TRIBUNA ABIERTA DE ÁNGEL CAPELLÁN

Venezuela doliente

| 15 Marzo 2019 - 13:30 h.
Ángel Capellán.
Ángel Capellán.

Esta mañana recibí de la presidenta del CRE de Nueva York y consejera general, Anna Nadal, el mensaje que envió el Consejo General de la Ciudadanía en el Exterior (CGCEE), junto con la FECEVE, supongo dirigido a todos los CREs. Es una apelación que nadie puede ignorar o esquivar.

Sin dudarlo un segundo, apoyo la campaña de reunir fondos de ayuda humanitaria a los españoles en Venezuela.

Sin embargo, sí que tengo dudas de la eficacia de la campaña, tal como la organiza el Consejo General y las Federaciones de Venezuela.

Sí se podrían realizar recaudaciones en eventos especiales de los centros españoles. A modo de ejemplo, un caso aquí en Nueva York, la próxima fiesta de San José en el Centro Español de Queens. Sí deberíamos promocionar las colectas en esos eventos. Los CRE podrían colaborar en ellas con los centros. Pero en definitiva sería el mismo Centro el que haga la colecta y el que lo envíe por el método más eficaz. En estos casos lo podrían enviar por transferencia bancaria a la cuenta que se indica en la propuesta del Consejo General y la FECEVE. Esa cuenta se ha establecido en España y es segura, no sujeta a los altibajos que habría en una cuenta en Venezuela.

No me parece nada fácil que los CRE recojan fondos de individuos que quieran contribuir (cómo se hace, dónde se reúnen los fondos, cómo se envían, especialmente si el único método es transferencia bancaria como piden—ya de por sí con gastos de gestión y cambio de moneda significativos—etc.). Pienso que no iría muy lejos. La meta es deseable, pero el modo de llevarla a cabo debe ser mucho más sencillo.

Para lograr una mayor participación de individuos a título personal, me parece que esa campaña sería mucho más eficiente y más exitosa si se da la oportunidad para que cada individuo que quiera participar, lo haga por métodos ya mucho más fáciles, universales y menos costosos en cuestión de gastos de gestión. PayPal es el que se me ocurre de inmediato. Sé que todas los que quieran participar a título individual lo podrían hacer a una cuenta de PayPal que estableciera la FECEVE, también en España. Todas las donaciones quedarían bien documentadas y contabilizadas. Todas ellas pueden ir ya con el cambio de moneda efectuado.  Pero hay otros métodos que se podrían facilitar igualmente como alternativa o adicionalmente. No dudo que los consejeros de Venezuela están muy informados de qué sería más beneficioso.

La transparencia es de suma importancia en todo esto. Por ello, debía ofrecerse información a los que contribuyen sobre quién se hace cargo de esos fondos, y cómo y por qué medios se repartirán. Pienso que la colaboración de los consejeros y CRE de Venezuela sería importante.

Con una facilitación mayor para donaciones individuales, cada CRE podría también animar a los centros y asociaciones de su zona a participar en esa campaña. Las juntas directivas podrían estimular a los socios a que lo hagan individualmente. Todos los centros podrían realizar un llamamiento a todos sus socios en el envío que suelen hacer cada mes por correo bien ordinario y/o electrónico. En esta modalidad, se podrían conseguir muchas más donaciones, las que los socios hicieran directamente a la cuenta y por el método que se apuntan aquí arriba.

Amén de lo dicho respecto a la campaña ya en marcha, lamento que el CGCEE no tome cartas mucho más decisivas en el asunto con mucha más valentía y coraje de lo que ha hecho hasta ahora. Lo hecho en los últimos años es insignificante, nada comprometido y sin agallas. He de decir también que, de modo especial, los últimos tres años han sido años de una inestabilidad inaudita, con gobiernos y elecciones yendo y viniendo, parlamentos disolviéndose y empezando de nuevo, cambios administrativos, presupuestos inestables, y un largo etcétera. En cualquier caso, se podía haber hecho más y con más valentía.

