las campañas electorales se han reducido al mínimo; la acción cultural, las relaciones con la administración española en el exterior, las informaciones sobre las actividades de nuestros representantes en los CRE…
Solo hay que abrir en la página web del PSOE Europa las páginas de las diferentes secretarías para ver lo que se ha hecho. En casi todas, la actividad se para en el año 2009.
Ahora se presentan tres candidaturas y al Congreso Federal el PSOE Europa presentó tres listas de delegados, ¿está fracturada la Federación?
Mi aspiración es la unidad, de donde procederá la fortaleza, del PSOE Europa. Aspiro a integrar a las distintas sensibilidades en el proyecto que encabezo y que, al final del proceso, trabajemos todos juntos por el PSOE. Yo ya ofrecí este trabajo conjunto a alguna de las candidatas, y espero que se pueda concretar.
En todo caso, no se puede negar que hay una cierta fractura lógica articulada en torno a distintos proyectos: por una parte los continuistas de quienes han participado en las anteriores Ejecutivas con los resultados de disminución de la militancia, desaparición de agrupaciones –incluso las recientemente creadas– y poco ímpetu para lanzar iniciativas políticas distintas de la iniciativa loable de la modificación del voto en el exterior. Por otra, el proyecto que lidero, que sobre todo busca la eficacia en la solución de problemas reales. Hubo también diferentes posiciones en la delegación del PSOE Europa al 38º Congreso federal: quienes apoyaban la opción Chacón y rechazaron la gestión del Partido, y quien como yo avaló a Rubalcaba y representé a quienes en nuestras agrupaciones y nuestro congreso no rechazaron la gestión.
Es la democracia y ahora la democracia llama a que los militantes elijan libremente y una vez que lo hagan, yo seré la primera en ofrecer la integración o en ponerme a disposición del nuevo equipo.
¿Cuáles serían las bases fundamentales de su gestión si resultase elegida secretaria general de la Federación?
Las bases fundamentales de mi gestión serán: la transparencia política a través de la consulta a las agrupaciones, el envio de información para sus debates y la recepción de sus ideas para trasladarlas a los diferentes órganos, como el Comité Federal; y la transparencia en las cuentas: cada euro del PSOE Europa se gastará con transparencia en el proyecto común, en el apoyo a las actividades de las agrupaciones. Mi gestión se basará en la verdad de un censo claro y realista, en la reconstrucción de las agrupaciones en lugares donde hay nuevas oleadas de españoles y sin embargo no hay agrupaciones que sirvan de acogida y referente de una oferta de participación política. Mi gestión tendrá una política de información y comunicación entendida como derechos de los militantes y no como derecho de propaganda de los dirigentes.
¿Cree que la colectividad de españoles residentes en otros países europeos se juega algo en este Congreso? ¿Por qué?
Nos jugamos mucho. Nos jugamos la participación política y la certeza de tener en el PSOE una organización fiable para que nuestras preocupaciones y reivindicaciones sean trasladadas allí donde puedan concretarse en normas, o al menos estén en el centro del debate. Nos jugamos la capacidad de interlocución con el Partido y los grupos parlamentarios
Nos jugamos trascender el papel de meros votantes y convertirnos en participantes, pensantes, y constructores de los mensajes políticos del PSOE, no solo en los temas que afectan específicamente a la emigración, sino en todos los demás en los que podemos aportar las experiencias de los distintos países de Europa, información sobre las diferentes legislaciones, contactos con los partidos socialdemócratas europeos.
¿Cuáles cree que son los principales problemas que afronta la colectividad española que reside en otros países de Europa por el hecho de vivir estas circunstancias? ¿Cuáles son sus prioridades en este ámbito?
La ciudadanía española en el exterior no está exenta de los problemas que afectan a los ciudadanos residentes en España: la crisis y los recortes en servicios sociales, que en el exterior se traducen en recortes en las ayudas del IMSERSO, recortes en becas para la UNED o el Cervantes, recortes en las ayudas al retorno, recortes en las ayudas a la dependencia, a la ejecución de la Ley de Memoria Histórica. Por eso es urgente incluir en la agenda del PSOE la dimensión exterior de la crisis, la dimensión exterior del proceso de trituración de derechos en el que nos encontramos. Por eso es urgente también estar en contacto con las autoridades nacionales y los partidos hermanos de los países de residencia, para que tengan en cuenta en sus políticas a la ciudadanía española en sus territorios.
¿Quiere añadir algo más?
En estos tiempos es especialmente importante reivindicar el papel de la política, que a diferencia de las soluciones tecnocráticas que algunos reclaman, significa la posibilidad de optar por un modelo u otro.
El PSOE Europa tiene la oportunidad, con este congreso, de acompasarse con el PSOE en España y hacerlo y hacernos más fuertes. Y hacer así más fuerte la opción progresista para la salida de la crisis, los derechos ciudadanos y la protección del estado del bienestar.