JOSÉ MARÍA GÓMEZ-VALADÉS, PRESIDENTE DEL CRE DE BÉLGICA

“El Consejo General debe de gozar de cierta autonomía a la hora de decidir sobre ciertas materias”

| 08 Febrero 2017 - 15:00 h.
Gómez-Valadés, durante la celebración del pasado Pleno.
Gómez-Valadés, durante la celebración del pasado Pleno.

José María Gómez-Valades acaba de ser elegido presidente del Consejo de Residentes Españoles (CRE) de Bélgica, cargo que ya ocupó en otras dos ocasiones, desde 1990 a 1996 y en 2010, cuando se celebraron unas elecciones excepcionales y se formó un Consejo para 14 meses.

Además de ser el responsable de la lista ‘Colectivo Unidos y Solidarios’, es miembro de la Agrupación Asturiana y del Ateneo Español Republicano de Bélgica.

Pregunta. ¿Cómo se forma la lista ‘Colectivo Unidos y Solidarios?

Respuesta. Este colectivo surgió a raíz de las elecciones al CRE de 2005 pero una vez que se celebraron las elecciones, desapareció. Con motivo de las elecciones de 2010 intentamos darle un estructura más sólida para que la gente no se presentase bajo estas siglas y luego desapareciese.

Así que, a partir de 2010 le hemos dado una estructura, somos en torno a unos 50 miembros en todo el país. Es un colectivo con variedad ideológica, hay cristianos, hay socialistas, hay gente que proviene de la familia comunista y, fundamentalmente, sindicalistas, pero todos coincidimos en algo fundamental: Hacer que el Consejo de Residentes esté al servicio de la comunidad.

P. En Bélgica, al igual que en otros países, el porcentaje de voto en las elecciones al CRE fue muy bajo, ¿qué se puede hacer para revertir esta situación?

R. En Bélgica el porcentaje no fue ni el 1%. En descarga de la comunidad española tengo que decir que la fecha en la que nos tocó celebrar las elecciones fue una fecha malísima y el voto rogado no ha favorecido ni a las elecciones al CRE de Bélgica ni a cualquier elección que se ha celebrado por el mundo.

Pero nosotros también tenemos responsabilidad. Los consejeros no hemos sido capaces de popularizar un órgano que tiene como función escuchar e informar; no hemos sido capaces de llegar a la gente a pesar de hacer permanencias semanales y hablar al cabo de un año con centenares de españoles; no somos capaces de popularizar este órgano que puede ser de gran utilidad.

P. ¿En qué consisten estas permanencias semanales?

R. La permanencia social es fija. Se celebra todos los martes en el bar asturiano ‘La Flor de Asturias’, de 11,00 a las 15,00 horas, y ahí estoy yo como único responsable de la permanencia.

Durante muchos años la permanencia ha sido eficaz en dos cosas: La aplicación del SOVI (pensiones no contributivas) y los viajes del Imserso.

Mucha gente no sabía que tenía derecho al SOVI ni cómo le afectaba el prorrateo del SOVI, que fue una modificación que se hizo en tiempos de la secretaria de Estado Consuelo Rumí. Este prorrateo suponía la modificación de la pensión para aquellos que tuviesen cotizados 1.800 días a la Seguridad Social, entre España y fuera de España, a 31 de diciembre de 1966.

En esto hemos sido muy efectivos, hemos contribuido a que muchas personas pasasen de cobrar una pensión de 20 a unos 200 euros.

También hemos contribuido a que muchas viudas pudieran saber si sus maridos habían tenido vida profesional en España. Ellas sabían que allí había una permanencia y venía a preguntar. Todo consistía en escribir una carta a una determinada dirección provincial del Instituto General de la Seguridad Social. Luego se esperaba la respuesta y, en función de eso, solicitar, si correspondía, la aplicación del SOVI y su prorrateo.

En materia de los viajes del Imserso también hemos sido muy eficaces.

En estas tramitaciones hemos tenido bastante éxito y eso nos ha permitido ganar sistemáticamente las elecciones al CRE desde 2010. En estas elecciones al CRE no hay nada ideológico, la gente vota a los que ven.

Esta permanencia nos ha permitido ganar las elecciones y es lo que probablemente a otras listas se les ha escapado. Lo fundamental es el contacto con las personas y que la gente pueda poner una cara a un nombre.

P. ¿Qué valoración hace del Mandato del CGCEE que acaba de concluir?

R. Yo creo que, en el futuro, el CGCEE deberá de disponer de algunas parcelas de decisión porque, sino, esto va para atrás. El Consejo General debe de gozar de cierta autonomía a la hora de decidir sobre algunas materias.

Por ejemplo, y trasladándolo al ámbito de demarcación consular, en algunas materias como la organización de las clases complementarias o las temporadas de inscripción en los viajes del Imserso hay que consultar al Consejo, que es el interlocutor natural, o a las asociaciones de padres de alumnos o los pensionistas.

Tenemos que ser el interlocutor natural y obligado para que nos asocien no a la decisión pero sí a la discusión. El Consejo debería de ser así.

El mundo político y quien legisla debe entender que o le da un poco más de poder o esto va a morir de muerte natural y no va a ir más allá porque la gente se cansa.

P. ¿Usted se siente cansado?

R. No. Si estuviese cansado no me hubiese presentado, pero tengo que decir que es mi último mandato. Yo lo he sido todo a nivel de Consejo de Residentes: secretario, consejero y presidente. He sido consejero general y miembro de la Comisión Permanente. A mi nivel no puedo aspirar a más. Tengo 64 años y quizás otras personas más jóvenes y con más dinamismo puedan llevar a cabo esta tarea en mejores condiciones que yo.

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