Rajoy: “Nadie debe sentir inquietud alguna”
En su primera intervención en la sede nacional de su partido tras confirmarse su victoria, el candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, hizo un llamamiento a la unidad y al “esfuerzo solidario” para salir de la crisis.
Rajoy, que expresó su respeto por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el aspirante del PSOE a la Moncloa, Alfredo Pérez Rubalcaba, pidió que el traspaso de poderes entre el gobierno saliente y el entrante sea “modélico”, y tras agradecer la confianza que la mayoría de los españoles depositó en su partido, se comprometió a ejercer la tarea que le ha sido encomendada con “responsabilidad”, “humildad” y sin “sectarimos”.
El ganador de las elecciones aseguró que en la tarea que le espera no le van a faltar las ganas, el entusiasmo, el trabajo ni el compromiso, pero avisó de que no va a haber “milagros”. “No lo hemos prometido”, recordó, aunque recalcó que ya se demostró en otras ocasiones que “cuando las cosas se hacen bien, los resultados llegan”.
Por eso, Rajoy confió en que “el trabajo, la seriedad y la constancia” que, según dijo, son los “principios” que le han acompañado en sus treinta años de vida política, servirán para que “más pronto que tarde” se empiecen a ver “los frutos”.
Así, garantizó que será “el presidente de todos” y antepondrá siempre “el interés general al particular”, que pensará especialmente en parados, pensionistas y pequeños empresarios y autónomos que han tenido que cerrar sus empresas, y aseguró que hará “todo lo que humanamente se pueda hacer” para mejorar la situación de aquellos que lo necesitan y se comprometió a pensar en ellos “antes que en nadie a la hora de tomar decisiones”.
“Nadie debe sentir inquietud alguna”, tranquilizó, y apuntó entre sus objetivos a la necesidad de “recuperar el orgullo de ser españoles” y de que, en la Unión Europea, España “deje de ser un problema” y vuelva a ser “parte de la solución”.