Propongo dos ideas más concretas:

A.  Los números proclaman el desastre.

Para llegar a cualquier evaluación y declaración, es importante apoyarse en los números. Son altamente elocuentes. ¿Por qué no se usan? ¿Por qué debemos seguir callando? Aquí están las cifras hirientes. Se puede aconsejar a todos a que las usen y difundan.

Aunque siempre se barajan muchas cifras y algunas muy diferentes a las mencionadas abajo, éstas son las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE). Ninguna otra tiene el peso de éstas.

Censo electoral de españoles en Venezuela (CERA), 2006 a 2019:

Enero de 2006: 110.842

Enero de 2011: 140.371

En cinco años (2006-2011) el CERA subió en 29.529 inscritos.

Mayo de 2015: 158.779. Este es el CERA más alto registrado en Venezuela.

En estos cuatro años (2011-2015), el CERA subió 18.408.

Tanto en estos cuatro años como en los cinco previos, el crecimiento se debió en buena parte a la Modificación de la normativa de Nacionalidad de 2007 en el Código Civil.

Enero de 2016: 157.000

Enero de 2017: 152.262

Enero de 2018: 139.535

Febrero de 2019: 128.943

Del 1/2015 al 2/2019 (5 años y dos meses), el CERA ha bajado en 28.057 inscritos.

Esto es un descenso del 18% del total desde 2015.

Tan solo en los meses de enero y febrero de 2019, ha bajado en casi 1.000 electores.

Y en los últimos 14 meses ha bajado en 10.392.

Atención: Estos no son números fríos o puras estadísticas, sino personas, españoles de carne y hueso en el exterior.

Naturalmente estamos ante una huída en masa, paralela a la huída de la población venezolana en general.

Y las cifras de arriba no incluyen a los españoles menores de edad o a los no censados. No tengo datos. Sin duda habría que añadir varios miles más los que también dejaron Venezuela.

Tampoco huyen por ninguna otra razón sino por escapar a la desesperada de uno de los regímenes más tiránicos en la historia de la América Hispana. Mientras éste no cambie, no acabará esa huída en masa. Esto es lo que se calla en España.

 

B. Una declaración sin ambigüedades. Y aquí damos con otro problema.

La falta de acción del CGCEE en los años recientes a este respecto ha sido llamativa, aunque tenga sus atenuantes. Se impone ahora ya una declaración valiente, con agallas, corajuda. Naturalmente comprendo muy bien que ésta no puede ser en nombre de la FECEVE, por las posibles represalias que podría sufrir. A mi parecer, debe ser el Consejo General el que la gestione.

Como contraste, reproduzco aquí abajo en rojo la declaración mencionada que nos envía el CGCEE en el mensaje que llevo analizando. La resalto en rojo, pues es sonrojante. No sé quién la propuso, redactó, o aprobó. Pero, a final de cuentas, ni Pilatos mismo habría hecho una declaración tan cobarde ni menos comprometida.

A vuestra mayor consideración:

Un solidario abrazo a Venezuela y su gran pueblo.

Estamos siempre a vuestro lado.

Para empezar, no es a Venezuela a la que hay que abrazar, pues esa “Venezuela” no es otra cosa sino el Estado mismo y sus tiranos en el poder en estos momentos.

Es más bien a todos los venezolanos a quienes debemos abrazar y apoyar, tanto a los que quedan atrapados allí, sin salida, como a todos los que huyen y han huido recientemente por millones. Y sí es bueno proclamar que es un “gran pueblo”. Pero hay que declarar de manera especial y sin titubeos que es un pueblo herido, doliente y sangrante, como no había estado hacía décadas.

No tengo la mínima duda de que la responsabilidad de preparar una declaración seria, valiente, que ponga el dedo en la llaga donde debe ir, por necesidad debe recaer en el Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE). Es justo reconocer que el Consejo General ha iniciado ya un proyecto en marcha. Algo es algo. Pero en este caso es muy insuficiente en algunos aspectos, y francamente deficiente en otros.

