Opinión

La hermosa cuenca del río Lérez en Pontevedra

Isaac Otero | 02 de julio de 2018

Vivimos entre los colores de la Naturaleza en la provincia de Pontevedra, arropados por el ‘Turismo de Espacios Naturales e Islas Atlánticas’. Situado en el postrer tramo de la cuenca del hermoso río Lérez, el municipio gallego de Pontevedra se encuentra en una confluencia de valles y al comienzo de la Ría a la que concede su nombre. Merced a todo ello esta comarca nos convida a gozar de paisajes y alrededores tanto de la media montaña como de las numerosas y espléndidas playas de su coruscante Ría.

El Lérez –ese pequeño “gran río”– que “da de beber a quien pasa” y riega sus campos, nos ofrece sus valles inundando sus llanuras. Henos junto a la fauna y a la flora autóctona. ¡Y sólo en algo más de 60 quilómetros de cauce, de los cuales 20 se hallan en el ‘concello’ de Pontevedra, la antigua ‘Pons Veteris’ o ‘Puente Viejo’! Seductores atractivos y excelentes “rutas de senderismo”, entre las que se nos invita a remontarlo desde la ciudad en dirección a los “Salones del Lérez”, cuyas riberas exhiben “cañones graníticos” decorados de vegetación. Vamos río arriba, donde no pocos puentes de este enclave son de enorme riqueza natural e histórica que comprenden períodos desde la época romana hasta nuestros días.

Tanto el río Lérez como sus afluentes y ríos vecinos nos indican que se trata de los mejores cotos de pesca de Galicia. ¡Truchas, salmones y ‘reos’ brincan alegremente con su brillo plateado! Más próximos a la ciudad existen dos espacios fluviales de similar origen pero de diferente personalidad: las junqueras o ‘xunqueiras’ que conforma el río en su cauce bajo, ambas en la ribera norte. La primera de ellas se halla hoy “drenada” casi por completo, si bien sobrevive una pequeña parte en el entorno de la denominada “Illa das Esculturas”. Si deseamos disfrutar acá de un paseo, combinaremos naturaleza y cultura. En esta isla fluvial de 70.000 metros cuadrados admiramos obras artísticas de gran formato llevadas a cabo por señeras firmas de gallegos y foráneos de prestigio internacional. ¡Y qué decir de los tesoros de fauna y flora!

En cuanto al “segundo espacio” se refiere, estamos delante de un auténtico milagro: la ‘Xunqueira de Alba’. Un “humedal” sujeto a protección, que es el fruto de la confluencia del río Rons con el Lérez. ¡Una “estación de paso” para aves migratorias! He ahí diversos tipos de anfibios, al igual que de nutrias y otros mamíferos. He acá un paseo que nos permite tener acceso a “puntos de observación”, desde los cuales maravillarnos ante la variopinta gama de tonos que la vida disemina en medio de este paraje sometido al “régimen de mareas”.

Tan sólo a 3 quilómetros del centro urbano de Pontevedra, visitamos el esplendente “Pazo y Finca de Lourizán”: mansión que quiso edificar en el siglo XIX el renombrado político Eugenio Montero Ríos. Aparte del “pazo” y del “palomar” del siglo XV, nos admiramos ante los Jardines diseñados por artistas franceses, los cuales disponen de zona de cultivo de vid y área destinada a parque botánico, donde sobresalen variedades de especies forestales exóticas.

Más acciones:

Crónicas de la Emigración en la red

Boletín de noticias

Si quiere recibir información actualizada de Crónicas de la Emigración, envíenos su correo electrónico.
Suscribirse al boletín

Hemeroteca