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Miércoles, 23 de mayo de 2012 22:22


SANDRA MONEO: “EL ESTATUTO DEL EMIGRANTE EN RELACIÓN A LA VIOLENCIA DE GÉNERO SIGUE INCUMPLIÉNDOSE”

Las mujeres han sido las grandes olvidadas de la emigración, según Belén Do Campo

Elena Carbajales, León
14 de enero de 2011

 Belén Do Campo, Sandra Moneo y Sonia Torre, durante el panel sobre la mujer.

Belén Do Campo, Sandra Moneo y Sonia Torre, durante el panel sobre la mujer.

En el primer panel de la jornada de la I Cumbre del PP en el exterior, la diputada nacional por A Coruña Belén Do Campo defendió el papel de la mujer en la emigración, ya que, según dijo, “¡qué mayor maltrato puede haber para la mujer emigrante que ser la gran olvidada de los estudios de la emigración!” y mostró su esperanza de que el PP “siga teniendo a la mujer emigrante en su agenda política”. “La emigración no siempre es una historia de éxito, la emigración si algo ha demostrado es el problema de la desigualdad” entre países y clases sociales, explicó Do Campo.

 

La diputada asegura que la precariedad “nos ha convertido en un país claro de emigrantes, así la emigración es un fenómeno que “nos ha caracterizado política, social y económicamente”. Para Do Campo, la emigración no siempre es algo negativo, ya que ha dado la oportunidad a miles de compatriotas “de tener una oportunidad que aquí se les negaba” y tuvieron que acceder a una mayor cualificación laboral que les permitió tener mejores perspectivas de vida.
Pero si de algo puede presumir España es de la aportación de las miles de divisas que los emigrantes enviaron para el desarrollo de España y que “no nos olvidemos, a día de hoy, sigue equilibrando nuestra balanzas”. Pero también hubo cuestiones negativas como el “desarraigo social y cultural e incluso al desprecio que tuvieron que padecer muchos españoles”.
Pero dentro de este contexto, el mayor maltrato recayó en las mujeres emigrantes: “¡Qué mayor maltrato puede haber para las mujeres que ser las grandes olvidadas de los estudios de la emigración!”, aseguró Do Campo, quien calificó esta “invisibilidad” de “injusticia”. La diputada gallega, que hizo referencia a la poetisa gallega Rosalía de Castro y su poema que, ya en el siglo XIX, hablaba de las viudas de vivos, recordó que las mujeres que emigraron “no siempre encontraron los trabajos más deseables” y ello les impedía “conciliar vida laborar y familiar”. Do Campo explicó que, en este contexto adverso, las mujeres recurrieron al asociacionismo.
Do Campo también hizo un repaso a la legislación española en materia de igualdad de género y aseguró que en el Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior “no se hace mención a la mujer en el exterior”, ya que hace referencia a la persona física en España. Para Do Campo, “el Gobierno de Zapatero incumple cada uno de los compromisos”, incluidas las cuestiones de género porque “si no es capaz de llevar a cabo medidas reales en el territorio española cómo lo va a hacer en el exterior”.
En el panel, Belén Do Campo recordó que la Dirección General de la Ciudadanía Española en el Exterior tiene programas destinados a la igualdad y programas de ayudas para las víctimas de violencia de género pero, según explicó, no se conoce cuántas ayudas hay y a cuántas mujeres se les facilitó el retorno y la acogida. Para la diputada gallega el Gobierno ha trabajado poco y “son las comunidades autónomas las que se preocupan de la gente del exterior”.
Do Campo aseguró que la Cumbre es una oportunidad para que desde el PP se haga un “reconocimiento explícito al papel de la mujer porque sin su trabajo y tesón en la historia de la emigración no seríamos lo que somos”. “Espero que el PP –concluyó Do Campo– siga teniendo a la mujer emigrante en su agenda política”.
Por su parte, la moderadora del panel, Sandra Moneo, secretaria nacional de Igualdad del Partido Popular, exigió al Gobierno que desarrolle la legislación existente en relación a la violencia de género y la mujer española residente en el exterior, al tiempo que ha denunciado que el Estatuto del Emigrante, aprobado en 2006, es “papel mojado” por culpa del Gobierno. “Cuatro años después de su aprobación, el Estatuto del Emigrante, en lo que afecta a la violencia de género, sigue siendo papel mojado”, denunció.
Sandra Moneo se refería así a la declaración de intenciones recogida en el Estatuto de los españoles residentes en el Exterior que hace referencia a que los poderes públicos deben desarrollar medidas específicas para facilitar la protección y el retorno de aquellas mujeres víctimas de violencia y de sus hijos.
“Las medidas de protección a la mujer víctima de la violencia en el exterior y aquellas que tienen que ver con la inserción de la mujer retornada en el mercado laboral siguen siendo nulas por parte de este Gobierno”, advirtió la también portavoz de Igualdad en el Congreso de los Diputados.
“El Estatuto del Emigrante en relación a la violencia de género sigue incumpliéndose, sigue siendo papel mojado”, reiteró Sandra Moneo para añadir que “la cuestión es en qué medidas la ley de protección integral contra la violencia de género puede proteger a la mujer española fuera de nuestras fronteras y puede garantizar los mismos derechos que tiene la mujer española en esos países”.
En su intervención, la gerente del periódico ‘La Región Internacional’, Sonia Torre, coincidió con Do Campo en la necesidad de visualizar a la mujer emigrante. Además, hizo un recorrido por el estilo de vida de las mujeres emigrantes que evolucionaron de una manera diferente a la evolución en los países de origen y a los países de acogida. Torre aseguró que es el momento de reconocer “lo que hicieron y lo que están haciendo” las mujeres. 



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