El CGCEE debería preparar con urgencia una tal declaración y proponer a los CRE que la apoyaran. Como el Pleno del Consejo General no se reunirá hasta finales de septiembre (según las informaciones recientes que me han llegado), se impone usar los medios de urgencia a su alcance.

¿Por qué no se reúne la Comisión Permanente en una sesión telemática (como tuvimos tantas en años pasados) con este tema y fin exclusivo? El desastre humanitario que está ocurriendo más que justifica la máxima urgencia para tomar las medidas que están al alcance de los representantes de los españoles en el exterior, y ahora de manera muy especial de los españoles en Venezuela.

Una vez que aprobaran una declaración y apelación mejor elaborada para realizar colectas, se podría pedir el apoyo específico, incluso con una consulta informal a los miembros de cada comisión delegada (Sociolaboral, Derechos Civiles, Educación y Cultura, Mujeres y Jóvenes), para que apoyaran la declaración y las colectas que la Comisión Permanente consensuara. No es nada tan novedoso, pues se han hecho ya tales consultas en el pasado reciente. En mi condición de anterior presidente de la Comisión de Derechos Civiles y Participación, hice más de una consulta de este tipo.

Es obvio que no se puede esperar a un pleno del Consejo General para aprobar tal declaración, pues ni siquiera tendríamos la seguridad de que se vaya a celebrar tal pleno a finales de septiembre.

Por eso el apoyo de las comisiones delegadas sería un potente aval para ir adelante y apelar ya a todos los CRE.

Algunas consideraciones y sugerencias para esta declaración y apelación humanitaria:

• La declaración debería ser clara, contundente y expresar una condena inequívoca de la dictadura tiránica de Maduro, sin ambages ni reservas.

• Debería incluir como importante justificante de esta llamada humanitaria, las cifras mencionadas arriba o un resumen de las mismas.

• Como cuerpo principal, estaría la apelación a los CRE establecidos en el mundo para que llevaran a cabo este proyecto. Aquí deberían incluirse más detalles concretos de cómo realizar esta campaña con las dos modalidades mencionadas arriba (no se debían excluir otras posibles): Colectas que los CRE realizaran con los centros y asociaciones en eventos señeros. Y apelación a individuos como se describe arriba para que también contribuyeran directamente.

• Esta declaración debería hacer también una llamada al Gobierno Español para que ponga en marcha un vigoroso plan de apoyo a los españoles en Venezuela que busquen retornar a España de inmediato, a la vista de este desastre humanitario. No dudo que ya el Gobierno Español tiene algo en marcha. Se debe apoyar, reforzar y ampliar según se juzgue oportuno.

• Como colofón final, no estoy seguro de lo que el Gobierno Español esté ya llevando a cabo para favorecer al máximo la acogida de venezolanos que busquen ir a España como refugiados. Nadie más que ellos estarían mejor cualificados. La Comisión Permanente podría analizar lo que se esté haciendo y declarar su apoyo a esa labor. Caso de que se juzgue que aún no se ha iniciado esta labor o que lo que esté en marcha fuera insuficiente, la Comisión Permanente debería peticionar al Gobierno Español que amplíe y acelere ese programa o que, en su caso, lo ponga en marcha con urgencia.

Si algo se ha de hacer, pienso que debe estar en manos de la Comisión Permanente del Consejo General y de las cuatro comisiones delegadas. Es de esperar que la participación de los CRE fuera destacada.

Lo que nadie puede hacer a nivel personal o institucional es quedarse cruzado de brazos ante esta tragedia humanitaria.

 

Ángel Capellán Gonzalo, miembro del Consejo de Residentes Españoles en Nueva York y ex consejero general de la Ciudadanía Española en el Exterior por Estados Unidos

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