Opinión

Horacio Guarany, la villa de Luján y el rancho ‘Plumas Verdes’

Isaac Otero | 20 de marzo de 2017

“Una voz que no callará jamás. El cantor del pueblo murió a los 91 años rodeado de amigos y familiares, con quienes compartió un asado el miércoles a la noche. Mantuvo la chispa de siempre hasta el último momento. Se fue el artista que supo de glorias y persecuciones, pero quedará por siempre en el corazón de la gente”, estoy leyendo el ‘Especial’ del Diario Popular de Buenos Aires, 14 de enero del presente 2017, el cual muy gustosamente me ha hecho llegar la dulcísima Martita Di Marco –amada sobrina, al lado de Marita, de Susana Berta Beguiristain– desde la bucólica ciudad de Balcarce, besando la infinita pampa húmeda de la provincia de Buenos Aires.

Pues, en efecto, a los 91 años falleció Horacio Guarany. El nombrado “cantor del pueblo” o “el Potro” o, sencillamente, “Horacio”, idéntica onomástica del clásico poeta latino. Fue en su casa de ‘Plumas Verdes’, en la villa de Luján. Había visto la luz en Santa Fe y cristalizó como símbolo de la música popular durante la década de 1960. En la década de los 70 sufrió la persecución de la ‘Triple A’, lo que lo forzó a estar cuatro años exiliado. Retornó a la Argentina en diciembre de 1978, aunque la dictadura le provocó dos atentados, de tal modo que lo desplazaron de la ciudad porteña. Recorriendo el país, su popularidad se fue acrecentando, hasta que en 1984 –con la democracia ya constituida– regresó a Capital Federal y ofreció un ‘show’ histórico en el gran recinto de ‘Luna Park’, donde artísticamente conmocionó al público con su ‘Recital por la Paz’: “Hay que luchar, hay que luchar. Por que la muerte ya no vuelva nunca más”.

Horacio Guarany editó 57 discos. 15 veces fue ‘Disco de Oro’ y una decena ‘Disco de Platino’. Recordemos cómo en 2005 consiguió un ‘Premio Gardel’. Distinguido asimismo con el premio ‘Konex’ de ‘Platino’ como el mayor cantante masculino del folklore. ¡70 años de una reconocida actividad artística! “No se hizo velatorio público y hoy, a las 11, será llevado al Jardín de la Paz, cementerio ubicado al lado de Luján”, continuamos leyendo en el Diario Popular. 308 canciones propias registradas de manera oficial en ‘Sadaic’, aparte de canciones que fueron himnos aplaudidos por el éxito como ‘Si se calla el cantor’, ‘Amar amando’ y ‘Caballo que no galopa’, entre tantos entresoñados e inextinguibles.

Guarany se convirtió en infaltable personaje del famoso ‘Festival de Cosquín’ desde su inaugural acontecimiento en 1961. ¿Cómo poder olvidar lo que sucedió en las sierras de Córdoba, cuando Guarany fue quien diera el anuncio de la retirada de las tropas de Estados Unidos de la guerra de Vietnam en aquella plaza ‘Próspero Molina’ durante la década de 1970? Nacido en 1925 en la localidad santafesina de Las Garzas como Eraclio Catalín Rodríguez, Guarany fue respetado y aclamado como cantor, escritor y “decidor”. En su corazón se hallaba la imagen plena y popular del ‘gaucho’, interpretando canciones sobre el amor y los trabajadores, las injusticias y la permanente batalla contra el autoritarismo. Comenzó desde chico con la Orquesta de Herminio Giménez tocando música paraguaya y en lengua ‘guaraní’. En 1957 realizó su ‘debut’ en la célebre ‘Radio Belgrano’ de Buenos Aires con el tema de Ramón Ayala y Vicente Cidade: ‘El Mensú’. ¿Y antes? Horacio cantó boleros y tangos en un ‘boliche’ del barrio de ‘La Boca’ como arte de supervivencia, aguardando por mejores tiempos. Apodado por sus amigos como ‘El Cabezón’, tuvo un romance con la cantante Gina María Hidalgo, quien eternizó la canción ‘Amar Amando’.

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