Opinión

El Monasterio de San Lorenzo de Carboeiro, tierras de Trasdeza

Isaac Otero | 09 de octubre de 2017

Nos hallamos frente al monasterio de Carboeiro, cercano a la catarata del río Toxa, esplendente cascada de agua que el río Toxa entrega al río Deza: la más alta de Galicia. “Fue San Lorenzo de Carboeiro en tiempos pasados abadía, edificada en la era 974 por el conde Don Gonzalo y por la Condesa Doña Teresa, como consta por carta de dotación, fecha la sobredicha era, que viene a ser el año de Cristo 936”, leemos cómo el Padre Yepes hace referencia a la fundación del Monasterio de San Lorenzo Carboeiro y a sus fundadores, Condes Don Gonzalo y Doña Teresa. Y prosigue: “Está fundado este Monasterio en tierra de Deza, ribera del río llamado también Deza, que es en el obispado de Lugo. En aquel lugar hubo antiguamente una ermita que poseyó un hombre llamado Egica, y alrededor tenía algunas granjerías; todas se las compró el Conde Don Gonzalo y comenzó a fundar el Monasterio de San Lorenzo”.
Ya muerto el Conde a escasos años y sin ver terminado el primitivo Monasterio, Doña Teresa con renovada y firme constancia continúa con aquellas obras, hasta la elección de Félix como Abad y hasta la consagración de la Iglesia en el año 936 por el obispo de Lugo, de nombre Ero, y en presencia de San Rosendo, retirado en el monasterio de Celanova. Así, Ramiro II –debido a la máxima gestión de Doña Teresa, emparentada con el Rey– tutela y protege al Monasterio. Ahora contemplamos el restaurado puente románico de Carboeiro que, salvando el río Deza, enlaza los municipios de Silleda y Vila de Cruces –provincia de Pontevedra– por la calzada medieval.
El segundo Abad del que existe algún dato es Ramulfo, que, cuando menos, vivió hasta el año 960. Más tarde, restaurado por el Rey Bermudo II, el 5 de enero de 999, éste nombró Abad a Trasuario monje en Carboeiro, a fin de que el Monasterio volviese a la observancia de la Regla. Merced al Abad Froilaz, en 1131 se inicia una de las épocas de mayor esplendor de Carboeiro a causa de las grandes obras en el Monasterio así como nuevas adquisiciones de terrenos. Fernando, empero, será el Abad –nombrado en 1162– que legará a Carboeiro su cima más gloriosa. Durante su mandato dan comienzo las obras de la actual Iglesia, recibiendo donaciones tanto reales como de particulares, muy generosamente. Murió, según lápida sepulcral, el 13 de febrero de 1192.
¡Inefable visión del Monasterio al columbrarlo rodeado por el asombroso bosque de árboles autóctonos! Por la documentación existente, el último Abad de Carboeiro anterior a una nueva restauración es el nombrado Manuel, según un texto datado en el año 1493: “Reinando los Reyes Católicos, anexionó a San Lorenzo de Carboeiro el monasterio de San Martín Pinario de Santiago, unión hecha por Fray Diego de Valencia, Reformador General de la orden de San Benito, siguiendo el criterio de concentrar la vida monacal, para su mayor eficacia, en ciertas abadías, con buen número de monjes. Alejandro VI confirmó esta unión en Bula expedida en 1500”.
De este modo Carboeiro, al haberse concentrado la vida monacal, se transforma en mera granja de San Martín Pinario en Compostela, pasando de Abadía a Priorato. En 1794 se construye una cárcel para monjes y en el siglo XIX –con la Desamortización de Mendizábal– cae en el espolio, luego en la ruina, pasando sus propiedades a manos de particulares. Observamos un ‘rosetón’, intacto, de los nueve que tuvo, junto a las veintiocho ‘saeteras’ para la iluminación natural del templo.

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