El borrador del currículo que se aplicará a las ALCE satisface al CGCEE
La Comisión de Asuntos Educativos y Culturales del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE) analizó e informó los pasados lunes y martes sobre el borrador del que será nuevo currículo de las Aulas de Lengua y Cultura Española (ALCE) para los descendientes de emigrantes españoles, un documento de más de trescientas páginas cuya principal característica es que está concebido para facilitar a estos alumnos su acceso al Diploma de Estudios de Lengua Española (DELE) del Instituto Cervantes.
Los miembros de esta Comisión, que preside el consejero general por Suiza José Franco, contaron con la presencia de un representante del Ministerio de Educación, Antonio Gutiérrez, para explicar y aclarar el contenido de este documento, que había sido remitido a todos los consejeros generales dos semanas antes solicitando su opinión, un plazo que para algunos resultó escaso. Al borrador se presentaron tres informes emitidos por la Xunta de Galicia y organizaciones de españoles en Francia y Suiza.
En general, los miembros de la Comisión expresaron su satisfacción con el contenido del mismo, que adapta estas clases al marco europeo de enseñanzas de lenguas. Entre ellos estaba el presidente del CGCEE, Francisco Ruiz; la directora genral de la Ciudadanía Española en el Exgerior, Pilar Pin; y miembros de su equipo.
Franco reconoció que el actual currículo quedó desfasado desde el momento en que los alumnos de las Aulas de Lengua y Cultura Españolas (AlCE) tuvieron acceso al DELE –un título de prestigio concebido para la enseñanza del español como lengua extranjera– que, resaltó, “aprueban con un nivel muy alto”.
Clases semipresenciales
Los consejeros destacaron también cambios en la metodología de las clases, en las que se contempla la variante semipresencial, con la ayuda de las nuevas tecnologías, que facilita la continuidad a alumnos con cierta edad que tienen dificultades para acudir a las aulas tres horas seguidas, que se añaden a sus jornadas habituales.
Esta metodología semipresencial ya está siendo experimentada con éxito en 35 centros ubicados, entre otros países, en Suiza, Francia, Alemania, Estados Unidos, Australia y Bélgica.
Además de la posibilidad de acceder al DELE que dio a estos alumnos un acuerdo entre los ministerios de Educación y Trabajo y el Instituto Cervantes, las aulas mantendrán el tradicional diploma de Lengua y Cultura Españolas, en cuyo reverso se recogerá que es equivalente al nivel C-1 del DELE.
Satisfacción
Los consejeros quedaron convencidos de que la Administración no ha trabajado con la idea de eliminar las ALCE desviando su alumnado hacia el Cervantes, sino que éste será potenciado para la obtención de un título de mayor reconocimiento, adaptando su preparación a las características de alumnos que no aprenden una lengua extranjera sino que tienen el español como lengua materna.
En este sentido, los consejeros generales solicitaron que, junto a la lengua, la cultura española tenga un papel importante en las clases, algo que consideran “primordial para nuestros alumnos, para que profundicen en el conocimiento de la cultura, de las comunidades autónomas y del ámbito político español”.
“El cambio es sustancial y lejos de hablar de desmantelamiento de las ALCE, como en otras ocasiones, estamos de enhorabuena. Sólo podemos felicitarnos”, resumió José María Oliver, de Francia.
Otros temas
Además del borrador del currílo de las ALCE, la Comisión delegada de Asuntos Educativos y Culturales del CGCEE también se ocupó de otras propuestas presentadas por los consejeros generales, relacionadas con las Becas Reina Sofía (consejero de Cuba) y becas para estudios universitarios y reconocimiento de los títulos de Formación Profesional (consejero de Andorra), el acceso para alumnos españoles a plazas de centros de titularidad española (el de Marruecos) y la enseñanza de las lenguas cooficiales (el de la CIG).