EL OTRO EMPRESARIO, DE ORIGEN CANARIO, PERMANECE EN PARADERO DESCONOCIDO

Liberado Lino Núñez, uno de los dos comerciantes españoles secuestrados en Venezuela

| 28 Septiembre 2012 - 12:20 h.
El comerciante oriundo de Los Realejos (Tenerife) permanece aún en paradero desconocido.
El comerciante oriundo de Los Realejos (Tenerife) permanece aún en paradero desconocido.

Lino Núñez Álvarez, oriundo de Quintela de Leirado (Celanova) en la provincia de Ourense (Galicia), fue secuestrado el viernes 21 de septiembre por la tarde en su apartamento ubicado en Higuerote (estado Miranda), población cercana a Caracas, y afortunadamente el martes 25, a las 8:00 de la noche, fue liberado en un paraje muy cercano al lugar donde fue retenido.
“Estoy bien, esto le pasa aquí a cualquiera”. Así tranquilizaba por teléfono el comerciante ourensano a su familia en la ciudad de ‘As Burgas’, nada más ser liberado por sus secuestradores en Venezuela. Tras pasar cinco días en manos de sus captores le soltaron, aunque existen dudas de si pagó rescate o la presión policial pudo con sus captores. El feliz desenlace se produjo en una carretera muy próxima al lugar donde le capturaron, conocido como ‘La playa de los gallegos’, en la urbanización Campomar de Higuerote, a unos 125 kilómetros de Caracas.
Lino Núñez Álvarez habló ese mismo día con sus tres hijos, que residen en Ourense, y también con su hermano, Antonio, afincado en el municipio natal de ambos. “Me ha confirmado que está bien y que no hubo violencia física o maltrato durante el secuestro. Lo he encontrado más animado de lo que esperaba”, explicaba su hermano que no quiso precisar las circunstancias de la liberación y aseguró desconocer la cuantía del rescate. “Es de suponer que tendrían que dar algo”, se limitó a contestar.
Núñez Álvarez, de 73 años pero residente en Venezuela desde hace 30 años, fue secuestrado el viernes 21 en su casa de la playa cuando circulaba en un vehículo todoterreno marca Jeep, modelo Grand Cherokee de color gris. Al día siguiente, su compañera sentimental recibió una llamada telefónica en la que los raptores confirmaron el secuestro. El empresario se había desplazado solo desde Caracas, donde reside, a su casa de la playa, donde solía pasar el fin de semana. Dado que en el país caribeño solo reside una sobrina Núñez Álvarez, su novia alertó a sus hijos, asentados en Ourense.
Inicialmente se pidió un rescate de 190.000 euros, si bien se realizaron diversas negociaciones para acordar el pago del rescate, que podría haber sido menor.
Miembros del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) se encargaron de las investigaciones para tratar de localizar a los secuestradores. Se sospecha que pertenecen a la misma banda que ha cometido varios delitos similares las últimas semanas en el estado Miranda y que mantiene retenido al emigrante canario Gregorio Olivero García, de 71 años.
Su libertad, según fuentes policiales venezolanas, fue resultado de una operación en la que la familia contó con el respaldo del Ministerio Público y el CICPC. Una vez que sus captores le dejaron en una carretera secundaria, el empresario ourensano avisó a un amigo que acudió a recogerle. Núñez Álvarez descansa ahora en casa de un conocido en Higuerote. El comerciante ourensano no piensa abandonar Venezuela, según sus allegados: “le gusta la vida allí”, explican.
Su hermano Antonio, que también emigró a Venezuela, regresó al municipio ourensano de Quintela de Leirado hace ya veinte años. El Consulado General de España recibió el año pasado alrededor de una veintena de denuncias de secuestros de españoles en Venezuela, aunque el número real es mayor dado que una gran cantidad de casos nunca se llegan a denunciar.
De acuerdo con datos de la organización no gubernamental Instituto de Investigaciones de Convivencia y Seguridad Ciudadana (Incosec), en 2010 se denunciaron 686 secuestros en Venezuela, y el año pasado se alcanzó un máximo histórico con 1.150 casos.


El comerciante canario
sigue sin aparecer
Gregorio Olivero García, natural de Los Realejos, Tenerife (Canarias), fue capturado el día 10 de septiembre en su casa de Guatire (también en el estado Miranda), al este de la capital venezolana. Al cierre de esta edición aún no había noticia sobre su liberación.
Olivero García, de 71 años, más conocido como ‘Goyo’ entre sus allegados, tenía los pasajes comprados para viajar a Tenerife el día 11 de octubre, donde tenía pensado celebrar su cumpleaños, el 21 del mismo mes, en compañía de sus tres hermanos y sobrinos en la casa familiar de la localidad realejera de La Cartaya, según relató su hermana María Dolores Olivero García, que se encuentra en la citada isla desde hace algunos días.
“Yo me enteré del secuestro de mi hermano por mi sobrino ya que llevaba dos días en Tenerife. Fue un golpe muy fuerte. Casos como los de mi hermano lo habíamos oído en muchas ocasiones, pero nunca pensamos que podía ocurrirnos”, narró su hermana.
María Dolores reconoció su estado de inquietud. “Parece un sueño, estamos muy afectados. Mi sobrino Jorge es el que hace de interlocutor con los secuestradores y el que se ha enfrentado a este problema. Nosotros solo esperamos buenas noticias, estamos todo el día pendiente del móvil”, manifestó.
Su hermano Luis, que regresó de Venezuela en el año 1999, agregó al respecto que “sólo espero que esta pesadilla acabe cuanto antes”.
En Venezuela donde residen sus cuatro hijos, Elizabeth Olivero Álvarez, de madre lagunera, la cual está muy entera y ha afrontado el tema con serenidad, contó cómo es su padre. “Yo creo que hasta bromeará con los secuestradores. Papá es una persona muy fuerte y sé que va a salir muy bien de esto. Mi padre es una persona muy festera y le gusta mucho la playa”.
Elizabeth espera para noviembre un niño, el nieto número once de Goyo Olivero. “Todavía no está claro cuántos secuestradores eran, pero no han detenido a nadie. Se llevaron la camioneta de papá y con ella secuestraron a otra persona”, añadió.
La Policía Científica venezolana (CICPC) lleva adelante las investigaciones del caso para tratar de localizar a los secuestradores,
El último de los afectados fue el empresario Alejo Tabares Leal, de 60 años, que fue asesinado a tiros el día 6 de septiembre. El objetivo era robarle unos 900 euros (5.000 bolívares). El suceso ocurrió en Los Teques, la capital del estado de Miranda, cuando el comerciante se dirigía a una oficina de Correos con un sobre en el que guardaba el dinero. Su hija vive desde hace 10 años en Tenerife. “Mi padre esquivó dos de los tiros, pero el tercero le alcanzó por la espalda”, manifestó entonces.

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