Pin dio una conferencia en el Cervantes de Utrech

La directora general de la Ciudadanía Española en el Exterior, Pilar Pin, visitó por primera vez a los españoles residentes en los Países Bajos, invitada por la Federación de Asociaciones de Emigrantes Españoles en Holanda (FAEEH) para participar en el XII Congreso de la FAEEH.
Pin dio una conferencia en el Cervantes de Utrech
 Pilar Pin en su intervención en el Instituto Cervantes.
Pilar Pin en su intervención en el Instituto Cervantes.
La directora general de la Ciudadanía Española en el Exterior, Pilar Pin, visitó por primera vez a los españoles residentes en los Países Bajos, invitada por la Federación de Asociaciones de Emigrantes Españoles en Holanda (FAEEH) para participar en el XII Congreso de la FAEEH. La dirigente asistió el pasado viernes, día 19, a una comida oficial en la residencia del embajador de España en La Haya, Juan Prat y Coll, tras la que se dirigió a Utrecht para  visitar allí el consejo asesor y consultivo de los ciudadanos del sur de Europa, LIZE.
Mantuvo también un encuentro con su homóloga en Holanda, Marilyn Heimé, y participó en el Cervantes de Utrecht en un coloquio que, bajo el título ‘El Estatuto de la Ciudadanía y la Igualdad en el marco de la UE’, formaba parte del ciclo de conferencias del Instituto, ‘Pensar Europa: Presidencia y Ciudadanía’, un acto organizado por esa institución, con la colaboración de la Sección de Trabajo de la Embajada de España en La Haya y Radio Exterior de los Países Bajos.
Para reflexionar sobre lo que significa ser europeo actualmente y sobre los problemas de la inmigración en Europa, intervinieron en el acto, además de Pilar Pin, la directora  general de la ciudadanía holandesa, Marilyn Haimé, y José Zepeda Varas, periodista director del departamento español de Radio Nederland.
Durante su intervención, la directora general se refirió en primer lugar a la posición privilegiada que tiene en este momento España en Europa y a su vocación europeista, “una vocación que es palpable”, dijo. La UE hoy sería un concepto al que todos tienen que acercarse a través de las “buenas prácticas“. Advirtió del peligro de quedarse anclados en la UE de los 15, “tenemos que avanzar”, “ningún país puede excluirse”, subrayó.
Alertó de los discursos demagógicos que surgen actualmente en algunos grupos sectoriales de la sociedad, xenófobos o racistas, y también de los discursos apocalípticos respecto a la crisis actual.
La UE “no debe bajar la guardia” ante cualquier cuestionamiento que pueda poner en riesgo su integración y cohesión, porque “construir es muy difícil”, dijo Pin, retroceder, en cambio, sería un proceso rápido. Los últimos 50 años no habrían sido fáciles, años en los que “se ha avanzado, con parones y, en ocasiones, retrocedido”, pero “el avance sigue”, dijo, aunque reconoció que estaríamos “en un momento complicado”. Mantener o lograr la cohesión entre los países y los ciudadanos de la UE no es ni ha sido tarea siempre sencilla, pues cada país tiene su propia idiosincrasia, pero con la voluntad de todos, Europa se estaría construyendo día a día y juntos iban a lograr los objetivos marcados y también juntos iban a salir de la crisis, aseguró Pin.


Proceso de integración
Se refirió también a la emigración española, en este caso a los emigrados a Holanda, personas que hoy en día son ciudadanos europeos, por eso habría que reflexionar qué es ser ciudadano europeo y por qué proceso de integración pasa el emigrante en Europa para sentir esa ciudadanía. Los problemas de integración de los países receptores de inmigración serían problemas comunes a todos, lo que no sería ya  igual es la forma de afrontarlos. En el proceso de integración se necesitaría implicación de ambas partes, se necesitaría voluntad de integración por parte de los inmigrantes, así como buena disposición para adaptarse y esfuerzo para labrarse un futuro y ser partícipes de la sociedad del país de inmigración y no vivir al margen de ella; por parte de los gobiernos de los países de acogida se necesitaría una buena política de integración, crear redes sociales y políticas efectivas para lograrla, todo en un contexto de paz social, de intercambiar experiencias y aprender unos de otros. En ese sentido, recordó el ejemplo de los españoles que habían emigrado masivamente sobre todo a América y más tarde a Europa, además de a otros lugares del mundo, y que en todas partes habían tratado de adaptarse, pero también de mantener al mismo tiempo la propia identidad. Esta tradición migratoria y el conjunto de pueblos y culturas que pasaron por la Península Ibérica a lo largo de los siglos, habrían dejado huellas en el pueblo español, que fue capaz de hacer la transición a país de inmigración “de forma magistral”, comentó, una experiencia que “nos ha servido para sentirnos europeos”, sin más ni menos. Esa experiencia sería algo que España podría aportar a Europa, en el marco de la presidencia europea.
Pilar Pin subrayó que había que modular la forma de integración para que fuera real, y explicó cómo en España se había creado un clima de tolerancia que hacía que en esta primera fase la integración de inmigrantes hubiera sido un éxito, el reto se presentaba con las segundas y terceras generaciones, se necesitarían pautas para la convivencia y reflexión para prevenir problemas, hacer que esas generaciones sean conscientes de que forman parte de la sociedad con todos los derechos y obligaciones.  
Mencionó también la responsable de la Ciudadanía Española, las medidas del Gobierno de Zapatero para promover la integración en España, donde se había actuado con rapidez, lo que llevó, por ejemplo, a que hoy todos los niños de los inmigrantes tengan asegurada una plaza en un centro de enseñanza y asistencia médica.
Marilyn Heimé habló de la inmigración en Holanda y cómo este país afronta los problemas que están surgiendo a causa de la crisis económica, ya que los holandeses comienzan a sentirse incómodos con los inmigrantes que llegan para aprovechar las ayudas sociales. Dijo que aunque Europa hace cada vez más por la integración, desde fuera se tiene la percepción que lo que hace es cerrar puertas y ventanas a la inmigración.
Zepeda actuó como moderador y habló de su experiencia de emigrante chileno en Holanda.
Finalmente se entabló un interesante coloquio con el público, finalizado el cual, el Cervantes sirvió un vino español a los asistentes.