EL ‘CONCIERTO DE OTOÑO’ RECAUDÓ UNOS 100 KILOS DE COMIDA

La Orquesta de Cámara de la Federación de Sociedades Gallegas ofreció un recital en la Iglesia de la Santa Cruz de Buenos Aires

| 20 Junio 2017 - 11:29 h.
La soprano Silvina Suárez y la mezzosoprano Julieta Cao actuaron junto a la Orquesta de Cámara.
La soprano Silvina Suárez y la mezzosoprano Julieta Cao actuaron junto a la Orquesta de Cámara.

La Orquesta de Cámara de la Federación de Asociaciones Gallegas presentó, el sábado pasado, ‘Concierto de Otoño’, un recital solidario a beneficio de los más necesitados en la Iglesia de la Santa Cruz.

La entrada al evento consistió en un alimento no perecedero y se lograron reunir alrededor de 100 kilos de comida que la propia Iglesia de la Santa Cruz destinará a fines sociales.

El festival, que coincidió con el primer aniversario de la creación de la Orquesta de Cámara de la Federación, comenzó con la actuación de la Coral Semente, dirigida por la profesora Viviana García, que interpretó, en primer lugar, ‘Adiós ríos, adiós fontes’ de Rosalía de Castro, y seguidamente, ‘O carro’ y ‘Negra sombra’, también de la importantísima poeta gallega.

La segunda parte de este encuentro estuvo a cargo de la soprano Silvina Suárez y la mezzosoprano Julieta Cao quienes, acompañadas por la Orquesta de Cámara de la Federación, interpretaron ‘Sull´Aria’, de la ópera Le Nozze de Fígaro de W. A. Mozart; ‘Si, mi chiamano Mimí’, de la ópera La Bohème de G. Puccini; o ‘Inflammatus’ del Stabat Mater de G. B. Pergolesi, entre otros.

La Orquesta, que estaba dirigida por Martín Pinola e integrada por Rocío Pérez (concertino); Laura Basile, Carolina Maffi y Walter Díaz (violines primeros); Verónica Pistón y Agustina Ansaldi (violines segundos); Heber Galarza (viola y fagot); Pablo Rowies y Aldana Zucarelli (violoncellos); y Luciano Elihalt (flauta traversa), interpretaron pasajes de Vivaldi, Tchaikovsky, Pergolesi y Mozart, en un cierre de oro a este Primer Concierto de Otoño.

 

La Iglesia de la Santa Cruz

La Iglesia de la Santa Cruz, creada por la comunidad pasionista, abrió sus puertas el 6 de enero de 1883.  

En los años de la dictadura militar argentina fue un lugar de encuentro y contención para los familiares de los desaparecidos que se reunían allí para compartir información con la esperanza de encontrar a sus seres queridos.

En este mismo lugar, Alfredo Aztiz logró infiltrarse en el grupo de familiares que visitaba la iglesia para, luego de un tiempo, secuestrar, torturar y asesinar una docena de personas, entre ellas las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet y las madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor, Esther Careaga y María Bianco.

Más acciones:
MÁS NOTICIAS

Boletín de noticias

Si quiere recibir información actualizada de Crónicas de la Emigración, envíenos su correo electrónico.
Suscribirse al boletín

Libros de Crónicas de la Emigración

Hemeroteca