RECIBIÓ LA ‘BECA DE HONRA’ QUE OTORGÓ A LA EMIGRACIÓN EL COLEGIO MAYOR RODRÍGUEZ CADARSO

Rodríguez Miranda destaca el papel de los emigrantes en la construcción de la Galicia moderna

| 08 Abril 2017 - 12:23 h.
El secretario xeral posa junto a otros galardonados y autoridades académicas en el exterior del Colegio Mayor.
El secretario xeral posa junto a otros galardonados y autoridades académicas en el exterior del Colegio Mayor.

El secretario xeral de Emigración, Antonio Rodríguez Miranda; el rector de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), Juan Viaño; la vicerrectora de Estudiantes, Cultura y Responsabilidad Social, Dolores Álvarez; y el director del Colegio Mayor Rodríguez Cadarso, Luis Velasco; así como otros miembros docentes de la USC y decenas de estudiantes, participaron en los actos académicos de ‘Imposición de Becas Colegiales’ del Colegio Mayor Rodríguez Cadarso.

En su intervención ante los presentes, Velasco glosó la importancia de las aportaciones de los emigrantes gallegos, especialmente los residentes en ambas orillas del Río de la Plata, que aportaron sobre el 60% del dinero necesario para la construcción del edificio. Precisamente, ese fue el motivo por el que esa institución decidió imponerle la ‘beca de honra’ a la emigración gallega, reconocimiento que recibió simbólicamente el secretario xeral de Emigración.

Antes, fueron galardonados cuatro estudiantes con ‘insignias colegiales’ (alumnado residente en el centro que finaliza dos años universitarios), otros diez con las ‘becas colegiales’ (aquellos que finalizan tres años), y tres jóvenes con ‘plumas colegiales’ (finalizan cuatro años). Habló representando al alumnado de la promoción de este curso el estudiante Darío Miranda Pastoriza, y en la clausura de los actos participaron al mismo tiempo Álvarez y Viaño.

 

Enseñanza por los emigrantes

El acto central del evento fue la conferencia de Rodríguez Miranda, en la que glosó el papel de los emigrantes como motor e “impulso fundamental” para la construcción de la Galicia moderna, y muy concretamente en el campo de la enseñanza. Así, recordó la figura de Gumersindo Busto –promotor de la Biblioteca América, egregio espacio en la sede del Rectorado compostelano– o la relevancia histórica de las ‘escuelas de indianos’, primer acceso de jóvenes del rural gallego a la enseñanza reglada y que fueron sufragadas por los emigrantes.

“Además, las aportaciones del otro lado del Océano permitieron infinitas novedades técnicas, aparatos, e inversiones en el campo, en la industria, en las comunicaciones. Galicia no sería lo que es, y lo que será, sin el impulso y el decidido apoyo de los que se fueron. A ellos les debemos, en buena parte, lo que somos”, afirmó Miranda.

En contraste con aquella época –hace un siglo–, en los tiempos actuales Galicia es tierra de acogida: el secretario xeral recordó que el número de gallegos nacidos en Galicia residentes en el extranjero baja año a año, pero no así la cifra global de ciudadanos gallegos en el exterior. Paradoja que se debe a que pasan a engrosar el padrón “los que ya estaban allí: es decir, los hijos y nietos de gallegos, algunos recién nacidos, los más porque adquirieron la nacionalidad por efecto de la denominada Ley de Memoria Histórica”, recordó el secretario xeral.

Dijo también Miranda que “Galicia, hoy, está en disposición objetiva de devolver parte de lo que aquellos pioneros y pioneras de la Emigración hicieron por nosotros. Hicieron cosas bien grandes y ejemplares: el sistema mutual sanitario de muchos países latinoamericanos es hijo directo de los pioneros gallegos, sigue habiendo instituciones educativas directamente vinculadas con Galicia, se sigue enseñando gallego y cultura gallega en cientos de lugares de todo el mundo, y varios equipos de fútbol y otras disciplinas deportivas, nacidos en el seno de las comunidades gallegas, son referentes de primera división en su respectivo país. Por citar sólo algunos ejemplos de huella no sólo histórica, sino de realidad actual, de la Galicia universal”.

 

Oportunidad de futuro

Respecto a esas segundas generaciones nacidas ya en la diáspora, el responsable autonómico en materia de Emigración recordó que son un activo fundamental para el presente y el futuro de Galicia, por cuanto su fuerte vinculo con la tierra de origen es palanca fundamental de apoyo para la proyección internacional de Galicia y su despegue económico.

“Hoy, muchos hijos y nietos de aquellos gallegos, a pesar de haber nacido y crecido ya en la diáspora y estar plenamente integrados en los países de recepción, deciden mantener su nacionalidad española y vinculación con el ayuntamiento gallego de origen paterno o materno. Y eso se debe al cariño por la tierra que las y los gallegos del exterior transmiten a las segundas generaciones. Es algo único, un valor, un activo que tiene Galicia, y que nos convierte en un país absolutamente privilegiado en esta materia”, afirmó Miranda.

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