EL EMBAJADOR JESÚS SILVA DIO A CONOCER QUE NO HUBO VÍCTIMAS NI DAÑOS MATERIALES

Atacada con bombas molotov la Cancillería de la Embajada de España en Caracas

| 04 Agosto 2017 - 13:15 h.

La tarde de este jueves, día 3, al parecer dos personas que viajaban en una motocicleta arrojaron tres cócteles incendiarios de fabricación casera, popularmente conocidos como bombas Molotov, contra la fachada de la Cancillería de la Embajada de España en Caracas, ubicada en la avenida de Mohedano de la urbanización La Castellana, al este de la ciudad alta.

Por su parte, el embajador de España en Caracas, Jesús Silva Fernández, dijo a ‘Crónicas de la Emigración’, a través de vía telefónica que “no hubo víctimas ni daños materiales”, y que las autoridades venezolanas “están cooperando” con la representación diplomática, asegurando que “hemos informado de este hecho al Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores”.

En el lugar de los hechos se presentó una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), para de esa manera iniciar las investigaciones y poder determinar responsabilidades del lamentable hecho.

‘Crónicas de la Emigración’ pudo conocer además que solo uno de los artefactos hizo explosión y el fuego fue controlado ipso facto por el personal de seguridad adscrito a la legación diplomática. La Fiscalía General de Venezuela anunció la designación del fiscal 54 Nacional, Dilcio Cordero León, para investigar el ataque con cócteles molotov.

Asimismo, este medio de comunicación pudo conocer que los cónsules y vicecónsules honorarios han expresado al embajador, mediante escritos, su repulsa a este hecho y se han solidarizado con el personal diplomático y administrativo de la Embajada de España en Caracas, al igual que lo han hecho los diferentes centros españoles radicados a lo largo y ancho del país iberoamericano.

 

Ministerio venezolano de Exteriores repudió el hecho

Asimismo, el nuevo ministro venezolano del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, Jorge Alberto Arreaza Monserrat, quien sucedió en el cargo al también recién nombrado en el cargo, Samuel Moncada Acosta –designado el pasado 21 de junio, y quien regresa como embajador ante la OEA– repudió las acciones violentas que se suscitaron esta en la Embajada de España en Caracas, a través de su cuenta en la red social twitter.

El canciller venezolano indicó que el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, ha solicitado el inicio de una “inmediata” y “exhaustiva” investigación policial para dar con los presuntos autores materiales del hecho.

“Ya en 2003 la Embajada de España fue víctima de un ataque terrorista con explosivos. Los responsables recibieron asilo en los Estados Unidos de América”, agregó el nuevo jefe de la Diplomacia venezolana, al tiempo que subrayó “Venezuela espera que ningún Gobierno otorgue asilo/protección cuando los autores intelectuales y materiales sean identificados y capturados”.

“Aseguramos al pueblo y al Gobierno de España que los responsables serán llevados ante la justicia. Juntos derrotaremos el terrorismo y la violencia”, concluyó Arreaza Monserrat.

 

Otros ataques

Ya en 2003, siendo embajador Manuel Viturro de la Torre, la Embajada de España recibió un ataque de mayor magnitud. Una dependencia de la Embajada de España, Agencia Española de Cooperación Internacional y al Desarrollo (AECID), ubicada a unos 50 metros de esta Cancillería y el Consulado General de Colombia en Caracas sufrieron daños de diversa magnitud al estallar sendos explosivos en la madrugada del 26 de febrero, sin que se produjeran víctimas. El primer artefacto hizo explosión ante la AECID y causó daños en la puerta del estacionamiento y destrozó vidrios de la legación y de edificios cercanos. El segundo estalló minutos después a un par de kilómetros, ante el Consulado General de Colombia, ubicado en Chacaíto, también en Caracas.

En esos dos escenarios de los atentados aparecieron panfletos de una llamada Fuerza Bolivariana de Liberación (FBL), una supuesta organización guerrillera, de cuya existencia no hay pruebas. Los panfletos también estaban suscritos por la Coordinadora Simón Bolívar (afecta a ETA), que se apresuró a desmentir su participación en las explosiones contra las sedes diplomáticas.

También el 23 de febrero de 2008, siendo embajador Dámaso de Lario Ramírez, la Cancillería de la Embajada de España en Caracas fue atacada por un grupo de desconocidos, que lanzaron una granada de gases lacrimógenos contra los vigilantes y embadurnaron, por segunda vez en ese año, la fachada con pintadas a favor de la organización terrorista ETA. Los desconocidos, cuyo número no pudo ser precisado por los servicios de seguridad (la granada de gases les cegó), dejó en la puerta de la legación unos muñecos con las efigies del entonces Rey de España (Juan Carlos I), del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; del director de la cadena venezolana Globovisión, Alberto Federico Ravell Arreaza, y del periodista venezolano Leopoldo Castillo Atencio.

En esa oportunidad el grupo de proetarras lanzó la granada, hizo estallar un petardo de gran potencia y, tras embadurnar el muro exterior de la Embajada de pintadas en favor de la organización terrorista, salió en estampida. Las pintadas incluían el logotipo de ETA (la serpiente y el hacha) y alusiones a Jarrai (lo que fueron las juventudes de la banda terrorista, luego reconvertidas en Segi).

Los vigilantes de seguridad de la Embajada resultaron afectados por los gases lacrimógenos y tuvieron que retirarse sin poder intervenir. La granada, de tipo militar, era de gases lacrimógenos, según las fuentes, que no pudieron precisar el número de personas que participó en el ataque. El trabajo pudo continuar posteriormente en la legación diplomática. Las pintadas, firmadas por la llamada Coordinadora Simón Bolívar, reclamaban la “liberación” de los pueblos palestino, mapuche y vasco y claman por la “resistencia”.

La acción perpetrada es similar a otra ocurrida hace un mes, cuando un grupo se manifestó ante la sede diplomática española en Caracas con consignas contra las autoridades españolas y entregó un documento en el que expresaba su apoyo a la ilegalizada Batasuna y mostraba su solidaridad “con los pueblos que luchan”. En aquella ocasión, el pasado 24 de enero, un centenar de manifestantes lanzaron petardos y quemaron en la calle dos muñecos con la efigie del Rey de España y del expresidente del Gobierno José María Aznar.

Asimismo, realizaron entonces pintadas a favor de ETA, del pueblo palestino y de los mapuches chilenos en el muro exterior de la Embajada española, mientras también alzaban pancartas con referencias al “por qué no te callas” que le espetó el Rey Don Juan Carlos al presidente venezolano, Hugo Chávez Frías, en la cumbre iberoamericana de Santiago de Chile.

El escrito que entregaron entonces estaba firmado por la Coordinadora venezolana Simón Bolívar, así como por otras cinco plataformas de “movimientos territoriales urbanos” latinoamericanos.

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