CONVOCARÁ A LAS AGRUPACIONES POLÍTICAS DE LA INSTITUCIÓN A INTEGRAR UNA MESA DE TRABAJO

El interventor del Centro Gallego de Buenos Aires busca un acuerdo para destrabar el conflicto institucional

| 06 Marzo 2017 - 09:24 h.
Martín Moyano Barro, interventor judicial del Centro Gallego de Buenos Aires, durante la rueda de prensa.
Martín Moyano Barro, interventor judicial del Centro Gallego de Buenos Aires, durante la rueda de prensa.

Tras el fracaso de la asamblea del viernes 24, el interventor judicial del Centro Gallego de Buenos Aires, Martín Moyano Barro, anunció que en los próximos días convocará a todas las agrupaciones políticas de la institución a integrar una mesa de trabajo para buscar consensos posibles y analizar de qué manera se puede destrabar el conflicto institucional que atraviesa la entidad.

“Realizaremos todas las reuniones que sean necesarias para tratar de resolver la situación, desde el punto de vista estrictamente institucional”, aseguró Moyano Barro en rueda de prensa, pocos días después de que naufragara la segunda convocatoria.

La idea, ahondó, es buscar un acuerdo para proclamar la junta directiva electa en agosto del año pasado y tratar los balances no considerados (de 2010 a la fecha). La intervención, además, quiere proponer en esa mesa un cambio del modelo de gestión de la entidad.

En este sentido, precisó que van a proponer “la concesión de todos los servicios” (que brinda el hospital) y que la mutual sea la que administre dichos contratos”. “Hay quienes están de acuerdo y quienes en desacuerdo, pero que ese es un tema que debemos debatir”, señaló.

El directivo consideró asimismo que “el bloqueo institucional” en el que se encuentra en estos momentos la mutual “es malo” para el Centro Gallego y que hay resolverlo porque “pone en crisis la existencia misma de la institución”. “La debilidad institucional –opinó– es como un cáncer que se devora todo porque nadie tiene certeza de nada”.

Finalmente, consideró que la situación tiene una “raíz política y se mostró convencido de que quienes lo atacan lo hacen, fundamentalmente, por cuestiones ideológicas.

Consultado por los periodistas, Moyano atribuyó a las “amenazas recibidas” la decisión de no concurrir a la segunda convocatoria a asamblea general del Centro Gallego (lo que impidió la realización de la misma). Incluso, informó que él mismo recibió estas amenazas, y que radicó una denuncia penal que ha recaído en la fiscalía contravencional n°18.

Para el interventor judicial del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) “el capítulo jurídico ya está cerrado” y la Justicia podría proclamar las autoridades electas por vía judicial, si quisiera. Sin embargo, indicó que el objetivo es tratar de resolver esta crisis institucional por medio de un acuerdo político.

Por otra parte, señaló que si bien el plazo de la intervención finalizó la semana pasada, “ya se pidió una prórroga” porque “la institución no puede quedar en el aire”.

Antes de avanzar en un panorama pormenorizado de la situación que atraviesa el Centro, el dirigente recordó que fue imputado penalmente por dos delitos: abuso de autoridad e incumplimiento de deberes de funcionario público, a raíz de las denuncias presentadas por un grupo de socios y que la justicia falló a su favor en todos los casos. 

“Es más –añadió–, tanto el juez como el fiscal consideraron que se trataba de una denuncia temeraria” y explicó también que, por su parte, denunció penalmente “por mentir” a quienes lo acusaron.

A los que le atribuyeron maniobras de vaciamiento de la entidad, les respondió que “lo que hay, más que un vaciamiento, en todo caso, es un llenamiento”, y detalló que ya se están más dando mil turnos diarios, que está casi terminada la nueva guardia, que se digitalizaron 60 mil de las 110 mil historias clínicas en papel que encontraron cuando llegaron, que están a un paso de poder tener la trazabilidad del consumo por paciente y que la meta en breve es hacer un apagón simbólico del papel en la institución.

Finalizando el encuentro con los periodistas, Martín Moyano sostuvo que “la gente está pidiendo cordura”. “Yo hablo con socios y están cansados de la pelea política”, dijo, y aseguró que “si hay un consenso, éste lo resuelve todo”. “No soy pesimista”, añadió al respecto y, poniendo paños fríos al conflicto, señaló que “todos tienen derecho a plantear una opinión” y que “ahora hay que buscar soluciones”.

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